Múnich mes a mes, de un vistazo
Pasa el cursor por cada mes para ver el resumen. Haz clic para fijarlo.
Los meses con más horas de sol en Múnich son julio, agosto y junio, en ese orden. Los meses con más milímetros de lluvia son junio, julio y agosto, también en ese orden. No es una casualidad ni un error de la serie: aquí el verano es la estación húmeda, porque el agua no llega en forma de frentes largos sino de tormentas de tarde, y esas necesitan calor. Elegir cuándo venir a Múnich consiste en decidir qué mitad de ese paquete importa más.

01 182 días de lluvia, repartidos casi por igual
La serie 1991-2020 da 939,7 milímetros anuales en 182 días con precipitación. Es decir, medio año. Y lo llamativo no es el total, sino el reparto: el mes con menos días de lluvia es abril, con 13,5, y el que más tiene es diciembre, con 16,8. Tres días de diferencia entre el mejor y el peor mes del año.
Eso cambia la pregunta. No sirve buscar el mes en que no llueve, porque no existe: llueve más o menos cada dos días, todo el año. Lo que varía es cuánta agua cae cada vez. En febrero caen 45,5 milímetros repartidos en 14 días —lloviznas—; en marzo, 61,2 en 15,6; y en junio, 120,9 milímetros en 16,7 días, que es casi el triple de agua en apenas dos días más de lluvia.
02 El verano es la estación húmeda
Junio, julio y agosto suman 356,3 milímetros: el 38 % del agua del año en la cuarta parte del calendario. Al mismo tiempo son los meses de 223,7, 241,4 y 232,1 horas de sol. Las dos cosas conviven porque la lluvia de verano en Múnich llega concentrada: mañanas despejadas, acumulación de calor, tormenta a media tarde y noche limpia otra vez.
Para el viajero eso significa que un verano en Múnich no se planifica como un verano mediterráneo. Los días son largos y luminosos, las temperaturas máximas medias rondan los 25 grados y los biergärten funcionan a pleno rendimiento, pero hay que contar con que una tarde de cada tres se interrumpe. La consecuencia práctica es sencilla: los planes de interior van por la tarde, no por la mañana.

Los momentos clave de un vistazo
186 horas de sol y solo 56 mm en 13,5 días: el mes más seco en relación con su luz.
19,6 °C de máxima, 78,1 mm y 169,7 horas de sol. Reserva antes del día 19.
241,4 horas de sol, el máximo del año, y 118,9 mm de lluvia repartidos en 16 días.
66,4 horas de sol en todo el mes: poco más de dos al día.
03 Abril y septiembre son los dos meses en que cuadran las cuentas
Si se divide la lluvia de cada mes entre sus horas de sol, aparece un mes claramente destacado: abril, con 56,0 milímetros y 186 horas de luz. Es la mejor proporción del año por un margen amplio, y además tiene el mínimo de días de lluvia. Su problema es la temperatura: máxima media de 15,2 grados y mínima de 5,3. Se pasea bien, pero no se cena fuera.
Septiembre resuelve justo eso. Baja algo la luz —169,7 horas— pero mantiene la lluvia contenida en 78,1 milímetros y sube la máxima media a 19,6 grados, con mínimas de 10,4. Es el único mes del año con temperatura de terraza, agua moderada y luz suficiente a la vez.
Mayo es el tercero en discordia: 213 horas de sol y 19,4 grados de máxima, con la contrapartida de 107 milímetros. Funciona muy bien si el viaje admite que llueva de verdad dos o tres tardes.
04 Dieciséis días que desordenan el otoño
Y aquí entra el factor que no está en la tabla climática. La fiesta de la cerveza ocupa dieciséis días entre finales de septiembre y principios de octubre —en 2026, del 19 de septiembre al 4 de octubre— en la explanada de la Theresienwiese, y atrae alrededor de siete millones de visitantes a una ciudad de un millón y medio.

El efecto sobre el resto del viaje es grande aunque no se pise el recinto: alojamiento escaso y caro, transporte lleno a determinadas horas y restaurantes del centro con reserva obligatoria. Por eso la recomendación de septiembre lleva fecha: las dos primeras semanas del mes son el mejor momento del año en Múnich, y a partir del día 19 la ciudad pasa a ser otra cosa. Si el plan es precisamente ir a la fiesta, hay que reservar con muchos meses de antelación.

05 Noviembre y diciembre miden la paciencia
Son los dos meses oscuros: 74,0 y 66,4 horas de sol respectivamente, poco más de dos horas al día en diciembre. Diciembre tiene además el máximo anual de días con precipitación, 16,8. Las máximas medias son de 8,2 y 4,8 grados.
La compensación es real pero irregular: el Föhn. Es un viento del sur que baja de los Alpes calentándose, sube la temperatura varios grados en pocas horas incluso en invierno y limpia el aire lo suficiente como para que desde la ciudad se vea la cordillera a cincuenta o sesenta kilómetros, con detalle. Ocurre unos pocos días al año y no se puede planificar; si coincide, ese día se sale a la calle.
06 El resumen honesto
Primera quincena de septiembre si se puede elegir. Abril si lo que importa es la luz y no molesta el fresco. Mayo, junio, julio y agosto si el viaje aguanta tormentas de tarde a cambio de días largos. Y noviembre y diciembre solo con expectativas ajustadas.
Lo que no funciona es venir buscando un mes seco. En Múnich no lo hay: llueve la mitad de los días del año, todos los meses. La decisión no es cuándo evitar el agua, sino cuánta cae de cada vez y con cuánta luz viene acompañada.



