El año en Arusha, a 1.400 metros

IdealTemporada bajaEvitar

Las cifras son las de la ciudad de Arusha, en el centro de la región. El total anual son 1.180 milímetros y la media de temperatura, 17 grados. La puntuación depende casi por completo de la lluvia: las máximas se mueven entre 20 y 28 grados en todo el año.

Jan
Feb
Mar
Apr
May
Jun
Jul
Aug
Sep
Oct
Nov
Dec

Casi toda la información que circula sobre cuándo visitar esta región se resume en una frase: ve en la estación seca, de junio a octubre. Es un consejo correcto y es la mitad de la respuesta.

El año aquí no funciona con dos estaciones, sino con cuatro, porque la lluvia tiene dos máximos separados en lugar de uno. Y eso significa que hay dos periodos secos, no uno, y que el segundo está prácticamente vacío de visitantes.

01 El año tiene cuatro estaciones, no dos

Los milímetros mes a mes lo dibujan sin ambigüedad: 50 en enero, 80, 170, 360, 210, 30, 10, 10, 20, 30, 110 y 100 en diciembre. Hay dos subidas y dos bajadas, no una de cada.

Cada tramo tiene su nombre en suajili y conviene conocerlos, porque son los que se usan sobre el terreno. La masika es la estación húmeda larga, de marzo a mayo. La kiangazi es la seca, de junio a octubre. Y la vuli es la húmeda corta, de noviembre y diciembre.

El cuarto tramo no tiene un nombre igual de conocido y es el que interesa aquí: los dos meses que quedan entre el final de la vuli y el comienzo de la masika. Enero y febrero, con 50 y 80 milímetros, son un periodo seco por derecho propio.

02 Abril contra los cinco meses secos

Para calibrar la diferencia entre los tramos hay una comparación que funciona mejor que cualquier explicación. Abril deja 360 milímetros de lluvia. Los cinco meses de la estación seca —junio, julio, agosto, septiembre y octubre— suman 100 entre todos.

Es decir: en un solo mes cae más de tres veces y media el agua de casi medio año. Y no es un mes de tormentas de tarde como en otros sitios de altitud: es el corazón de un régimen monzónico, con el terreno saturado y las pistas de tierra en su peor estado.

Valle ancho y llano recorrido por el cauce arenoso y casi seco de un río, con hierba pajiza a los lados, árboles dispersos y cerros bajos al fondo.
Un cauce en la región al comienzo de la estación seca. En abril este mismo lecho lleva agua de borde a borde.Clem23 / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

Hay además un matiz local que conviene tener presente. La masika es aquí más fiable que en las zonas de alrededor por la influencia del Monte Meru, cuya masa de 4.562 metros altera el régimen de lluvias. Es decir: en abril, en Arusha, llueve más y de manera más segura.

03 La estación seca larga

El bloque de junio a octubre es el que todo el mundo conoce, y con razón. Sus cifras son 30, 10, 10, 20 y 30 milímetros. Julio y agosto, con diez cada uno, son los meses más secos del año.

Lo que menos se cuenta de estos meses es que también son los más frescos. Julio tiene 20 grados de máxima media —la más baja del calendario— y las mínimas bajan a 8 en junio, agosto y septiembre. A 1.400 metros y a esta latitud, las mañanas de julio son frías de verdad.

Ese frío es la contrapartida del cielo. Quien reserve julio o agosto contando con calor tropical va a necesitar más ropa de la que ha metido en la maleta, sobre todo si duerme por encima de la cota de la ciudad.

04 La ventana que casi nadie usa

Y llegamos al tramo interesante. Enero y febrero dejan 50 y 80 milímetros, más que julio pero mucho menos que cualquier mes de la masika o de la vuli. Son, en la práctica, un segundo periodo seco de dos meses.

