Quien llega a KwaZulu-Natal, en la costa índica de Sudáfrica, suele esperar lo que prometen los folletos: un África salvaje, montañas sin tocar, playas casi vacías. La provincia ocupa 94.361 km² y tiene mucho de todo eso. Lo que casi nunca se cuenta es que buena parte se conserva así por una cadena de decisiones concretas, tomadas en años distintos y por motivos distintos.

El malentendido es doble. Se piensa que lo salvaje es lo que nadie ha tocado, cuando aquí es sobre todo lo que alguien decidió proteger. Y se piensa que la protección es un fondo uniforme, cuando cada reserva responde a una pregunta distinta: qué animal estaba a punto de desaparecer, qué imagen merecía quedar, qué playa no tenía ningún estatus.

01 1895: el valle de los últimos rinocerontes

Rinoceronte blanco de perfil, medio oculto entre arbustos verdes y hierba seca
Un rinoceronte blanco entre la maleza en el parque Hluhluwe–iMfolozi. La especie estuvo cerca de perderse en esta misma zona.N2e / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Hluhluwe–iMfolozi es el punto de partida. Se proclamó en 1895, suele describirse como la reserva más antigua de África y hoy ocupa 960 km² en el norte de la provincia. El motivo fue un animal, el rinoceronte blanco: según la historia de la reserva, en torno a Umfolozi sobrevivían menos de cien ejemplares, entre los últimos de la especie.

La protección funcionó. Hacia la década de 1950 la población rondaba los 400 ejemplares, y el guarda Ian Player impulsó la Operación Rinoceronte: un equipo de captura que, en las décadas de 1950 y 1960, trasladó centenares de animales a otras reservas de su antigua área de distribución. Ese equipo, según la propia reserva, sigue en activo. Es la parte que no sale en la foto del safari: el rinoceronte que hoy puedes ver en esta zona es el resultado de una recuperación gestionada, no de la suerte.

Nada de esto es un asunto cerrado. La caza furtiva sigue siendo la gran amenaza de los rinocerontes del parque, y por eso la reserva no es un recuerdo del pasado, sino una tarea que continúa.

02 1903: una reserva para el animal que se pintaba

Valle abierto con un arroyo, laderas de hierba seca y afloramientos de roca, y al fondo una hilera de cumbres planas bajo un cielo despejado
Un valle de la reserva de Giant's Castle, en el Drakensberg, con la escarpa al fondo. La reserva se proclamó en 1903.Michael Wittwer / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Ocho años después, y en el extremo opuesto de la provincia, se creó la reserva de Giant's Castle, en la cordillera del Drakensberg. Según la información histórica de la zona, se proclamó en 1903 específicamente para proteger las últimas poblaciones de eland en libertad que quedaban en Natal. El eland es el antílope más grande de África.

Pared de roca bajo un saliente con figuras de animales pintadas en ocres, rojizos y blancos; varias son elands
Pinturas rupestres san con varios elands en la cueva Eland Cave, cerca de Cathedral Peak, en el Drakensberg.Josep M. Gracia / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Lo llamativo es lo que hay en las paredes de esa misma zona. En los abrigos de roca del Drakensberg se cuentan más de 600 yacimientos de arte rupestre y más de 22.000 pinturas registradas (otras fuentes elevan la estimación a unas 35.000), hechas por el pueblo san a lo largo de unos 4.000 años. Son sobre todo imágenes de animales, y el más representado es el eland, la presa de caza más importante para los san. El animal que en 1903 se quiso salvar de la desaparición es el mismo que durante milenios se pintó en esas rocas.

Hoy la reserva guarda las dos cosas: el animal y sus retratos. Puedes ver las pinturas en su sitio, no en una vitrina, en las Main Caves, dentro de Giant's Castle, o en el Game Pass Shelter, en Kamberg, donde hay imágenes policromas de eland; los centros interpretativos de Kamberg y de Didima explican el contexto.

En esta provincia, el animal que se protegió en 1903 es el mismo que se pintaba en las rocas hace miles de años.

03 1916: una pared como motivo

Carretera asfaltada entre hierba seca que lleva hacia una larga pared de roca con promontorios, bajo un cielo con nubes
El Anfiteatro del Drakensberg desde la carretera de acceso al Parque Nacional Royal Natal, proclamado en 1916.Ad Meskens / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

En 1916 se proclamó el Parque Nacional Royal Natal, en el norte del Drakensberg. Aquí la protagonista ya no es una especie, sino una forma del terreno: el Anfiteatro, una pared de roca de unos cinco kilómetros de longitud por cuyo borde cae el Tugela, el mayor río de KwaZulu-Natal. La medida oficial del salto es de 948 metros, en cinco caídas, aunque una expedición checa midió 983 metros en 2016 y envió el dato a la base de datos mundial de cascadas para su verificación.

