01 Un caballo con nombre de oasis

Físicamente es un caballo largo y estrecho, muy distinto del modelo europeo. Mide entre 144 y 160 centímetros a la cruz y pesa entre 430 y 500 kilos: poca masa para esa altura. El cuello es largo y sale casi vertical del pecho, la piel es fina y el conjunto tiene un aire más de galgo que de caballo de tiro.

Las capas se reparten así: alrededor del 40% son bayos, un 22% son de capa dun, un 12% negros y un 11% alazanes; el resto se reparte entre tordos, cremellos y amarillos. Esa proporción importa para lo que viene ahora, porque el efecto por el que la raza es famosa se ve sobre todo en las capas claras.

02 El brillo

El pelo del Akhal-Teke tiene con frecuencia un brillo metálico, y en los ejemplares de capa dun ese brillo produce un efecto dorado que no se parece al de ningún otro caballo. No es un reflejo de la luz sobre un pelo limpio: es una propiedad de la fibra, y aparece igual en establo que al sol.

El mecanismo óptico exacto no está establecido. Se ha propuesto que sirviera de camuflaje en el desierto, pero es una hipótesis, no un hallazgo.

Retrato de cabeza y cuello de un caballo alazán con una lista blanca ancha que baja de la frente al hocico, orejas largas y muy juntas en la punta, ojo oscuro y piel finísima que deja ver la vascularización de la cara. Al fondo, vegetación desenfocada.
La cabeza de un Akhal-Teke: piel muy fina, orejas largas y ese perfil estrecho que la raza comparte con pocos caballos más.EugeneHorsemanship / Wikimedia Commons / CC0·CC0

03 1935: Asjabad-Moscú

La prueba de resistencia que fijó la reputación de la raza se hizo en 1935. Un grupo de jinetes turcomanos salió de Asjabad hacia Moscú y cubrió unos 4.000 kilómetros en 84 días. Eso da una media de algo menos de 48 kilómetros diarios, sostenida durante casi tres meses.

Pero el dato que se cita siempre, y con razón, es el tramo del desierto: 378 kilómetros en tres días sin agua. Son 126 kilómetros diarios de media sobre arena, con el animal sin beber. Cualquiera que haya montado entiende lo que significa esa línea.

Un dromedario de pelaje oscuro y desgreñado caminando de perfil por una llanura del Karakum cubierta de matas bajas de arbusto gris verdoso, con suelo arenoso entre ellas y el horizonte completamente plano al fondo.
El terreno del Karakum: no dunas continuas, sino llanura de matorral y arena. Es el suelo que aquellos caballos cruzaron a 126 kilómetros diarios.Allan Mustard / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

El desierto que rodea la ciudad justifica esa capacidad. El Karakum ocupa 350.000 kilómetros cuadrados, alrededor del 70% del territorio del país, recibe entre 70 y 150 milímetros de lluvia al año y tiene una densidad de población de una persona por cada 6,5 kilómetros cuadrados. Un caballo criado ahí, o aguanta la sed, o no llega a criarse.

04 Cuántos quedan

Hoy hay alrededor de 6.600 Akhal-Teke en el mundo. Es una cifra pequeña para una raza tan conocida. Se reparten así: unos 3.000 en Turkmenistán, unos 1.600 en Rusia, unos 1.300 en Europa occidental, unos 450 en Estados Unidos y unos 300 en el resto de Asia Central.

El libro genealógico se cerró en 1932 y se imprimió formalmente en 1941, con 287 sementales y 468 yeguas. Un libro cerrado significa que no entra sangre de fuera: la población entera de hoy desciende de aquellos setecientos cincuenta y cinco animales, y eso explica tanto la uniformidad del tipo como los problemas genéticos que arrastra la raza.

Caballo joven de capa dorada clara con crin y cola muy pálidas, caminando de perfil con la cabeza baja por un picadero de tierra batida, junto a una valla de madera pintada de rojo; al fondo, una nave alargada de ladrillo blanco y arboleda.
Un Akhal-Teke joven en una yeguada rusa. Cerca de la cuarta parte de los ejemplares del mundo están en Rusia.AKA MBG / Wikimedia Commons / dominio público·Dominio público

Una última precisión, por honestidad: se lee a menudo que el Akhal-Teke es «el caballo más antiguo del mundo» o que desciende directamente de tal o cual raza extinta. No hay nada de eso demostrado. Lo que sí está documentado es lo que hace: una anatomía de fondista extrema, criada durante siglos en la franja de oasis donde hoy hay una capital de mármol.

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LM

Lucía Montes

Editora de Vale la Pena Saberlo · Flowtravel

Lucía persigue la historia detrás del objeto cotidiano.