En Arizona un escalón de trescientos kilómetros parte el estado en dos
El Mogollon Rim recorre Arizona en diagonal y cae de golpe entre 300 y 600 metros. Arriba, el mayor pinar continuo del mundo y 229 centímetros de nieve al año; abajo, un desierto de 183 milímetros de lluvia. Dieciséis grados de media separan las dos mitades.

La imagen que casi todo el mundo tiene de Arizona es la de un desierto de cactus y roca roja. Es exacta para aproximadamente la mitad del estado y completamente falsa para la otra mitad, donde hay pinares, lagos y dos metros largos de nieve al año.
Lo interesante es que no hay una transición gradual entre las dos. Hay una línea, y se puede ver desde el aire y desde la carretera.
01 El borde de la meseta

El escalón se llama Mogollon Rim y es el borde suroeste de la meseta del Colorado, la misma provincia geológica de capas horizontales que produce el Gran Cañón, los cañones de Utah y las mesas del norte. Recorre Arizona en diagonal a lo largo de más de trescientos kilómetros.
Lo que hace al Rim distinto de una cordillera es que no tiene dos vertientes. Es un corte: por el lado norte se sale a una meseta más o menos llana, y por el sur el terreno cae entre 300 y 600 metros de golpe hacia las sierras y cuencas del sur del estado.
De ahí que no funcione como frontera política pero sí como frontera de todo lo demás: de la vegetación, de la temperatura, de la nieve, del tipo de agricultura y de dónde vive la gente.
02 Dieciséis grados de diferencia

La manera más rápida de medir el escalón es comparar las dos ciudades que quedan a cada lado. Flagstaff está sobre la meseta, a 2.135 metros; Phoenix, en la cuenca, a unos 337. Las separan unos 230 kilómetros de carretera.
La temperatura media anual de Flagstaff es de 8,2 grados y la de Phoenix, de 24,2. Son dieciséis grados de diferencia dentro del mismo estado, y en enero la brecha se abre todavía más: −0,8 grados de media arriba frente a 13,8 abajo.
Los extremos lo rematan. Flagstaff ha registrado −34,4 grados; Phoenix, 50,0. Y donde Phoenix no ve nieve, Flagstaff acumula unos 229 centímetros al año repartidos en 28,3 días.
03 El mayor pinar continuo del mundo
Esa diferencia de cota produce un bosque, y no uno cualquiera. Por encima de los 2.100 metros, sobre la meseta y a lo largo del Rim, crece el mayor pinar continuo de pino ponderosa del mundo: unos 10.500 kilómetros cuadrados que van desde la frontera de Nuevo México hasta el borde sur del Gran Cañón.
La razón es una combinación de altura y de agua. A esa cota el aire es lo bastante fresco y llegan 521,2 milímetros de lluvia al año en Flagstaff, casi el triple que en Phoenix, repartidos en 82,2 días frente a 33,4.
El resultado desconcierta a quien llega esperando desierto: carreteras entre pinos de treinta metros, aserraderos, cabañas y estaciones de esquí. Todo eso está en Arizona, y está a una hora larga del cactus.
04 Y abajo, un desierto con árboles

Al sur del Rim empieza otra provincia geológica, la de cuencas y sierras: valles anchos y llanos separados por sierras estrechas y alargadas. Es el terreno donde están Phoenix y Tucson, y donde vive la mayor parte de la población del estado.
El desierto que ocupa esas cuencas es el de Sonora, y tiene una particularidad que lo distingue de casi cualquier otro: tiene vegetación alta. El saguaro, el cactus columnar que da a Arizona su silueta, puede superar los diez metros.
La explicación vuelve a ser el agua, pero repartida de otra manera. Aquí llueve dos veces al año: en invierno, con los frentes del Pacífico, y en pleno verano, con las tormentas del monzón. Dos estaciones húmedas separadas permiten un desierto mucho más poblado de plantas que uno con una sola.
05 El escalón también reparte el agua
Hay una tercera consecuencia del Rim, menos visible y más determinante: es una línea divisoria de aguas. La lluvia y la nieve que caen sobre la meseta bajan hacia el norte y el oeste, al sistema del río Colorado; las que caen al sur alimentan los ríos Salado y Verde.
Esa segunda familia de ríos es la que hace posible la mitad sur del estado. Nacen en la zona de bosque, donde de verdad llueve y nieva, y bajan hasta unas cuencas donde caen 183,4 milímetros al año.
Dicho en corto: la parte seca de Arizona depende del agua que recoge la parte alta. El escalón no solo separa dos paisajes, los conecta en un solo sentido.
06 Cómo se recorre
La primera consecuencia práctica es de equipaje y de calendario. Un itinerario que cruce el Rim pasa de 40 grados a helada nocturna en el mismo día, así que no existe un mes bueno para todo el estado: hay un mes bueno para arriba y otro para abajo.
La segunda es que conviene cruzar el escalón por carretera al menos una vez, y despacio. La transición entre el matorral de la cuenca y el pinar de la meseta ocurre en unos pocos kilómetros de subida y es de las cosas más vistosas que tiene el estado.
Y la tercera reordena el viaje entero. Si dejas de pensar en Arizona como un desierto con algunas montañas y empiezas a pensarlo como dos países separados por una cornisa, el mapa se explica solo: dónde está el agua, dónde están los bosques, dónde están las ciudades y por qué.




