El año en Luxor, mes a mes
Todas las cifras son de Luxor: 8,3 milímetros de lluvia al año en 1,9 días y 3.860,1 horas de sol. Como la lluvia no varía, la puntuación cruza tres cosas: el calor del día, la temperatura de la madrugada y la afluencia.
La mayoría de los artículos sobre cuándo viajar se pasan la mitad del texto hablando de lluvia. Aquí eso no tiene sentido. En Luxor caen 8,3 milímetros de agua al año, repartidos en 1,9 días con precipitación medible. Hay meses enteros con 0,0.
Con la lluvia fuera de la ecuación y con 3.860,1 horas de sol anuales —entre el 80 % y el 93 % del máximo posible según el mes—, queda una sola variable, y es la temperatura. El problema es que esa variable tiene un recorrido enorme, y no solo entre meses.
01 Ocho milímetros al año
Conviene detenerse un momento en lo excepcional de la cifra. Ocho milímetros al año es menos de lo que llueve en muchos desiertos, y coloca a Luxor entre los lugares más secos del planeta. El mes más lluvioso es enero, con 2,8 milímetros; junio, julio y diciembre marcan 0,0.
Esa sequedad tiene una consecuencia práctica agradable y otra incómoda. La agradable es que no hay que planificar nada en función del parte meteorológico: no va a llover. La incómoda es que tampoco hay nubes que filtren el sol, y en esta latitud eso se nota.

02 Dieciocho grados y medio entre julio y enero
La primera brecha está entre meses. La máxima media de julio es de 41,4 grados y la de enero, de 22,8. Son 18,6 grados de diferencia entre el mejor y el peor mes, sobre una media anual de 33,6.
Y no es un pico aislado. De mayo a septiembre, cinco meses seguidos, la máxima media se mantiene entre 39,1 y 41,4 grados. El récord absoluto de la ciudad son 50,0 grados, registrados el 15 de mayo de 1991.
En el otro extremo, febrero guarda el récord de frío: −1,0 grados, el 6 de febrero de 1989. Es un dato curioso más que útil, pero sirve para entender que el desierto también enfría rápido cuando no hay nubes.
03 Y quince grados y medio entre el mediodía y el amanecer
La segunda brecha es la que suele pillar desprevenido, y es la diaria. En enero la máxima media es de 22,8 grados y la mínima, de 7,1: 15,7 grados de diferencia dentro del mismo día. En diciembre, 24,2 y 8,6.
Eso significa que un viaje de invierno a Luxor, que es el bueno, empieza de madrugada con siete grados y acaba a mediodía con veintitrés. La ropa de una salida a las cinco de la mañana no es la misma que la de las dos de la tarde, y las dos ocurren el mismo día.

En verano la amplitud es algo menor pero parte de mucho más arriba: en agosto la mínima media es de 25,6 grados. Es decir, en el mes más caluroso ni siquiera de madrugada se baja de los veinticinco.
Los cuatro tramos del año
Máximas de 22,8 a 29,1 grados y mínimas de 7,1 a 13,4, con 277,7 a 291,0 horas de sol al mes y lluvia entre 0,0 y 2,8 milímetros. Es el único tramo del año en que se puede estar al aire libre a mediodía.
Las máximas pasan de 29,7 a 35,0 grados en un solo mes y el sol sube a 305,0 y 308,6 horas. Marzo todavía es cómodo; abril ya obliga a madrugar y a reservar el mediodía para la sombra.
Máximas medias de 39,1 a 41,4 grados durante cinco meses seguidos, con 321,0 a 383,7 horas de sol y prácticamente cero lluvia. El récord de la ciudad, 50,0 grados, es de mayo. Las mínimas de agosto no bajan de 25,6.
35,5 grados de máxima media y 19,6 de mínima, con 316,4 horas de sol y 1,1 milímetros de lluvia. Es el mes bisagra: empieza caluroso y termina siendo practicable.
04 El invierno, que aquí es la temporada
De noviembre a febrero las cifras son inmejorables para un destino de este tipo. Las máximas medias van de 22,8 a 29,1 grados, las mínimas de 7,1 a 13,4, y el sol da entre 277,7 y 291,0 horas al mes, más de nueve horas diarias incluso en el mes de menos luz.
Con esos números se puede hacer lo que en verano es imposible: estar al aire libre a mediodía. Recorrer un recinto sin sombra a las doce con 22,8 grados es agradable; hacerlo con 41,4 no.

El precio del invierno es la afluencia. Luxor recibe alrededor de cinco millones de visitantes al año y se concentran precisamente en estos meses. Es un intercambio razonable: gente a cambio de poder moverse.
05 Y el verano, que son cuarenta y un grados
El verano de Luxor no es una versión más calurosa del invierno: es otra cosa. Junio, julio y agosto dan 41,2, 41,4 y 41,2 grados de máxima media, con 369,9, 383,7 y 366,7 horas de sol. Julio supera las doce horas diarias de sol efectivo.
Hay un matiz que ayuda algo: la humedad es bajísima, del 27 % en junio y del 30 % en julio, así que el calor es seco. Eso no lo hace inofensivo, pero sí distinto del calor húmedo de una costa tropical a la misma temperatura. Y esa misma sequedad es la razón de que aquí siga habiendo pintura sobre la piedra.

Si el verano es tu única ventana, el viaje se puede hacer, pero con el horario invertido: salir antes del amanecer, terminar las visitas al aire libre hacia las nueve o las diez, parar hasta media tarde y retomar al atardecer. No es una recomendación de confort: es la única manera.
06 Cómo elegir el mes y la hora
Si solo puedes ir una vez, ve en noviembre o en enero. Noviembre da 29,1 grados de máxima media, 13,4 de mínima y 291,0 horas de sol; enero da 22,8 y 7,1, con 288,6 horas. Noviembre es más cálido y enero más cómodo para caminar todo el día.
Diciembre y febrero funcionan igual de bien, con 24,2 y 25,3 grados de máxima. Marzo es el último mes practicable sin restricciones, con 29,7; a partir de abril, con 35,0, el mediodía deja de ser una opción.
Y en cualquier mes, la regla del día es la misma y pesa más que la del calendario: la orilla oeste, que no tiene sombra, se visita al amanecer; el mediodía se pasa bajo techo; y la orilla este, con la ciudad y los recintos de columnas, se deja para las últimas horas de luz.





