Casi nadie viene a Katmandú por el clima de Katmandú. Se viene por lo que se ve desde Katmandú, y por lo que se puede hacer saliendo de Katmandú. Por eso la pregunta habitual —¿en qué mes hace mejor tiempo?— no sirve aquí. La máxima media se mueve entre 19,2 y 29,5 grados en todo el año: diez grados de recorrido, y ninguno de ellos incómodo. Lo que de verdad cambia de un mes a otro es cuántos días se ve la cordillera.

01 El año se mueve diez grados y mil quinientos milímetros
Las normales de 1991–2020 medidas en el aeropuerto dan una máxima media que va de 19,2 °C en enero a 29,5 °C en junio. La mínima media va de 2,8 a 20,3 °C, así que las noches de invierno sí son frías, pero los días de invierno no lo son. En términos de temperatura, Katmandú es un destino cómodo los doce meses.
La precipitación es otra historia. El total anual ronda los 1.500 milímetros, pero no está repartido: va de 6,4 milímetros en noviembre a 384,1 en julio. Sesenta veces más. Ese es el eje sobre el que gira el año, y es también el que decide qué se ve.
Los cuatro momentos que definen el año
6,4 mm en medio día de lluvia y 23,6 °C de máxima. Aire limpio, montaña visible y noches ya frescas.
43,3 mm en 3,8 días. El monzón acaba de irse y el aire está lavado; es la temporada alta por algo.
384,1 mm en 23,1 días. Nube baja constante: la cordillera existe, pero no se ve.
Apenas llueve, pero el aire se estanca en el fondo del valle y el horizonte se pierde en la bruma.
02 El monzón se lleva casi ocho de cada diez litros
Junio, julio, agosto y septiembre suman 1.176 milímetros, algo más del 78 % de todo el año. Y no es lluvia repartida en chubascos aislados: en julio y agosto llueve 23 y 22,7 días respectivamente. La consecuencia práctica no es mojarse, que se resuelve con un chubasquero: es que el cielo está tapado, y con el cielo tapado no hay montaña.
Hay una segunda consecuencia menos evidente y más molesta: los vuelos. Buena parte de los desplazamientos internos del país se hacen en avionetas a pistas de montaña que operan solo con visibilidad. En temporada de monzón los retrasos y las cancelaciones dejan de ser excepción y pasan a ser lo normal, y un día perdido en el aeropuerto se convierte fácilmente en tres.

03 En noviembre llueve medio día
Noviembre es, con los números delante, el mes más redondo del año: 6,4 milímetros de precipitación repartidos en 0,5 días de lluvia, 23,6 °C de máxima media y 8,4 de mínima. Es decir, días templados de camisa, noches de forro polar y prácticamente ninguna probabilidad de que el agua te cambie el plan.
Octubre va justo detrás y tiene una ventaja propia: llega inmediatamente después del monzón, con la atmósfera recién lavada, y el valle todavía verde. Su factura son 43,3 milímetros en 3,8 días y bastante más gente, porque es la temporada alta declarada. Si puedes elegir entre los dos, octubre da mejor paisaje y noviembre mejor certeza.
Aquí el buen tiempo no se mide en grados. Se mide en kilómetros de horizonte.
04 El otro velo: el invierno en un valle cerrado
Aquí está el error que se comete al leer solo la columna de la lluvia. Enero apenas registra 15,2 milímetros y diciembre 7,8, así que sobre el papel el invierno parece tan seco como noviembre. Y sin embargo la visibilidad empeora, y bastante.
La razón es la forma del sitio. Katmandú está en el fondo de un valle cerrado por montañas a 1.400 metros, y en los meses fríos el aire de las capas bajas se queda quieto en vez de renovarse. Todo lo que se emite dentro del valle se queda dentro del valle. El resultado son mañanas de niebla espesa y días en los que la cordillera, que está a la misma distancia de siempre, simplemente no aparece.

05 Qué significa esto si vas a caminar
Si Katmandú es tu punto de partida para caminar por la montaña, la ventana buena es la misma: de mediados de octubre a finales de noviembre, y en segundo lugar de marzo a principios de mayo, cuando el aire es peor pero el frío en altura es menos duro. Los meses de monzón quedan descartados por barro, sanguijuelas y cielos cerrados, y los de pleno invierno por frío y pasos de montaña con nieve.
Resumiendo el año en una frase: la temperatura no te va a echar nunca, pero el cielo sí puede quitarte lo que has venido a ver. Octubre y noviembre son la respuesta, y noviembre lo es con medio día de lluvia en todo el mes.


