Hay un tipo de viajero al que la costa atlántica africana le interesa de verdad y que, sin embargo, nunca ha mirado este trozo del mapa. La razón suele ser una sola cifra mal leída: 4.561 milímetros de lluvia al año, el total más alto de cualquier capital del mundo. Esa cifra no describe el viaje, describe el año entero.

Vista del frente atlántico tomada desde un alto: la mitad inferior del encuadre la ocupa el océano, de un azul acerado, recorrido por cinco o seis líneas paralelas de olas que rompen en espuma blanca y llegan escalonadas a la orilla; a la derecha y hacia el fondo se extiende una playa de arena dorada, muy ancha, que dibuja una curva larga; sobre ella se alinea la ciudad, con construcciones bajas de chapa en primera línea, palmeras dispersas y, más atrás, edificios de varias plantas blancos y de tejado rojo, antenas y una torre de telecomunicaciones; el cielo, azul con bruma clara en el horizonte.
El frente atlántico de la ciudad en el mes correcto. La rompiente es permanente; el cielo abierto, no.blk24ga / Wikimedia Commons / CC BY 3.0·Creative Commons Attribution 3.0 Unported

01 Una costa y un calendario

¿Cómo encaja Monrovia contigo?
Costa abierta y oleaje Playa larga pegada al centro y rompiente todo el año en el frente atlántico
La ventana seca, si la aciertas Diciembre a marzo: 48, 26, 48 y 97 mm, con 155 a 198 horas de sol
Temperatura sin sobresaltos Mínima media entre 22,8 y 23,9 °C los doce meses del año
Costa más allá de la ciudad Las puntas de Grand Cape Mount quedan a unos 225 km, tres o cuatro horas por carretera
Margen fuera de la ventana seca De mayo a octubre, entre 416 y 914 mm al mes y hasta 24 días de lluvia
Confort con humedad alta Humedad relativa media del 81 % anual, con mínimo del 76 % en febrero

El año se parte en dos con una nitidez que no es habitual. De mayo a octubre caen entre 416 y 914 milímetros al mes, con 17 a 24 días de lluvia. De diciembre a marzo caen 48, 26, 48 y 97, con 9, 4, 3 y 8 días de lluvia. Febrero tiene tres días de lluvia en todo el mes: la cifra de una ciudad mediterránea.

02 La ciudad tiene la playa dentro

Lo que hace cómodo este destino es la geografía. Monrovia ocupa la península del cabo Mesurado, con el Atlántico por un lado y el río Mesurado por el otro, y eso significa que la playa larga no está a media hora en coche: está pegada al tejido urbano. Se sale del alojamiento y se está en la orilla.

Dos frentes de agua separados por una calle: rompiente permanente por un lado, agua quieta y piraguas por el otro.

Conviene saber que son dos costas de carácter opuesto y que sirven para cosas distintas. El frente atlántico es playa abierta con oleaje constante y una curva de arena larga. El frente del río es puerto natural, agua quieta y actividad pesquera. Si buscas baño tranquilo, el mar abierto no te lo va a dar en ningún mes.

03 Subir por la costa

La segunda mitad del viaje está fuera de la ciudad, hacia el noroeste. La costa continúa unos 225 kilómetros hasta Robertsport, en el condado de Grand Cape Mount, que son tres o cuatro horas de carretera entre tramos asfaltados y pistas. Allí la costa cambia de forma: aparecen puntas cubiertas de vegetación que ordenan el oleaje en izquierdas largas.

Orilla vista desde la playa con una tabla de surf blanca sostenida en primer plano por la izquierda, de la que solo se ve el canto, la almohadilla negra de la cola y el invento amarillo enrollado, junto a una mano y un antebrazo; a la derecha, el mar abre una serie larga de olas que rompen en paralelo a la orilla en una línea continua de espuma blanca que se pierde hacia el fondo; la arena, dorada y húmeda, describe una franja curva salpicada de rocas oscuras; al fondo, una punta baja cubierta de arbolado denso se adentra en el agua; el cielo, azul con nubes altas deshilachadas.
Una izquierda peinando la punta en la costa de Grand Cape Mount, con la playa vacía. Es el tipo de ola que ordenan estas puntas.blk24ga / Wikimedia Commons / CC BY 3.0·Creative Commons Attribution 3.0 Unported

Aquí hay un matiz de calendario que conviene decir claro, porque no coincide del todo con el de la ciudad. Para el surf, las referencias locales apuntan a diciembre y febrero por vientos más flojos y series constantes; las marejadas del Atlántico sur son más frecuentes entre abril y octubre, que es justo la temporada de lluvias. Si buscas las dos cosas a la vez, marzo es el compromiso.

04 Lo que tienes que aceptar

El primer límite es de rigidez. En la mayoría de los destinos, elegir mal el mes cuesta un poco de incomodidad. Aquí cuesta el viaje entero: entre mayo y octubre hablamos de 17 a 24 días de lluvia al mes y de un cielo que en agosto solo deja pasar 81 horas de sol. No hay plan alternativo que salve esas cifras.

Puesta de sol sobre el mar vista desde la orilla: el sol, un disco blanco muy luminoso rodeado de halo, está bajo, a la derecha del encuadre, y tiñe todo el cielo de un degradado dorado y anaranjado que se aclara hacia el horizonte; recortadas a contraluz en negro, dos palmeras cocoteras de tronco fino y curvado ocupan el centro y la derecha, con las hojas muy abiertas; entre ellas, el mar refleja una franja de luz dorada y rompe en olas pequeñas contra una playa oscura; en primer término, la arena en sombra con varios postes de madera clavados.
El final del día en la costa liberiana durante la ventana seca. Es la recompensa que justifica encajar el viaje en cuatro meses concretos.blk24ga / Wikimedia Commons / CC BY 3.0·Creative Commons Attribution 3.0 Unported

Y el tercero es de expectativas urbanas. Monrovia no es una capital de programa cultural denso bajo techo, así que no cuentes con ella como plan B para los días de agua. Es una ciudad de calle, de mercado, de frente marítimo y de puerto: funciona cuando se puede estar fuera.

Aceptados esos tres puntos, la propuesta es bastante nítida: una capital con la playa dentro, una costa que sigue doscientos kilómetros hacia el noroeste hasta puntas que ordenan izquierdas largas, temperaturas que no se mueven en todo el año y cuatro meses en los que el cielo se abre de verdad. La condición es simple: tienes que poder venir en esos cuatro.

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SN

Sofía Navarro

Editora de Made For You — Compatibilidad entre Viajeros y Destinos · Flowtravel

Sofía Navarro interpreta la compatibilidad entre viajeros y destinos: por qué un lugar funciona para alguien y no para otros.