01 Una frontera que no puso nadie

La razón es sencilla y tiene que ver con el propio río. El Congo es uno de los cursos de agua más caudalosos del planeta, y ninguna de las dos especies nada. Para un primate que no cruza el agua, un río así no es un obstáculo que se rodea: es un muro que no termina nunca.

Y hay un detalle que redondea el mapa: el bonobo no está solo delimitado por el norte. Su área se describe como el territorio situado al sur del Congo y al norte del Kasai, uno de sus afluentes. Es decir, vive encerrado entre dos ríos.

La ciudad vista desde la orilla opuesta bajo una calima uniforme: la mitad inferior del encuadre es agua gris y rizada, con una mata de vegetación flotante a la derecha; en la línea del horizonte, muy comprimida, se distingue el perfil de la ciudad, con una decena de torres claras destacando sobre una franja continua de edificios bajos y grúas de puerto; el cielo, sin una nube definida, es una superficie plana de color gris claro.
Esta imagen está tomada desde la orilla del chimpancé, mirando hacia la orilla del bonobo. Toda la separación es esa lámina de agua.Karin Lakeman / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

02 Ochocientos noventa mil años

Las pruebas de ADN sitúan la separación entre el bonobo y el chimpancé común hace aproximadamente entre 890.000 y 860.000 años. Antes de esa fecha eran lo mismo. Después, dos especies distintas, cada una en su lado, sin contacto.

Casi novecientos mil años de separación, y todo lo que hay entre ellas es el agua que tienes delante cuando te asomas al río en esta ciudad.

Conviene decirlo con la prudencia que pide la ciencia: el río es la barrera que hoy separa las dos áreas de distribución, y esa correspondencia entre la barrera y la separación de las especies es lo que describen las fuentes. Cómo se produjo exactamente ese aislamiento hace novecientos mil años es una cuestión que sigue investigándose.

03 Un simio de un solo país

La consecuencia de vivir encerrado entre dos ríos es que el bonobo tiene la distribución más restringida de todos los grandes simios: se encuentra únicamente en los bosques húmedos de la República Democrática del Congo. No hay bonobos silvestres en ningún otro país del mundo.

Las cifras de población son inciertas y las estimaciones conservadoras hablan de entre 29.500 y 50.000 ejemplares, aunque algunas fuentes llegan a los 60.000. La especie está clasificada como En Peligro en la lista roja, con la pérdida de hábitat y la caza como amenazas principales, y se considera que sus poblaciones han caído mucho en los últimos treinta años.

Dos bonobos junto al borde de un canal de agua: a la izquierda, uno sentado en cuclillas sobre el bordillo de hormigón, con el pelo negro peinado hacia atrás, orejas grandes y salientes y las manos juntas sujetando algo contra el pecho, mirando hacia abajo; a la derecha y en primer plano, otro de espaldas, con el hombro y el brazo ocupando el borde del encuadre y la cara girada hacia la izquierda mientras se lleva algo a la boca; el suelo alrededor es de hierba rala y tierra clara.
Bonobos en el santuario de las afueras de Kinsasa. Es la única especie de gran simio que vive en un solo país.Fanny Schertzer / Wikimedia Commons / CC BY 3.0·CC BY 3.0

04 Qué hacer con este dato

Lo primero: no hace falta ir a ninguna parte. Este dato funciona desde cualquier punto de la orilla de Kinsasa. Basta con mirar el agua y saber que esa línea, además de dividir dos países, divide dos ramas del árbol de los primates que llevan casi un millón de años sin verse.

Lo segundo, y es lo que le da valor de viaje: estás en el lado del bonobo. Kinsasa se extiende por la orilla sur del río, dentro del área de distribución de la especie. Brazzaville, enfrente, está en el lado del chimpancé. Es la única capital del mundo desde la que se puede mirar a otra capital y estar mirando también a otro simio.

Bonobo sentado en la hierba mirando directamente a cámara: está encogido, con las rodillas dobladas y los brazos cruzados sobre ellas, y una mano de dedos largos y arrugados le cuelga sobre la rodilla; el pelo es negro y largo, con raya en medio y un mechón levantado en la coronilla, y la cara es de piel gris oscura con labios claros; alrededor y al fondo, hierba alta y verde bajo una luz cálida y difusa, con un talud de tierra rojiza a la izquierda.
Hierba alta al sur del río. Este es todo el mundo posible para la especie: ni un metro al norte del cauce.Fanny Schertzer / Wikimedia Commons / CC BY 3.0·CC BY 3.0

Y lo tercero, para quien quiera pasar del dato a la visita: a las afueras de la ciudad hay un santuario dedicado a esta especie, y es el único del mundo. Pero eso ya es otro artículo, y ahí sí hay que coger un coche.

Rate this article

Your vote helps prioritize what we edit next.

No votes yet
LM

Lucía Montes

Editora de Vale la Pena Saber · Flowtravel

Lucía persigue el dato que cambia cómo miras un sitio.