Bali mes a mes, de un vistazo
Datos de Denpasar, serie 1991-2020. En las tierras altas llueve bastante más. Pasa el cursor por cada mes.
En Denpasar la máxima media más alta del año son 31,6 °C, en noviembre, y la más baja 29,0 °C, en julio. Dos grados y medio de recorrido en doce meses. Las mínimas se mueven aún menos: entre 23,8 y 25,3. Con esos números, preguntar cuándo hace mejor temperatura en Bali no tiene respuesta, porque no hay variación que elegir. La pregunta útil es otra: cuánta agua cae, y cuánta humedad hay en el aire.

Los momentos clave de un vistazo
388,4 mm en 18,8 días en enero y 298,7 mm en febrero, con la humedad en el 82 y el 84 %. Es cuando menos sol hay y cuando peor se lleva el calor, aunque la máxima siga en 30,9 °C.
La lluvia cae de 72,8 a 29,7 mm y la humedad baja del 65 al 50 %, el mínimo del año. Julio es además el mes más fresco: 29,0 °C de máxima media.
16,1 mm en 1,9 días de lluvia y 277,4 horas de sol. Meteorológicamente es el mejor mes del año; coincide con las vacaciones del hemisferio norte y con la mayor ocupación.
281,1 horas de sol, el máximo anual, con solo 67,9 mm en 4,8 días. La afluencia ya ha bajado y el monzón todavía no ha vuelto.
01 El termómetro no sirve para decidir
Las cifras son de Denpasar, serie 1991-2020. La máxima media va de 29,0 en julio a 31,6 en noviembre; la mínima, de 23,8 en agosto y septiembre a 25,3 en noviembre y diciembre. En términos prácticos, el día tiene siempre unos treinta grados y la noche, unos veinticuatro. En febrero y en agosto.
Lo que sí cambia, y mucho, es la humedad relativa: 50 % en julio frente a 84 % en febrero. Esa es la diferencia que se nota en el cuerpo. Treinta grados con la mitad de humedad son un día cómodo para caminar; treinta grados con el 84 % son una tarde en la que cualquier esfuerzo pesa. Cuando alguien dice que en agosto «hace menos calor» en Bali, en realidad está describiendo el higrómetro, no el termómetro.
02 La lluvia sí se mueve, y en una escala distinta
La isla recibe 1.742,2 mm al año repartidos en 107,6 días de lluvia, y ese total está muy mal repartido. En enero caen 388,4 mm en 18,8 días. En agosto caen 16,1 mm en 1,9 días. Es una relación de veinticuatro a uno entre el mes más húmedo y el más seco: donde el termómetro se mueve un 8 %, el pluviómetro se multiplica por veinticuatro.
El responsable es el monzón del oeste, que descarga aproximadamente de octubre a abril y concentra el grueso entre diciembre y marzo. Conviene entender cómo cae esa agua. No es llovizna continua: son chaparrones intensos, a menudo de tarde, que pueden dejar la mañana entera despejada. Un enero en Bali no significa siete días bajo la lluvia; significa que casi cada día habrá un tramo perdido y que la ropa no se secará.
El otro efecto del monzón es menos evidente y afecta más al viaje: el mar. Con oleaje y viento del oeste, los cruces en lancha rápida a Nusa Penida o a las Gili se cancelan con frecuencia, y la visibilidad bajo el agua empeora por la escorrentía. La estación no solo decide si llueve; decide si se puede salir de la isla.

03 La estación seca y lo que trae además del sol
De mayo a octubre la isla cambia de régimen. Mayo deja 72,8 mm en 6,5 días, junio 50,8 en 4,7, julio 29,7 en 3,3 y agosto 16,1 en 1,9. Las horas de sol suben en paralelo: 264,6 en mayo, 277,4 en agosto y 281,1 en octubre, que es el máximo del año.
Ese periodo trae además viento de tierra en la costa suroeste, que es lo que ordena las olas y explica por qué la temporada de surf en Uluwatu y alrededores va de mayo a septiembre. En la costa este ocurre lo contrario, y por eso los mejores meses para bucear en Tulamben y Amed no coinciden exactamente con los de surfear en el suroeste.

Hay un matiz de altitud que se olvida. Los datos anteriores son de Denpasar, al nivel del mar. En las tierras altas —Munduk, Bedugul, la zona de los lagos, a más de mil metros— llueve bastante más, hace fresco de noche y la nube se forma casi a diario incluso en agosto. Si el plan es de montaña, la estación seca es menos seca de lo que promete la tabla.
04 El día que anula el calendario
Hay una fecha que conviene comprobar antes de comprar un billete. El año nuevo balinés, Nyepi, cae en marzo, cambia de fecha cada año y detiene la isla entera durante veinticuatro horas: no se enciende fuego ni luz visible desde fuera, no se trabaja, no se circula por la calle y no hay espectáculos. La norma se aplica también a los visitantes.
En términos prácticos, el aeropuerto internacional Ngurah Rai permanece cerrado durante ese periodo, sin llegadas ni salidas, y los operadores móviles suspenden el servicio de datos. Los hoteles siguen funcionando, pero se pide a los huéspedes que no salgan del recinto. No es un inconveniente menor si se cruza con la fecha de entrada o de salida: sencillamente, ese día no se puede volar.

05 Qué elegir, en concreto
Si el objetivo es tiempo fiable, la respuesta son junio, julio y agosto, en ese orden de comodidad térmica. Julio y agosto reúnen la humedad más baja del año, la lluvia mínima y el máximo de horas de sol; el coste es que coinciden con las vacaciones del hemisferio norte y con los precios más altos.
Si el objetivo es un equilibrio entre tiempo y afluencia, mayo y octubre son mejores. Mayo entra en la estación seca con la isla todavía verde del monzón; octubre es el mes más soleado del año, con la lluvia aún baja y la temporada alta ya terminada.
Y si solo puedes viajar en enero o febrero, no está perdido, pero cambia el plan: menos lanchas y menos travesías, más interior, y aceptar que la tarde es de lluvia. La isla en pleno monzón está en su mejor momento visual —los bancales llenos, el verde saturado, las cascadas con caudal— y en el peor momento logístico. Es un intercambio, no una condena.


