Gitega mes a mes — de un vistazo
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01 Trece décimas de grado
Los momentos clave de un vistazo
10,4 mm y 0,6 días de lluvia al mes. Prácticamente garantizado.
28,1 °C de máxima media y solo 2,4 días de lluvia. Y sigue siendo agosto.
96,7 mm pero solo 7,4 días: llueve fuerte y corto, y escampa.
17,3 días de lluvia sobre pistas de tierra roja. Se complica moverse.
La explicación cabe en dos cifras. Gitega está a tres grados y medio al sur del ecuador, donde el ángulo del sol apenas varía, y a 1.504 metros de altitud, que rebaja el calor tropical unos nueve o diez grados respecto al nivel del mar. La combinación produce un clima de una estabilidad térmica casi anómala.
Incluso los extremos históricos son moderados: el récord de calor son 35,4 grados y el de frío, 11,3. Veinticuatro grados de recorrido entre los dos valores más alejados registrados en décadas. En muchas ciudades ese recorrido se produce en una sola semana.
02 Lo único que cambia es el agua
Con la temperatura quieta, todo el calendario del año lo escribe la lluvia. Caen 1.258,8 milímetros anuales repartidos en 110,1 días, y el reparto es de todo menos uniforme: noviembre recibe 192,1 milímetros en 17,3 días de lluvia, y julio, 10,4 en seis décimas de día.
Dieciocho veces más agua en noviembre que en julio, con la misma temperatura y a la misma altitud. Es el mismo sitio con dos comportamientos distintos.

Y hay un matiz que las tablas esconden. Enero y febrero registran casi 100 milímetros cada uno, pero en solo 7,3 y 7,4 días de lluvia; marzo y abril registran algo más de 142, pero repartidos en 12,5 y 15,5 días. La cantidad es parecida; la experiencia, no. Lo que arruina un viaje no son los milímetros: son los días.
03 Junio, julio, agosto
La estación seca no llega poco a poco: llega de golpe. En mayo llueve 11,1 días y en junio, 1,8. En un mes se pasa de la lluvia cada dos días a la lluvia cada tres semanas, y ese régimen se mantiene durante junio, julio y agosto.
Son los tres meses para venir, y el mejor de los tres es julio, con 10,4 milímetros y seis décimas de día de lluvia en todo el mes. Agosto tiene una ventaja añadida y algo paradójica: es el mes de máxima media más alta del año, 28,1 grados, en un sitio donde eso sigue siendo una temperatura agradable.

04 Qué se gana viniendo en lluvia
Conviene decir lo que se pierde eligiendo la estación seca, porque es real. Con 1.258,8 milímetros anuales, este país es verde por definición, pero el verde de noviembre y el de julio no son el mismo verde. En temporada de lluvias las colinas están cerradas de vegetación, los cauces bajan llenos y las cascadas del sureste llevan agua de verdad.
El problema no es la lluvia en sí: es el firme. Buena parte de los caminos que salen de las carreteras nacionales son de tierra roja, y con diecisiete días de lluvia al mes se vuelven impracticables. Si vienes en noviembre o diciembre, planifica alrededor del asfalto y no cuentes con improvisar desvíos.

Resumido en una frase: ven en julio si quieres moverte, y en febrero si quieres verlo verde sin renunciar del todo a moverte —96,7 milímetros, pero solo 7,4 días de lluvia—. Y descarta noviembre, diciembre y abril, que son los tres meses en los que el terreno decide por ti.





