Alberta se vende con una sola imagen: montaña con lago turquesa delante. Banff y Jasper concentran casi todo el tráfico turístico de la provincia y hacen fácil olvidar que el 90 % del territorio está en la otra dirección, y que ahí ocurre algo que no ocurre en ningún otro sitio del planeta.
En el extremo norte, en la frontera con los Territorios del Noroeste, está el parque nacional Wood Buffalo: 44.741 kilómetros cuadrados, el mayor de Canadá y el segundo del mundo. Dentro hay unos 3.000 bisontes de bosque y el único terreno natural de nidificación que le queda a la grulla trompetera.
01 El parque nacional más grande de Canadá
Conviene entender la escala antes de nada. Cuarenta y cuatro mil setecientos cuarenta y un kilómetros cuadrados es más que muchos países europeos. Se estableció en 1922 y la UNESCO lo inscribió como Patrimonio Mundial en 1983.
Esa extensión no es un dato de folleto: es la condición del viaje. Un parque de ese tamaño no se recorre, se penetra por puntos concretos. Los núcleos de acceso son Fort Smith, ya en los Territorios del Noroeste, y Fort Chipewyan, dentro de Alberta, y hay vuelos comerciales desde Edmonton.
Un dato secundario que conviene tener presente: desde el 28 de junio de 2013 es la mayor reserva de cielo oscuro del mundo. Si el viaje incluye noches al raso, esa es una recompensa añadida y no cuesta nada organizarla.
02 Tres mil bisontes de bosque
El parque se creó para una cosa concreta: proteger el mayor rebaño de bisonte de bosque en libertad del mundo. El bisonte de bosque es una subespecie distinta del bisonte de llanura, más grande y con la giba desplazada hacia delante.

La población actual se estima en unos 3.000 animales, y su historia tiene una parte incómoda que conviene conocer: en los años veinte se introdujeron bisontes de llanura en el parque, y la hibridación resultante hizo descender la población de bisonte de bosque puro.
Para el visitante eso significa que ver bisonte aquí no es lo mismo que verlo en un parque cercado. Son animales que se mueven por un territorio del tamaño de un país pequeño, y el avistamiento depende de la carretera, de la estación y de la suerte.
03 El único sitio del mundo donde anidan
El otro motivo del viaje es más raro todavía. Wood Buffalo contiene el único hábitat natural de nidificación que le queda a la grulla trompetera, una especie en peligro. No es uno de los sitios: es el sitio.

La historia de esa bandada es la que da sentido al parque. Las mismas aves que anidan en los humedales del norte de Alberta pasan el invierno en la costa de Texas, y recorren esa distancia dos veces al año. El parque protege un extremo de un sistema de cuatro mil kilómetros.
Conviene ser honesta con la expectativa: las zonas de nidificación están sujetas a restricciones estrictas y no se visitan como un mirador. El valor del viaje no es fotografiar el nido, es entender por qué la especie depende de este punto concreto del mapa.
No es uno de los lugares donde anida la grulla trompetera: es el único que le queda en estado natural.
04 El delta que casi nadie nombra
La razón física de que estas dos especies estén aquí tiene nombre: el delta Paz-Athabasca, formado por la confluencia de tres grandes ríos y considerado uno de los mayores deltas de agua dulce del mundo.
Un delta interior de ese tamaño produce exactamente lo que necesitan un ave zancuda que anida en humedal y un herbívoro grande que pasta en pradera húmeda: agua somera, vegetación abundante y muy poca gente. Los ríos que lo alimentan bajan de las Rocosas, al otro extremo de la provincia.
Es la misma cadena que ordena toda Alberta. La montaña del borde occidental recoge el agua, los ríos la llevan 1.500 kilómetros hacia el noreste y al final del recorrido forman el humedal donde sobreviven las dos especies que justifican este viaje.
05 Y una alternativa a dos horas de Edmonton
Si el norte queda fuera del presupuesto de tiempo, hay una versión reducida y muy accesible: el parque nacional Elk Island, al este de Edmonton. Allí también hay bisonte, y con una diferencia útil.

Elk Island conserva las dos subespecies separadas, y verlas seguidas es la mejor manera de aprender a distinguirlas: el de llanura tiene el lomo más plano y la giba menos adelantada que el de bosque. Es un ejercicio que en Wood Buffalo no se puede hacer.
No sustituye al norte, pero resuelve un día y encaja bien en cualquier itinerario que pase por Edmonton, que es además el punto de partida de los vuelos hacia el parque grande.
06 Cómo se arma el viaje
Ocho a doce días permiten hacer el norte con calma. Edmonton como base de entrada, Elk Island el primer día para calibrar la vista, y después el desplazamiento largo hacia Fort Smith o Fort Chipewyan, por carretera o en vuelo comercial.
La estación manda. De julio a septiembre las cifras del sur de la provincia dan 314,1, 284,0 y 207,0 horas de sol y máximas de 23,5 a 18,3 grados, y en el norte el verano es corto pero practicable. Junio, en cambio, es el mes más lluvioso del año, con 112,7 milímetros en 14,5 días.
Lo que hace distinto a este viaje no es la fauna en sí, que se puede ver en otros sitios. Es que aquí un solo parque protege el mayor rebaño libre de una subespecie y el último terreno natural de nidificación de una especie entera. Ir hasta allí es aceptar que lo raro está lejos y que la recompensa no está garantizada.





