Kinsasa mes a mes — de un vistazo
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01 Mil setecientas treinta y nueve horas
Los momentos clave de un vistazo
2 mm de lluvia, 155 horas de sol y la humedad en su mínimo: 74 %.
5 mm en todo el mes y el más fresco: 27,3 °C de máxima media.
74 % de humedad, pero el sol ya baja a 138 horas y vuelven los 49 mm.
17 días de lluvia: llueve más de un día de cada dos del mes.
Ese es el dato central de este clima y el que nadie espera. Aquí no hay un mes luminoso: hay un rango estrecho entre lo poco y lo muy poco, y la diferencia entre el mejor y el peor mes son treinta y siete horas en total. Toda la variación seria está en la lluvia y en la humedad.
En cifras anuales, caen 1.482 milímetros de lluvia repartidos en 115 días. Y ese reparto no es uniforme en absoluto: de junio a agosto suman 16 milímetros en dos días de lluvia, mientras que abril solo, él solo, acumula 238 milímetros en 17 días.
02 Agosto, sin discusión
La respuesta es agosto, y no está reñida. Es el mes con menos lluvia del año —2 milímetros—, uno de los dos con la humedad más baja —74 %, frente al 83 % de enero, noviembre y diciembre— y, dentro de la estación seca, el que más sol acumula: 155 horas frente a las 133 de julio y las 144 de junio.
Nueve puntos de humedad separan agosto de diciembre. Con treinta grados constantes, esos nueve puntos son toda la diferencia entre un día llevadero y uno pegajoso.
Julio es la segunda opción y tiene un argumento propio: cero días de lluvia registrados y las temperaturas más bajas del año, con 27,3 grados de máxima media y 17,7 de mínima. Es el único momento en que esta ciudad resulta fresca. El récord absoluto de frío, 10 grados, también está registrado en julio.

03 La paradoja de marzo
Hay un detalle en la tabla que descoloca a quien la mira por primera vez. Los dos meses con más sol del año, marzo y mayo, con 164 horas cada uno, están dentro de la temporada de lluvias. Marzo recibe 221 milímetros en 14 días y aun así es el mes más luminoso, empatado con mayo.
No es una contradicción: es cómo funciona la lluvia tropical. En temporada húmeda el agua cae en tormentas cortas e intensas, con largos ratos despejados entre ellas. En la estación seca, en cambio, el cielo puede quedarse cerrado durante días sin soltar una gota. Menos agua no significa más luz.
Traducido a decisión: si lo tuyo es la fotografía y no te importa mojarte, mayo es una opción defendible —164 horas de sol y 142 milímetros, la mitad que abril—. Para todo lo demás, sigue siendo agosto.
04 Qué significa sobre el terreno
En una ciudad-provincia de 9.965 kilómetros cuadrados, de los que solo unos 600 están urbanizados, el mes decide hasta dónde puedes llegar. Los caminos de tierra que salen del asfalto son practicables en la estación seca y dejan de serlo en noviembre, cuando caen 247 milímetros en 16 días.
Y hay un efecto que conviene anticipar, porque sorprende a quien llega con la idea de trópico luminoso. Con 4,8 horas de sol al día de media y una humedad que no baja del 74 % en ningún mes, el cielo blanco y cerrado es el estado por defecto de esta ciudad. No es mal tiempo: es el tiempo.
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Resumido en una frase: agosto primero, julio después, y septiembre como tercera opción por la humedad baja. Evita abril y noviembre, que son los dos meses en los que llueve más de un día de cada dos, y no vengas esperando luz: en esta ciudad hay que ir a buscarla.



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