01 La montaña buena está al noroeste
Las Fann se extienden de este a oeste entre la cordillera de Zarafshán, al norte, y la de Guissar, al sur. Su cumbre más alta es el Chimtarga, de 5.489 metros, y detrás vienen el Bodkhona con 5.138, el Mirali con 5.132, el Energia con 5.120 y varios más por encima de los cinco mil. Es un macizo compacto y muy vertical, con lagos repartidos en las cuencas altas.
El punto administrativo importa más de lo que parece, así que va claro: las Fann e Iskanderkul están en la provincia de Sughd, que es una región abierta, sin permisos y sin restricciones de viaje en los avisos oficiales. No es el caso de toda la montaña tayika, y a eso volvemos en el apartado cuatro.
02 Iskanderkul, a 134 kilómetros
Ciento treinta y cuatro kilómetros desde la capital, y solo veintitrés de desvío desde la carretera principal. Eso es todo lo que separa una ciudad de un millón de habitantes de un lago glaciar.
Iskanderkul es el objetivo obvio si tienes poco tiempo. Está a 2.195 metros de altitud, ocupa 3,4 kilómetros cuadrados y alcanza los 72 metros de profundidad, en la vertiente norte de la cordillera de Guissar. Y está a 134 kilómetros de Dusambé, de los cuales solo los últimos 23 son desvío desde la carretera principal.
El acceso es por la carretera M34, la que une Dusambé con Khujand. Esa ruta cruza la cordillera por el túnel de Anzob, de 5.040 metros de longitud a 2.720 de altitud, unos 80 kilómetros al noroeste de la ciudad. El túnel es lo que hace fiable el trayecto todo el año: antes de que existiera, el paso quedaba cortado buena parte del invierno.

Sobre precios de transporte, guías o alojamiento no doy cifras, porque no encontré ninguna fuente fiable que las sostenga y prefiero que preguntes sobre el terreno a que llegues con un número equivocado. El transporte habitual se contrata en Dusambé por coche compartido o vehículo con conductor para el día.
03 Si tienes una semana: los lagos de altura
Con más días, el plan cambia de escala. Los dos conjuntos que definen el trekking en las Fann son los lagos de Kulikalon, en la vertiente norte del Chimtarga, y los lagos de Alaudín, en el valle del río Chapdara. Se recorren en rutas de varios días, con campamentos junto al agua, y son la razón por la que este macizo tiene fama entre montañeros de toda la antigua Unión Soviética.

La temporada es corta y conviene respetarla: de finales de junio a mediados de septiembre para trekking, y julio y agosto para alpinismo. Fuera de esa ventana la nieve manda. El acceso a las rutas de varios días suele hacerse desde Panjakent, al norte, adonde se llega desde Dusambé o desde Samarcanda.

04 La carretera que sale de aquí y no vas a tomar
Hay que decirlo con claridad porque es la confusión más habitual. De Dusambé sale la carretera del Pamir, la M41, que atraviesa el país hacia el este a lo largo de más de mil doscientos kilómetros y sube hasta el puerto de Ak-Baital, a 4.655 metros. Es una de las carreteras míticas del mundo y no es el objeto de este artículo.
El motivo es administrativo y de seguridad, y es verificable. Todo el tramo al este de la capital discurre por la región autónoma de Gorno-Badajshán, para la que se exige un permiso de viaje aparte del visado, tramitado en la embajada antes de salir o en el ministerio de Exteriores ya en el país. Además, en el momento de escribir esto, Estados Unidos la sitúa en nivel 3, «reconsidere el viaje», y Canadá recomienda evitar los viajes no esenciales.
Por eso este plan va hacia el noroeste y no hacia el este. Las Fann están en la dirección contraria, en una provincia abierta, y dan montaña de sobra. Si tu viaje incluye el Pamir, consulta los avisos oficiales actualizados antes de comprar nada: cambian.

05 Cuándo, y qué llevar en la cabeza
Septiembre es la respuesta. Es el único mes en que las dos mitades del viaje funcionan a la vez: la ciudad ha bajado a 31 °C de máxima con apenas 4 milímetros de lluvia y 289 horas de sol, y la temporada de montaña sigue abierta hasta mediados de mes. En julio y agosto la montaña está en su mejor momento pero la capital roza los 36 grados.
Dos apuntes administrativos que evitan sustos. Se necesita visado; hay visado electrónico que se tramita por internet y que es válido durante sesenta días desde su aprobación. Y quien entre sin visado electrónico y se quede más de diez días debe registrarse ante las autoridades: no hacerlo puede impedir la salida del país.
Y un ajuste de expectativas: esto no es un destino de infraestructura. Las pistas son de grava, los alojamientos junto a los lagos son sencillos, la señalización escasea y el inglés no está garantizado. Lo que compensa es la proporción: pocos sitios del mundo ponen un lago glaciar a dos horas y media de una capital sin exigir nada a cambio.

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