Grupo numeroso de flamencos de plumaje rosado pálido sobre una lámina de agua somera y salina, con la orilla clara desdibujada al fondo.
Flamencos en el lago Natron. El nivel de los lagos alcalinos de la región depende directamente de qué estación de lluvias acaba de pasar.Christoph Strässler / Wikimedia Commons / CC BY-SA 2.0·CC BY-SA 2.0

Y tienen una diferencia importante respecto a julio y agosto: son los dos meses más cálidos del año, con 28 grados de máxima media, y el paisaje sigue verde porque acaba de llover en noviembre y diciembre. Es campo con agua reciente y cielo despejado.

La contrapartida honesta es doble. Primero, que enero y febrero son menos secos que julio y agosto, así que hay más probabilidad de un chubasco. Y segundo, que la ventana es estrecha: en la segunda mitad de febrero la masika ya empieza a asomar y en marzo la lluvia se dobla.

05 Y la temperatura, casi plana

Un detalle que simplifica mucho la maleta: la temperatura apenas se mueve. Las máximas medias van de 20 grados en julio a 28 en enero y febrero, y las mínimas de 8 a 13. La media anual es de 17 grados.

Vista general de una ciudad de edificios bajos extendida sobre terreno ondulado, con arbolado entre las casas y cerros al fondo bajo un cielo con nubes.
La ciudad de Arusha, a 1.400 metros. Esa altitud es la que mantiene la media anual en diecisiete grados a pocos grados del ecuador.Halidtz / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

La razón es la altitud: la ciudad está a 1.400 metros y la región va de los 900 a los 1.600. A pocos grados del ecuador, esos metros convierten un clima tropical en uno de montaña templado y estable.

Por eso aquí la pregunta nunca es cuánto calor hará, sino si el terreno estará practicable. En un sitio donde el desplazamiento depende de pistas de tierra, la lluvia no es una molestia estética: es lo que decide a dónde se puede llegar.

Los cuatro tramos del año

Jun–OctLa seca larga (kiangazi)

30, 10, 10, 20 y 30 milímetros: cien entre los cinco meses. Es también el tramo más fresco, con 20 grados de máxima en julio y mínimas de 8. Terreno practicable, cielo limpio y mañanas frías de verdad.

Ene–FebLa ventana que nadie usa

50 y 80 milímetros entre las lluvias cortas y las largas, con 28 grados de máxima, el pico del año. El campo sigue verde de la vuli y el cielo está despejado. Menos seco que julio, pero mucho más templado.

Nov–DicLas lluvias cortas (vuli)

110 y 100 milímetros con máximas de 27 grados. Es una estación húmeda breve e irregular: llueve, pero a una escala que no tiene nada que ver con abril. El paisaje pasa del pajizo al verde en semanas.

Mar–MayLas lluvias largas (masika)

170, 360 y 210 milímetros. Abril solo deja más agua que los cinco meses secos juntos, y aquí la masika es más fiable que en las zonas vecinas por la influencia del Meru. Es el tramo que hay que evitar.

06 Cómo elegir el mes

Si la prioridad es que el terreno esté seco y no haya sorpresas, la respuesta es julio o agosto, con 10 milímetros cada uno. Es el mínimo absoluto del calendario y no hay nada que discutir. A cambio, hay que contar con mañanas de 8 grados.

Si además importa la temperatura y el aspecto del campo, enero es la mejor apuesta del año fuera del bloque conocido: 50 milímetros, 28 grados de máxima y un paisaje que acaba de recibir el agua de noviembre y diciembre.

Y la regla que no admite matices: no reserves abril. Trescientos sesenta milímetros en un mes, en una región donde moverse depende de pistas de tierra, no es un inconveniente que se compense con nada. Mayo, con 210, tampoco es una buena idea.

Evalua este articulo

Tu voto ayuda a priorizar que historias editar despues.

Sin votos todavia
AL

Ana Larrea

Editora de When To Go · Flowtravel

Ana Larrea trabaja con calendarios: qué mes hace posible cada cosa y qué mes la impide.