El año en Baja California Sur, mes a mes

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Las cifras son de la estación de La Paz, serie 1991–2020 del Servicio Meteorológico Nacional: 185,5 milímetros al año repartidos en 26,9 días y 3.112,6 horas de sol. La puntuación cruza lluvia, temperatura, humedad y riesgo de ciclón.

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Hay destinos secos y hay destinos donde la lluvia es, sencillamente, un accidente. Este es el segundo caso, y eso cambia por completo la pregunta que hay que hacerse antes de reservar.

La pregunta no es si va a llover. Es cuánto calor vas a aguantar, a qué temperatura va a estar el agua y si te toca el único mes del año en que el cielo puede ponerse feo de verdad.

01 Uno coma siete milímetros en cuatro meses

Las cifras de la estación de La Paz son casi cómicas: 0,8 milímetros en marzo, 0,2 en abril, 0,2 en mayo y 0,5 en junio. Entre los cuatro meses, 1,7 milímetros en algo más de dos días de lluvia sumados.

El año completo se queda en 185,5 milímetros repartidos en 26,9 días. Es decir, en trescientos treinta y ocho días del año no cae absolutamente nada, y el sol acumula 3.112,6 horas, más de ocho y media al día de media.

Por eso el paisaje es el que es. Con esas cantidades no hay ríos permanentes ni prados, sino matorral espinoso, cactus y suelo desnudo, y el verde solo aparece unas semanas después de que pase una tormenta.

Uno coma siete milímetros en cuatro meses. No hay temporada de lluvias: hay tormentas sueltas.

02 Y el 44 por ciento del año en septiembre

Frente a ese vacío, septiembre deja 81,4 milímetros en 6,3 días. Es el 44 por ciento de toda el agua anual concentrada en un solo mes, y agosto añade otros 45,5 en el mismo número de días.

Sumando julio y octubre, los cuatro meses de finales de verano y principios de otoño reúnen 155,9 milímetros: el 84 por ciento del total. Y esa agua no cae en chubascos repartidos, sino en episodios grandes y contados.

El motivo es el que se ve en la portada de este artículo: ciclones tropicales que suben por el Pacífico oriental y rozan o cruzan la península. Un solo sistema puede dejar en unas horas más de lo que cae en un año normal, con la humedad del mes en el 72,6 por ciento.

03 Treinta y ocho grados en julio

El otro dato que manda es el calor. La máxima media de julio es de 38,2 grados y la de agosto de 37,8, con un récord absoluto de 44,0 registrado en julio. En junio ya se está en 37,4.

Lo que agrava el verano no es solo el techo, sino el suelo. Las mínimas de agosto están en 25,2 grados y las de septiembre en 24,7: la noche deja de ser un descanso, que es exactamente lo contrario de lo que pasa en un desierto de interior.

La contrapartida es el mar. En esos mismos meses el agua está en su punto más cálido del año, así que el verano no es inútil: es un viaje distinto, de entrar y salir del agua, madrugar y no pretender caminar a mediodía.

04 El invierno que no se parece a un invierno

Roca en forma de hongo sobre una plataforma de piedras oscuras, con agua turquesa muy somera detrás, una loma desértica al fondo y pelícanos posados en el agua
Una ensenada somera del lado del golfo en marzo: agua turquesa, cielo despejado y la colina pelada de siempre detrás.ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

De diciembre a febrero las máximas medias están entre 25,4 y 26,5 grados, y las mínimas entre 12,3 y 12,8. Es decir, el peor mes del invierno se parece a un mayo templado de latitudes medias.

La lluvia del invierno es simbólica: 9,3 milímetros en enero, 5,5 en febrero. Lo único que baja de verdad es la luz, con 194,9 horas de sol en diciembre, el mínimo anual, que aun así son más de seis horas al día.

Lo que sí cambia es el agua. En invierno el mar se enfría y bañarse deja de ser automático, sobre todo en el lado del Pacífico, donde la corriente es fría todo el año. Para nadar mucho, el otoño gana; para caminar, el invierno.

05 El calendario lo marcan las ballenas

Cola y lomo de una ballena gris asomando en el agua verdosa de una laguna, con una orilla baja y arenosa al fondo bajo un cielo pálido
Una ballena gris en una laguna del Pacífico en febrero. La orilla del fondo es desierto: la laguna es cría, no alimento.panza-rayada / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

En este estado hay una segunda capa de calendario que no depende del termómetro sino de la migración. Las ballenas grises salen del norte del Pacífico en octubre y llegan a las lagunas de la costa occidental entre mediados de diciembre y enero.

El grueso de la población está dentro entre mediados de febrero y mediados de marzo, que es cuando las lagunas se llenan de crías. A partir de ahí empiezan a marcharse, primero los machos y las hembras sin cría, y las madres al final.

Así que la ventana real es de diciembre a abril, con el centro en febrero. Y encaja justo con los meses de mejor temperatura del aire, lo que convierte ese tramo en la temporada alta obvia del estado.

06 Cómo elegir el mes

Panorámica de una playa larga del Pacífico con rompientes blancas en varias líneas, arena clara y un promontorio rocoso al fondo bajo un cielo despejado
La costa del Pacífico en diciembre: oleaje en líneas, viento y agua fría. Es el mismo estado que las ensenadas en calma del otro lado.Adam Jones / Wikimedia Commons / CC BY-SA 2.0·CC BY-SA 2.0

Si vienes por las ballenas, de enero a marzo, sin discusión. Es además el tramo con las temperaturas más cómodas del año: máximas de 25,4 a 29,3 grados y prácticamente cero lluvia.

Si vienes por el agua, noviembre y octubre. El mar sigue caliente del verano, la lluvia ya ha caído a 6,2 y 17,3 milímetros, y las máximas bajan a 29,8 y 34,0 grados. Es la mejor combinación de temperatura del aire y del agua que da el año.

Y si solo puedes viajar en verano, evita septiembre por encima de todo. Julio y agosto son duros por el calor, pero previsibles; septiembre concentra el 44 por ciento de la lluvia anual y el mayor riesgo de que un ciclón te cambie los planes de golpe.

Los cuatro tramos del año

Dic–AbrEl invierno seco

De 0,2 a 9,3 milímetros al mes, con máximas de 25,4 a 32,2 grados y de 194,9 a 292,9 horas de sol. Coincide con la temporada de ballenas en las lagunas del Pacífico.

May–JunEl calor sin humedad

0,2 y 0,5 milímetros, con 323,2 y 308,2 horas de sol y máximas de 35,3 y 37,4 grados. Seco y luminoso, pero el mediodía ya no se camina.

Jul–SepCalor, humedad y ciclones

138,6 milímetros entre los tres meses, con 81,4 solo en septiembre. Máximas de 35,9 a 38,2 grados, mínimas de hasta 25,2 y humedad del 72,6 por ciento.

Oct–NovEl mar caliente

17,3 y 6,2 milímetros en 1,8 y 1,2 días, con máximas de 34,0 y 29,8 grados. El agua conserva el calor del verano y el riesgo de ciclón se apaga.

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AL

Ana Larrea

Editora de When To Go · Flowtravel

Ana Larrea lee los destinos por su calendario: qué mes hace qué, y por qué la media anual casi nunca sirve.