El año en San Cristóbal, mes a mes
Todas las cifras son de Puerto Baquerizo Moreno: 577,7 milímetros de lluvia al año en 119 días y 1.968 horas de sol. La puntuación cruza tres cosas: cuánta agua cae, en cuántos días cae y cuánta luz hay.
Hay una tabla climática de Galápagos que parece mal copiada. En el mismo cuadro, agosto aparece con 14 días de lluvia, el número más alto de los doce meses, y con 9,8 milímetros, la cifra más baja después de septiembre. Marzo, en cambio, tiene 11 días de lluvia y 106,3 milímetros: once veces más agua en menos días.
No hay error. Son dos formas distintas de que caiga agua del cielo, y en estas islas no coinciden en el calendario. Saber cuál te toca es más útil que cualquier media anual.
01 Catorce días y diez milímetros
La cifra que hay que fijar primero es la del año completo: 577,7 milímetros repartidos en 119 días. Es poca agua para tantos días. Un lugar templado con esa cantidad de lluvia la concentraría en unos sesenta u ochenta días; aquí se estira sobre casi cuatro meses de calendario.
El desglose lo explica. De diciembre a abril caen entre 51,5 y 107,4 milímetros mensuales en unos diez días: son chubascos de verdad, que empapan y pasan. De julio a noviembre caen entre 18,8 y 7,6 milímetros en once, doce o catorce días: es llovizna, y la llovizna casi no se mide.
De ahí la paradoja del titular. Septiembre es el mes más seco del año en cantidad, con 7,6 milímetros, y aun así tiene doce días de lluvia y solo 151 horas de sol. Si viajas guiándote por los milímetros, elegirás el mes más gris del año creyendo que eliges el más despejado.
02 Qué es exactamente la garúa
La garúa es una llovizna muy fina y persistente que se instala sobre las islas durante la estación fría, aproximadamente de junio a noviembre. No viene de tormentas: viene de una capa baja de nubes que se apoya sobre las islas y no acaba de romper.
La causa está en el mar. Durante esos meses las corrientes frías del sur enfrían el agua alrededor del archipiélago, el aire que la sobrevuela se enfría con ella y se condensa a poca altura. El resultado es un cielo cerrado, temperaturas más bajas —25,6 grados de máxima media en agosto frente a 30,5 en marzo— y una humedad que moja sin llover.
Para el viajero eso significa un cambio de expectativa. La estación fría no es la estación de las tormentas: es la estación del gris. No te obliga a refugiarte, pero tampoco te devuelve el cielo azul de las fotografías.
03 Abajo no llueve, arriba sí
Las cifras de arriba corresponden a un puerto, es decir, al nivel del mar. En cuanto ganas altura, el mismo mes es otro mes. La capa de nubes de la garúa se engancha en las laderas y descarga allí toda la humedad que abajo solo se nota como neblina.

Por eso las islas se leen por franjas de altura y no por meses. La zona baja es árida: lava, matorral espinoso, cactus del género Opuntia y palo santo, que pasa buena parte del año sin hojas. La zona alta, en cambio, sostiene un bosque cerrado de Scalesia, unas margaritas arbóreas que llegan a veinte metros.

Las tortugas gigantes usan esa diferencia como un calendario. En la estación fría, cuando la garúa mantiene verde la parte alta pese a la falta de lluvia, los adultos suben; cuando en diciembre empiezan las lluvias de verdad y la zona baja reverdece, bajan. Un estudio con localizadores GPS colocados en 17 tortugas adultas registró recorridos de hasta diez kilómetros, y comprobó que suben casi todos los machos adultos, solo parte de las hembras y ninguna de las jóvenes.
04 El agua se comporta al revés
El mar sigue el mismo esquema invertido. En la estación cálida, de diciembre a mayo, el agua se calienta, el océano está más tranquilo y la visibilidad bajo la superficie es alta. En la estación fría el agua baja hasta cerca de los 19 grados, los vientos alisios se refuerzan y la superficie se pica.
La visibilidad también cae, y por una razón que conviene entender: el ascenso de agua fría trae nutrientes, los nutrientes disparan el plancton y el plancton enturbia. Es decir, el agua se ve peor precisamente porque está más viva.

De ahí que las dos estaciones no se puedan ordenar de mejor a peor sin decir para qué. Si lo que quieres es nadar cómodo y ver lejos bajo el agua, la estación cálida gana sin discusión. Si lo que te interesa es la actividad de la fauna marina, el agua turbia de la estación fría es la que la explica.
Los cuatro tramos del año
De 51,5 a 107,4 milímetros al mes, en 10 u 11 días. Es la estación cálida: máximas de 27,8 a 30,5 grados, mar templado y en calma, y aguaceros breves que dejan el resto del día despejado. También el tramo con más agua acumulada del año.
94,9 y 41,9 milímetros en 6 y 5 días, con 180 y 191 horas de sol. Es el único tramo que combina el máximo de luz del año, poca frecuencia de lluvia y un mar que todavía no se ha enfriado. Máximas de 30,2 y 29,2 grados.
De 32,5 a 9,8 milímetros, pero los días de lluvia suben de 8 a 14 y las horas de sol caen de 166 a 148. El agua es la que menos acumula y el cielo el que menos abre. Máximas de 27,6 a 25,6 grados.
7,6, 11,0 y 12,6 milímetros, con los días de lluvia bajando de 12 a 8 y el sol subiendo de 151 a 166 horas. Septiembre es el fondo del año en temperatura, con 25,7 grados de máxima y 19,8 de mínima; noviembre ya es otra cosa.
05 Dónde está el sol
La variable que casi nadie mira es la luz, y es la que mejor separa los meses. El año acumula 1.968 horas de sol, una cifra baja para estar sobre el ecuador. El máximo está en mayo, con 191 horas, seguido de abril con 180. El mínimo está en agosto, con 148.
La diferencia entre el mejor y el peor mes es de apenas 43 horas, poco más de hora y media al día, pero se nota porque reparte el año en dos mitades constantes: de marzo a junio hay luz de sobra y de julio a octubre falta. En diciembre y enero, plena estación cálida, hay 168 y 156 horas: menos que en mayo, pese a las temperaturas más altas.
También hay que contar con lo que no varía. Estás sobre la línea del ecuador, así que el día dura unas doce horas todo el año y amanece y anochece siempre a la misma hora. No hay tardes largas de verano ni oscuridad temprana de invierno: hay doce horas de luz, siempre.
06 Cómo elegir el mes
Si solo puedes ir una vez y quieres el mejor cruce de todo, la respuesta es mayo: 41,9 milímetros en cinco días, 191 horas de sol —el máximo anual— y un mar que aún no se ha enfriado del todo. Es el mes en que las dos estaciones se solapan a favor.
Si prefieres calor y agua templada y no te importa mojarte, ve entre enero y abril. Ten en cuenta que febrero y marzo suman 107,4 y 106,3 milímetros, y que abril concentra 94,9 milímetros en solo seis días: llueve fuerte y poco tiempo.
Y si vas en la estación fría, ve sabiendo lo que hay: cielo cerrado, 148 a 157 horas de sol al mes, máximas por debajo de 27 grados y agua fría. A cambio, la parte alta de las islas está verde, las tortugas adultas han subido a buscarla y el mar, aunque se vea peor, está en su momento de mayor actividad. Noviembre es el mes que mejor reparte ese equilibrio: 12,6 milímetros en ocho días y 166 horas de sol.



