El año en Draa-Tafilalet, mes a mes

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Las cifras son de las estaciones de Errachidia, Ouarzazate y Zagora, serie 1991–2020. Errachidia sirve de referencia para el centro de la región y Zagora para el extremo sur, que es varios grados más caluroso. La puntuación cruza temperatura, viento y riesgo de crecida.

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Cuando se habla del clima del sureste marroquí casi siempre se habla del calor, y el calor es real: en julio el termómetro pasa de los cuarenta en buena parte de la región. Pero el calor no explica cómo se vive un día aquí, ni cómo hay que preparar el equipaje.

Lo que lo explica es la amplitud térmica, y su comportamiento es más raro de lo que parece.

01 Catorce grados de diferencia entre el día y la noche, todo el año

Tomemos Errachidia, en el centro de la región, y la serie 1991–2020. En enero la máxima media es de 15,9 grados y la mínima, de 2,0: catorce grados de diferencia. En julio la máxima media es de 39,5 y la mínima, de 25,8: trece coma siete.

Es prácticamente la misma horquilla en el mes más frío y en el más caluroso. Y se mantiene en los meses intermedios: abril da 26,1 y 13,0 —trece coma uno—, octubre da 26,8 y 14,2 —doce coma seis—.

La causa es el aire seco. Sin humedad ni nubes que retengan el calor acumulado durante el día, el suelo lo irradia de noche y la temperatura se desploma. Ese mecanismo funciona igual en enero que en agosto, y por eso la horquilla no cambia de tamaño.

Catorce grados entre el mediodía y la madrugada, tanto en enero como en julio: lo único que se mueve es la altura de la horquilla.

02 El invierno, que aquí existe de verdad

Desfiladero estrecho de paredes verticales de roca anaranjada, con el fondo de grava y un hilo de agua entre los muros
La garganta del Todra: el fondo del desfiladero está a la sombra buena parte del día, y en invierno la temperatura ahí dentro no tiene nada que ver con la de la meseta.LBM1948 / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

La idea de que el desierto es un sitio caluroso resiste mal las cifras de enero. La mínima media de Errachidia es de 2,0 grados y el récord absoluto de la estación es de −8,1. En Ouarzazate, algo más al oeste, el récord es de −7,0.

Eso significa escarcha en el palmeral y hielo en los charcos con toda normalidad, y en las zonas altas de la provincia de Midelt, que llega hasta el Atlas, nieve. Quien reserva una noche en una tienda del desierto en diciembre suele descubrirlo de madrugada.

La contrapartida es el día. Con 15,9 a 20,4 grados de máxima según el punto, cielo despejado y sol bajo, el invierno es una estación excelente para caminar: no hay ninguna hora del día en que haga demasiado calor.

03 Julio en Zagora: cuarenta y cinco grados de récord

Cordón de dunas de arena anaranjada con crestas afiladas recortadas contra un cielo despejado
El erg Chebbi en la hora en que se puede pisar. A mediodía en verano la arena de la superficie alcanza temperaturas que descartan cualquier caminata.Nomadz / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

En el extremo sur las cifras cambian de categoría. En Zagora, al final del valle del Drâa, la máxima media de julio es de 44,9 grados, y la de agosto, de 43,5. No son récords: son la media de todos los días del mes.

Y las mínimas tampoco alivian. En julio no bajan de 25,1 en Zagora ni de 25,8 en Errachidia, lo que significa que la noche entera transcurre por encima de los veinticinco grados y el cuerpo no llega a recuperarse.

La consecuencia práctica es que en verano el día útil se parte en dos trozos cortos: de amanecer a media mañana y de media tarde a la noche. Entre medias no se sale, y esa es exactamente la razón de que la arquitectura tradicional sea de muros gruesos, patios y calles cubiertas.