Royal Natal es, por tanto, otra capa: no se asocia a una especie en apuros, sino a un paisaje. Y tiene una particularidad que conviene saber antes de ir: la cascada es estacional y se ve mejor después de lluvias intensas.

04 1963: una costa sin ningún estatus

Grupo de hipopótamos con el cuerpo casi sumergido en un lago de aguas grises; al fondo, una orilla baja cubierta de vegetación
Hipopótamos en el lago St. Lucia, el centro del humedal de iSimangaliso, cuyo litoral se vigila desde 1963.Smurfatefrog / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

La capa de la costa empezó casi por casualidad. En 1963, cuando la Junta de Parques de Natal supo que las tortugas marinas anidaban en la franja que entonces se llamaba Tongaland, toda esa costa carecía de estatus de conservación. Desde aquel año se vigila la puesta de las tortugas laúd y boba, en uno de los programas de seguimiento de tortugas más largos del mundo, hoy a cargo de Ezemvelo KZN Wildlife.

La temporada de anidación va de octubre a marzo. En esos meses se emplea a personas de las comunidades locales para vigilar las playas en el tramo de 56 kilómetros entre la desembocadura de Kosi y Mabibi, y contar nidos y tamaños. Según Ezemvelo, en 2018 anidaban cada año unas 80 tortugas laúd y 935 tortugas bobas; la boba había aumentado de forma notable y la laúd se estabilizaba. Antes de la vigilancia, a esos animales se los mataba por la carne y sus huevos se recogían de forma ilegal.

Esa costa es hoy el litoral de iSimangaliso: 220 kilómetros de playas entre Maphelane y Kosi Bay, con ocho ecosistemas conectados, tres sistemas de lagos reconocidos como humedales Ramsar y el mayor sistema de estuarios de África, centrado en el lago St. Lucia.

05 1999 y 2000: de las reservas a la lista

Las últimas capas ya no las decide solo la provincia: las reconoce la UNESCO. iSimangaliso fue, en diciembre de 1999, el primer sitio Patrimonio Mundial de Sudáfrica. En 2000 entró el conjunto Maloti-Drakensberg, que comparte con Lesoto, y lo hizo como sitio mixto: por su naturaleza y por su arte rupestre a la vez, con los criterios (i), (iii), (vii) y (x). Fue el primer sitio mixto del país.

La lista no creó la protección: la encontró hecha. Giant's Castle existía desde 1903 y la costa llevaba vigilada desde 1963. Por eso la provincia se lee mejor como una cronología que como un mapa.

06 Una reserva, una pregunta

El error práctico es tratar las reservas como intercambiables y elegir por la fotografía. Cada una responde a una pregunta distinta, y llegar con esa pregunta cambia lo que ves.

Cómo leer cada parque
  1. Hluhluwe–iMfolozi: ¿qué hubo que salvar?
    Es la reserva de los rinocerontes. Ve sabiendo que la recuperación fue gestionada y que la caza furtiva sigue siendo la amenaza.
    desde 1895
  2. Giant's Castle y Kamberg: ¿qué se pintó y qué se protege?
    Busca las pinturas en su sitio, en las Main Caves o en el Game Pass Shelter, y fíjate en el eland: es la figura que une la reserva y las rocas.
    desde 1903
  3. Royal Natal: ¿qué paisaje merece quedar?
    Mira el Anfiteatro y la caída del Tugela. La cascada es estacional: se ve mejor tras lluvias intensas.
    desde 1916
  4. Costa de iSimangaliso: ¿qué ocurre de noche?
    De octubre a marzo anidan las tortugas laúd y boba. Pregunta en la zona por las salidas de observación y respeta las normas de cada playa.
    oct–mar

Hacerlo así convierte una ruta de parques en una lectura: de 1895 a 2000, cada etapa te dice qué le importaba a quien la decidió y qué sigue en juego. Esa es la comprensión que importa antes de entrar: en KwaZulu-Natal, lo salvaje que ves tiene una fecha de nacimiento.

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LM

Lucía Montes

Editora de Worth Knowing — Significados y Contexto Cultural · Flowtravel

Lucía Montes interpreta los significados culturales que dan sentido a una experiencia de viaje.