El año en Kunming, a 1.888 metros
Las cifras son las de la capital provincial, en el centro de la meseta. El total anual son 991 milímetros de lluvia en 121 días y 2.240,9 horas de sol. La puntuación no mide el calor —que apenas se mueve— sino cuánto llueve y cuánta luz queda.
Hay ciudades cuyo apodo climático es publicidad y ciudades donde es una descripción. Kunming pertenece al segundo grupo: la llaman la ciudad de la primavera eterna y, mirando la tabla, cuesta encontrarle una objeción.
Y eso tiene una consecuencia incómoda para quien planifica: la variable que casi todo el mundo usa para elegir mes —la temperatura— aquí no sirve para nada, porque prácticamente no se mueve. Lo que decide es otra cosa.
01 Nueve grados en doce meses
Estas son las máximas medias mes a mes: 16,3 en enero, 18,5, 21,8, 24,3, 25,2, 25,4, 24,8, 25, 23,5, 21,1, 18,7 y 16 en diciembre. Del mes más frío al más cálido hay 9,4 grados de diferencia.
Las mínimas hacen un recorrido algo mayor, de 4 grados en enero a 17,6 en julio, y ahí está la única incomodidad real del invierno: las mañanas son frescas. Pero ningún mes del año llega a los 26 grados de máxima ni baja de los 16.
La explicación es la altitud. Kunming está a 1.888 metros, a una latitud subtropical, y esa combinación produce un clima de montaña templado y estable. Es el mismo mecanismo por el que la provincia entera es más fresca de lo que sugiere su posición en el mapa.
02 Lo que sí se mueve
Sustituye la columna de la temperatura por la de la lluvia y aparece un año completamente distinto: 23,8 milímetros en enero, 11,9, 19,6, 25,4, 80,1, 173,1, 215,7, 195,9, 119,3, 82,4, 30,1 y 13,7 en diciembre.
De febrero a julio la cifra se multiplica por dieciocho. Y los días con lluvia cuentan lo mismo con más claridad: 3,7 en febrero frente a 19,7 en julio. En febrero llueve menos de un día por semana; en julio, casi cinco.

Y la tercera columna, la del sol, es la que más directamente afecta al viaje: 223,6 horas en enero, 253,3 en marzo, 122,6 en julio, 127,1 en septiembre, 195,4 en diciembre. Entre marzo y julio se pierden 130 horas de luz al mes, más de cuatro al día.
03 El interruptor de mayo
El cambio no es gradual: tiene un mes concreto. Abril deja 25,4 milímetros en 6,5 días; mayo, 80,1 en 11,1; junio, 173,1 en 16,5. En sesenta días la lluvia se multiplica por siete.
Ese salto es la llegada del monzón, y marca la frontera real del calendario de Yunnan. Más de la mitad de la lluvia del año cae entre junio y agosto, en una provincia que suma 991 milímetros anuales en 121 días.
Mayo es, por tanto, el último mes utilizable del bloque seco, y hay que tratarlo como lo que es: un mes de transición con 217,2 horas de sol y once días de lluvia. Funciona, pero ya no es el cielo de marzo.
04 El verano es el mes más fresco del verano
Aquí aparece un detalle que descoloca. El mes más cálido del año no es julio ni agosto: es junio, con 25,4 grados de máxima media. Julio se queda en 24,8 y agosto en 25.

La razón es la nubosidad. Cuando el monzón se instala, el cielo se cubre y la radiación que llega al suelo baja, de modo que el termómetro deja de subir aunque el calendario diga pleno verano. En julio hay 122,6 horas de sol frente a las 148 de junio.
De modo que la estación húmeda no se sufre por calor: se sufre por falta de luz. Es una lluvia templada, en una ciudad templada, bajo un cielo tapado. Para fotografiar montaña o bancales, es el peor escenario posible.
Los cuatro tramos del año
Entre 11,9 y 30,1 milímetros de lluvia al mes, con 3,7 a 6,5 días de agua y entre 191,5 y 253,3 horas de sol. Las máximas suben de 16 a 24,3 grados. Seis meses seguidos de cielo limpio: es la temporada real de esta provincia.
La lluvia salta de 25,4 a 80,1 milímetros y los días con agua de 6,5 a 11,1, pero el sol aguanta en 217,2 horas y las máximas están en 25,2 grados. Es el último mes aprovechable antes del monzón, con la mitad del riesgo.
173,1, 215,7 y 195,9 milímetros, con hasta 19,7 días de lluvia en julio y el mínimo de sol del año, 122,6 horas. Más de la mitad del agua anual cae en estos tres meses. A cambio, es la temporada de setas silvestres.
La lluvia baja de 119,3 a 82,4 milímetros, pero el sol se queda en 127,1 y 143,2 horas, por debajo incluso de agosto. Llueve menos y sigue nublado: es el tramo con peor relación entre agua y luz de todo el año.
05 Lo que se gana en la estación húmeda
Sería injusto despachar el monzón sin decir qué trae. La primera respuesta es agrícola: los bancales del sur se trabajan con el agua del año, y el paisaje verde que aparece en las fotografías de verano es consecuencia directa de esos 215 milímetros de julio.
La segunda es gastronómica y muy concreta. La temporada de setas silvestres de Yunnan va de junio a agosto y depende por completo de la lluvia. Es el único momento del año en que se puede comer lo que hace famosa a esta provincia entre los aficionados a la micología.

Lo que se pierde, en cambio, es la montaña. Con 122,6 horas de sol en julio, las cumbres del noroeste están tapadas la mayor parte del tiempo, y el viaje de alta montaña —que es la razón por la que mucha gente viene— deja de tener sentido.
06 Cómo elegir el mes
Si el viaje va de montaña y de paisaje, el bloque es de noviembre a abril y el mes es marzo: 253,3 horas de sol, el máximo del año, con solo 19,6 milímetros de lluvia y 21,8 grados de máxima media.
Si lo que importa es la sequedad por encima de todo, febrero gana con 11,9 milímetros en 3,7 días. Y si se busca temperatura sin renunciar al cielo, abril reúne 252,2 horas de sol con 24,3 grados de máxima.
Y si el viaje cae de todos modos en la estación húmeda, elige junio antes que julio o septiembre: 173,1 milímetros frente a 215,7, y 148 horas de sol frente a 122,6 y 127,1. Es el mes menos malo del bloque, y además abre la temporada de setas.



