Destino

En Alberta todo lo que pasa sale del mismo borde

Toda la montaña de la provincia está apilada contra el lado oeste. Esa cordillera decide dónde llueve, fabrica un viento que sube cuarenta grados en una hora y alimenta los ríos que abrieron los badlands donde aparecen los dinosaurios.

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El campo de hielo Columbia, con la meseta de hielo en primer plano y las cumbres nevadas de las Rocosas al fondo.
El campo de hielo Columbia, con la meseta de hielo en primer plano y las cumbres nevadas de las Rocosas al fondo.BrettA343·CC BY-SA 4.0

Hay provincias y regiones que son un mosaico, con montaña en un sitio, valle en otro y costa al fondo. Alberta no. Alberta tiene toda su montaña apilada contra un solo lado, el occidental, y a partir de ahí desciende sin sobresaltos durante cientos de kilómetros.

Esa asimetría no es un detalle de mapa: es el motor de todo lo demás. La cordillera decide dónde llueve, produce un viento que sube la temperatura cuarenta grados en una hora, alimenta los ríos y, a través de esos ríos, ha dejado al descubierto uno de los yacimientos de dinosaurios más ricos del mundo.

01 Una cordillera en un lado y mil doscientos kilómetros de llano

Conviene fijar primero la forma. La provincia mide 661.849 kilómetros cuadrados, la cuarta de Canadá por extensión, y se estira 1.200 kilómetros de norte a sur. El punto más alto es el monte Columbia, con 3.747 metros, y el más bajo son 152 metros en el río Slave, dentro del parque nacional Wood Buffalo.

Entre esos dos números está todo el territorio, y está ordenado en franjas. Al oeste, las Montañas Rocosas. Después, los piedemontes. En el centro, una banda de bosque abierto de álamo temblón. Al sur, la pradera, con los badlands en el sureste. Y al norte, el bosque boreal.

Lengua de glaciar descendiendo entre dos montañas de roca oscura hasta una explanada de morrena, con una carretera y un aparcamiento en primer plano
El glaciar Athabasca, junto a la carretera de los Campos de Hielo. El agua que sale de aquí acaba a más de mil kilómetros, en el norte de la provincia.InSapphoWeTrust / Wikimedia Commons / CC BY-SA 2.0  · CC BY-SA 2.0

Más de la mitad de los albertanos viven en una de las dos ciudades grandes, Edmonton, la capital, y Calgary, la mayor, ambas en la mitad meridional. El resto del territorio está muy vacío, y eso también es consecuencia del borde.

02 El borde reparte el agua

La primera función de la cordillera es interceptar la humedad que viene del Pacífico. Las cifras de precipitación de la provincia lo dejan claro: entre 300 y 450 milímetros al año en la mayor parte del territorio, y hasta 600 en los piedemontes de la montaña.

Trescientos milímetros es una cifra de zona semiárida. La llanura de Alberta es seca porque la montaña se queda el agua antes, y el sur de la provincia, en la región de estepa conocida como el triángulo de Palliser, es la parte más seca de todas.

Lo que no cae como lluvia sobre el llano se queda arriba en forma de hielo y nieve, y baja después por los ríos. Es un sistema de reparto diferido: la montaña acumula en invierno y suelta el resto del año.

03 Y también reparte el viento

La segunda función es más espectacular. El aire del Pacífico que cruza las Rocosas pierde su humedad al ascender y, al bajar por la vertiente oriental, se comprime y se calienta. El resultado es el chinook, un viento cálido y seco que barre el sur de la provincia en pleno invierno.

Las cifras son difíciles de creer. En Pincher Creek, unos 200 kilómetros al sur de Calgary, el 10 de enero de 1962 la temperatura subió de −19 a 22 grados en una sola hora: 41 grados de diferencia, el mayor cambio en un día registrado en Canadá.

Carretera asfaltada que se curva hacia un valle de bosque de coníferas, con un glaciar colgado entre cumbres rocosas al fondo y cielo azul con nubes
La carretera hacia Jasper. Todo el relieve de la provincia se concentra en esta franja occidental; a partir de aquí, hacia el este, la tierra baja sin interrupción.Jack Borno / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0  · CC BY-SA 3.0

El efecto no es anecdótico: define la habitabilidad del sur de Alberta. Calgary registra unos 25 días de chinook por invierno meteorológico, es decir, uno de cada tres o cuatro días entre diciembre y febrero, y por eso su invierno no se parece al del resto de las praderas canadienses.

04 Los ríos que cortan la llanura

Del borde salen también los ríos, y son grandes. El Athabasca es el más largo de la provincia con 1.538 kilómetros, y el Peace es el mayor por caudal. Los dos nacen en la montaña y cruzan la llanura hacia el noreste.

Pero el río que más ha cambiado el paisaje visible no es ninguno de esos dos: es el Red Deer, en el sur. A lo largo de unos 300 kilómetros va flanqueado por badlands, un relieve de barrancos y cárcavas excavado en una llanura que por lo demás es plana.

Valle amplio de badlands con cerros de roca clara erosionados en pliegues y cárcavas, vegetación baja en el fondo y luz de última hora de la tarde
El valle del río Red Deer en el Dinosaur Provincial Park. La llanura seca esconde este corte y no se ve hasta que estás en el borde.Eric Van Lochem / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0  · CC BY-SA 4.0

El origen de ese corte está fechado. Los badlands se abrieron por el descenso rápido del agua de deshielo cuando el manto de hielo Laurentide se retiró, hace unos 13.000 años. La llanura se rajó de golpe, y lo que quedó expuesto fue la roca blanda que había debajo.

05 Y lo que la llanura tenía guardado

Esa roca blanda es del Cretácico tardío, y contiene hueso. Alberta reúne una de las mayores diversidades y abundancias de fósiles de dinosaurio del Cretácico tardío del mundo, y al menos 38 ejemplares tipo se recogieron dentro de la provincia.

El sitio más productivo es el Dinosaur Provincial Park, en el valle del Red Deer, declarado Patrimonio Mundial en 1979. No es un caso aislado: la provincia tiene seis sitios inscritos, y cinco de los seis son consecuencia directa de esta geografía.

La lista lo resume: los parques de las Montañas Rocosas canadienses, el Dinosaur Provincial Park, el salto de bisontes de Head-Smashed-In, el parque internacional de la paz Waterton-Glacier, el parque nacional Wood Buffalo y el Writing-on-Stone Provincial Park. Montaña, badlands, pradera y bosque boreal, uno por franja.

06 Cómo se recorre

La primera consecuencia práctica es que conviene viajar de oeste a este y no al revés. Empezar en la montaña y salir hacia la llanura es recorrer el sistema en el orden en que funciona: primero la fuente del agua, después el corte de los ríos y al final lo que el corte dejó a la vista.

La segunda es que la llanura no es aburrida, es discreta. Los badlands no se ven desde la carretera: la llanura sigue plana hasta el borde mismo del valle y solo entonces se abre. Es un paisaje que hay que ir a buscar.

Y la tercera es la que reordena el viaje. Si asumes que las Rocosas no son el destino sino la causa —la que reparte el agua, la que fabrica el chinook, la que alimenta los ríos que abrieron los badlands—, entonces las dos mitades de Alberta dejan de ser dos viajes distintos y pasan a ser el principio y el final del mismo.

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María Reyes

Editora de Destinations · Flowtravel

María Reyes busca la lógica física de cada lugar: por qué está donde está y qué explica su forma.

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