04 Sesenta y un milímetros al año, y el problema no es la sequía

Casas de adobe de color tierra apiñadas al pie de una ladera pedregosa, con algunas palmeras y un suelo seco y claro delante
Un pueblo de adobe con el terreno seco alrededor. En una región que recibe sesenta milímetros al año, el material de construcción sale del propio suelo.Oumaima Loudini / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Zagora recoge 61 milímetros de lluvia al año. Para poner esa cifra en perspectiva: es menos de lo que cae en un solo día de tormenta en muchos sitios, repartido en doce meses.

Pero el riesgo climático de la región no es la falta de agua, que se da por descontada y se gestiona desde hace siglos. Es lo contrario: la crecida súbita. Cuando descarga una tormenta sobre un terreno sin vegetación ni suelo que absorba, todo el agua va al cauce a la vez.

Esas crecidas se concentran en el final del verano y el principio del otoño, y afectan sobre todo a las pistas que cruzan cauces secos. Un río que lleva un año entero sin una gota puede volverse infranqueable en veinte minutos y volver a secarse en unas horas.

05 El mismo mes cambia según dónde estés

La región mide 86.142 kilómetros cuadrados y va desde los altos de Midelt, en el Atlas, hasta la frontera del erg. Eso hace que hablar del clima de Draa-Tafilalet en singular sea una simplificación considerable.

En julio, la máxima media va de 39,5 grados en Errachidia a 44,9 en Zagora: cinco grados y medio de diferencia entre dos puntos de la misma región. Ouarzazate, al oeste y algo más alta, se queda en 38,8.

La regla es sencilla y sirve para planificar: cuanto más al sur y más bajo, más caluroso el verano y más suave el invierno. Si el viaje cae en junio o septiembre, desplazar el itinerario hacia el norte y hacia arriba equivale a cambiar de mes.

06 Cómo elegir el mes

El mejor tramo del año va de octubre a abril, y dentro de él destacan cuatro meses: octubre y noviembre por un lado, marzo y abril por el otro. Las máximas se mueven entre 20,6 y 30,8 grados según el punto, y las mínimas entre 7,7 y 15,5.

Entre esos cuatro hay matices. Octubre añade la cosecha del dátil, que es cuando el palmeral está en plena actividad. Noviembre da la luz más limpia, con menos polvo en suspensión. Marzo es el mes de más viento. Abril es el equilibrio más redondo.

Y hay dos avisos que valen para todo el calendario. El primero: lleva siempre ropa de abrigo, incluso en mayo, porque la horquilla de catorce grados no descansa. El segundo: si vas entre junio y septiembre, pregunta por el estado de las pistas antes de cruzar cualquier cauce seco.

Los cuatro tramos del año

Feb–AbrLa ventana buena

De 18,2 a 26,1 grados de máxima en Errachidia y de 22,4 a 30,7 en Zagora, con mínimas entre 4,6 y 13,6. Se puede caminar a cualquier hora. El precio es el viento y el polvo, que en marzo son notables.

MayEl aviso

30,3 grados en Errachidia y 35,5 en Zagora. El norte de la región todavía funciona a cualquier hora; el sur ya obliga a parar a mediodía. Las noches, con 17,3 y 17,9 de mínima, siguen siendo cómodas.

Jun–AgoEl horno

Máximas medias de 35,4 a 39,5 grados en Errachidia y de 40,8 a 44,9 en Zagora, con récords de 44,7 y 44,0. Las mínimas se quedan en 22,0 a 27,2: ni siquiera la noche baja el cuerpo. Es también el tramo de tormentas y crecidas.

Sep–EneLa bajada

De 32,9 grados en septiembre a 15,9 en enero, con las mínimas cayendo de 19,9 a 2,0. Octubre y noviembre son el mejor tramo; a partir de diciembre el día sigue siendo bueno pero la noche exige ropa de invierno de verdad.

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AL

Ana Larrea

Editora de When To Go · Flowtravel

Ana Larrea lee los destinos por su calendario: qué mes hace qué, y por qué la media anual casi nunca sirve.