Destino

El punto más alto y el más bajo del territorio continental de Estados Unidos están a 130 kilómetros.

El monte Whitney mide 4.421 metros; Badwater está 85 por debajo del nivel del mar. Entre uno y otro hay 130 kilómetros en línea recta y 235 por carretera. No es una casualidad: California entera está ordenada en franjas paralelas que corren de norte a sur, y cruzarlas de oeste a este cambia el paisaje cada cien kilómetros.

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La falla de San Andrés desde el aire, en la llanura de Carrizo: una raya recta en el terreno, con los arroyos cortados y desplazados donde la cruzan.
La falla de San Andrés desde el aire, en la llanura de Carrizo: una raya recta en el terreno, con los arroyos cortados y desplazados donde la cruzan.Ikluft·CC BY-SA 4.0

Casi todo el mundo recorre California a lo largo: de San Diego a San Francisco, o al revés, por la costa. Es la dirección cómoda, porque va a favor del grano del terreno. La dirección interesante es la perpendicular.

01 Un estado hecho de franjas

Los geólogos dividen California en once regiones, y casi todas son alargadas y paralelas entre sí. En la mitad del estado, de oeste a este, el orden es siempre el mismo: el océano, la cordillera Costera, el Valle Central, Sierra Nevada y la cuenca desértica. Cambian los nombres al norte y al sur, no la lógica.

El motivo es el borde de placas que atraviesa el estado. La falla de San Andrés y el sistema de fallas asociado llevan millones de años desplazando un bloque respecto al otro, y ese movimiento no levanta montañas redondas: alinea crestas y valles largos en la dirección del deslizamiento. Vista desde el aire, la falla es una raya recta en el paisaje, con los arroyos cortados y desplazados donde la cruzan.

Hay una excepción llamativa, las cordilleras Transversales del sur, que corren de este a oeste en lugar de norte a sur y que por eso destacan tanto en un mapa físico. Pero son la anomalía que confirma cuál es la norma.

02 La sierra está inclinada

Sierra Nevada no es una cordillera simétrica. Es un bloque de corteza basculado: se levantó por un borde y se inclina hacia el otro, como una trampilla. La consecuencia se entiende mejor desde el aire que desde el suelo.

Vista aérea de una cordillera nevada que ocupa casi todo el encuadre y termina bruscamente a la derecha, donde el terreno pasa a ser pardo, seco y sin nieve, con cuencas llanas y un lago oscuro al fondo.
La cresta de Sierra Nevada desde el aire. A la izquierda, la rampa larga y nevada de la vertiente oeste; a la derecha, el corte y el desierto empezando de inmediato.Famartin / CC BY-SA 4.0  · CC BY-SA 4.0

Por el oeste, la sierra sube en una rampa de más de cien kilómetros, con ríos que bajan despacio y bosques escalonados por altitud. Por el este se acaba de golpe. Desde el fondo del valle de Owens, a unos 1.200 metros, el terreno llega a los 4.421 del monte Whitney en poco más de quince kilómetros horizontales.

Panorámica de una carretera estrecha que se pierde entre lomas de matorral seco y bloques de granito claro, con una cresta montañosa de roca pálida y picos afilados ocupando el horizonte a la izquierda.
El frente oriental de la sierra visto desde el fondo del valle de Owens. No hay estribaciones que suavicen la subida: hay matorral y, detrás, la pared.Daniel Mayer / CC BY-SA 3.0  · CC BY-SA 3.0

Ahí está la explicación de la cifra del titular. El punto más alto del territorio continental de Estados Unidos y el más bajo de Norteamérica no están cerca a pesar de la geología: están cerca por culpa de ella. El mismo estiramiento que hundió las cuencas del este es el que levantó y basculó el bloque de la sierra. Son las dos caras de un solo movimiento.

03 El valle que solo tiene una puerta

Entre la sierra y la cordillera Costera hay una depresión de 720 kilómetros de largo y entre 64 y 97 de ancho: el Valle Central. Ocupa unos 47.000 kilómetros cuadrados, alrededor del 11 % de la superficie del estado, y es tan llano que se atraviesa en coche sin percibir una sola cuesta.

Lo peculiar no es la forma, es el desagüe. La cuenca que vierte hacia el valle abarca unos 160.000 kilómetros cuadrados, más de un tercio de California, y toda esa agua tiene una única salida natural al mar: el estrecho de Carquinez, que la conduce a la bahía de San Francisco y de ahí al Pacífico. Más de un tercio del estado desagua por una sola puerta.

Esa puerta funciona también en sentido inverso. En el delta donde se juntan los ríos Sacramento y San Joaquín arranca la red de canales que reparte agua hacia el sur, y ese reparto es lo que sostiene la agricultura del valle. El resultado se lee desde el aire mejor que en cualquier mapa.

Vista aérea de un canal recto que cruza el encuadre en diagonal: a un lado, parcelas agrícolas rectangulares verdes y marrones; al otro, terreno pardo y desnudo que sube hacia unas lomas secas.
El canal de San Luis, en el Valle Central. La línea no separa dos tipos de suelo: separa el terreno que recibe agua del que no.formulanone / CC BY-SA 2.0  · CC BY-SA 2.0

04 Detrás de la sierra, la sombra

Al este de la sierra empieza la otra California. La cordillera intercepta la humedad que llega del Pacífico y lo que queda detrás es sombra de lluvia: cuencas cerradas, sin salida al mar, donde el agua entra y solo se marcha evaporándose.

Panorámica de un fondo de valle llano y pálido con charcas someras y costra de sal en primer plano, cerrado por una ladera rocosa muy inclinada a la derecha y por una sierra baja a la izquierda.
Badwater, 85 metros por debajo del nivel del mar. Lo blanco no es arena: es la sal que dejaron lagos que se evaporaron sin poder desaguar.Jan Helebrant / CC0  · CC0

Badwater, en el valle de la Muerte, está 85 metros por debajo del nivel del mar y es el punto más bajo de Norteamérica. La costra blanca del fondo no es arena: es la sal que dejaron miles de años de lagos que se secaron sin poder desaguar hacia ninguna parte.

Es la misma agua, contada en tres actos. Cae sobre la vertiente occidental, se guarda como nieve en la sierra y baja al Valle Central, donde se reparte. Lo que no llega a cruzar la cresta se queda en el este y termina en una costra de sal.

05 Por qué esto le importa a quien viaja

De todo lo anterior sale una recomendación poco intuitiva. La costa es la California conocida, pero es solo la primera de cinco franjas, y es la más estrecha de todas.

Un recorrido de oeste a este —costa, cordillera Costera, valle, sierra, desierto— cabe en un par de días de coche y atraviesa cinco paisajes que no se parecen en nada entre sí. El mismo tiempo empleado en bajar por la costa recorre bastantes más kilómetros y ve mucha menos variedad.

Conviene contar también con lo que impone el grano del terreno. Cruzar la sierra solo es posible por unos pocos puertos, y los más altos están cerrados por nieve buena parte del año, así que el trayecto a lo ancho depende de la fecha de una forma en la que el trayecto a lo largo no depende. California se deja recorrer a lo largo casi sin pensarlo. A lo ancho hay que planearlo.

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María Reyes

Editora de Destinations · Flowtravel

María Reyes busca la lógica física de cada lugar: por qué está donde está y por qué tiene la forma que tiene.

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