Mauricio tiene un problema de imagen que a este perfil de viajero le viene bien: la isla se vende entera como playa, y la mayoría de los viajes se resuelven entre el hotel y la costa. La capital queda fuera del itinerario, o entra como media mañana de compras. Y resulta que es la parte del país que de verdad se puede leer.

Vista de la ciudad al anochecer desde una loma, con el cielo aún azul oscuro y las luces ya encendidas: a la izquierda, la dársena del puerto se mete en tierra formando un brazo de agua que refleja las luces anaranjadas de los muelles, con silos cilíndricos, grúas y un buque atracado; en el centro se agrupa el distrito de oficinas, con una docena de torres de vidrio iluminadas; alrededor y hacia el primer plano se extiende un tejido urbano muy denso de construcciones bajas de cubierta plana, punteado de luces amarillas; a la derecha, una mancha oscura y alargada de césped interrumpe el caserío; al fondo, la costa se aleja en penumbra bajo una franja de nubes.
Puerto, torres de oficinas y caserío denso en el mismo encuadre. Esto no aparece en el folleto de la isla.Peter Kuchar / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported

01 La isla que no se visita

¿Cómo encaja Port Louis contigo?
Puerto en funcionamiento Unas 2.200 escalas de buques al año, con silos, grúas y muelles a la vista
Comercio de calle y mercados Mercado central y barrio chino en el tejido denso que sube hacia la montaña
Compacta y andable Llana, con las tres bandas de la ciudad cruzadas en un paseo corto
El hipódromo de 1812 Un óvalo de 1.298 m en pleno centro; temporada de finales de marzo a diciembre
Playa y baño El frente de agua es dársena y muelle; la playa está en otras partes de la isla
Tráfico y circulación El centro está congestionado y moverse en vehículo es lento a cualquier hora

Lo que hace legible a Port Louis es su forma. La ciudad ocupa una franja estrecha de llano entre la bahía y la cordillera de Moka, y se organiza en tres bandas paralelas a la costa: el frente de agua con los muelles, el centro de negocios con sus torres de vidrio, y detrás el tejido denso donde está el comercio.

02 Un día bien montado

Del muelle al mercado y del mercado al hipódromo. Es un paseo corto que atraviesa dos siglos de ciudad.

El recorrido que funciona empieza en el frente de agua, por la mañana temprano, cuando el puerto está en plena actividad y todavía no aprieta el calor. Ahí está también el recinto reformado del Caudan, que es la parte más acondicionada y sirve bien de punto de arranque o de vuelta.

Desde ahí se sube hacia el interior de la trama, que es donde la ciudad deja de estar arreglada para el visitante: el mercado central, el barrio chino, las calles de comercio y una arquitectura que mezcla lo colonial francés con hormigón de las últimas décadas sin ningún criterio de conjunto.

Vista desde una loma sobre un hipódromo urbano: en el centro del encuadre, una pista de hierba dibuja un óvalo completo, con la cuerda marcada por una valla blanca continua y el interior ocupado por céspedes segados, un campo de fútbol con porterías, hileras de arbolado joven y varias explanadas de aparcamiento con coches; en el borde izquierdo del óvalo hay una tribuna alargada de cubierta plana; alrededor de la pista, sin transición, arranca el caserío de la ciudad, con casas blancas de dos y tres plantas apretadas unas contra otras que trepan por las laderas; al fondo se levanta una cadena montañosa de cimas rocosas dentadas y laderas cubiertas de vegetación, bajo un cielo azul con nubes blancas.
El final del paseo: el óvalo del Champ de Mars, con la ciudad pegada al borde y la cordillera detrás.Martin Falbisoner / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0 International

El final natural es el borde del hipódromo. Si coincide con la temporada de carreras —de finales de marzo a principios de diciembre, en fin de semana—, el recinto se llena y merece la pena verlo. Si no, el óvalo está vacío y funciona como el gran espacio abierto del centro.

03 Los meses en que funciona

El calendario de la capital no es el mismo que el del resto de la isla, y esto es una ventaja para este perfil. Port Louis está a sotavento de los alisios y recibe 711 milímetros de lluvia al año, frente a los 4.000 de la meseta central. Es la parte seca de Mauricio.

La ventana buena va de mayo a noviembre: entre 15 y 48 milímetros al mes, con tres a seis días de lluvia, y entre 210 y 279 horas de sol. Octubre es el mejor mes de todos —15 milímetros, 279 horas de sol y 28,8 grados de máxima—, seguido de septiembre y noviembre.

04 Lo que hay que aceptar

El primer límite hay que decirlo claro porque es el que más chirría en una isla como esta: en la capital no hay playa. El frente de agua es dársena portuaria, con muelles, silos y grúas. Si tu idea del día incluye bañarte, la ciudad es una excursión, no una base.

El segundo es el tráfico. El centro está muy congestionado y moverse en vehículo dentro de la ciudad es lento a cualquier hora del día. La solución práctica es simple: aparcar o bajarse en el frente de agua y hacerlo todo a pie, que además es como mejor funciona el recorrido.

Panorámica muy apaisada de una dársena portuaria tomada a ras de agua desde un muelle: la lámina de agua, gris y ligeramente picada, ocupa la mitad inferior del encuadre; a la izquierda se alinean instalaciones portuarias con grúas de pórtico, una hilera de ocho silos cilíndricos blancos y un buque de carga atracado; en el centro y a la derecha, naves industriales de cubierta a dos aguas y edificios bajos de ladrillo dan paso a un grupo de torres modernas de vidrio y a un edificio de galerías con tejado rojo junto al agua; detrás asoman las siluetas de las montañas; el cielo está cubierto por una masa densa de nubes oscuras con algunos claros luminosos; en el primer plano izquierdo se ve la barandilla metálica del mirador.
El frente de agua de la capital: dársena, silos y grúas. No es una bahía de baño y no pretende serlo.carrotmadman6 / Wikimedia Commons / CC BY 2.0·Creative Commons Attribution 2.0 Generic

Aceptados esos tres puntos, la propuesta encaja muy bien con un perfil concreto: uno o dos días dentro de un viaje mayor, a pie y por la mañana, en una capital compacta donde un puerto de carga, un mercado, un barrio chino y un hipódromo de 1812 caben en el mismo paseo, con la cordillera siempre al fondo.

Rate this article

Your vote helps prioritize what we edit next.

No votes yet
SN

Sofía Navarro

Editora de Made For You — Compatibilidad entre Viajeros y Destinos · Flowtravel

Sofía Navarro interpreta la compatibilidad entre viajeros y destinos: por qué un lugar funciona para alguien y no para otros.