El año en el Territorio del Norte, mes a mes
Las cifras son de dos estaciones, serie 1991–2020: Darwin (1.832,4 milímetros al año en 96,5 días) y Alice Springs, a unos 1.500 kilómetros al sur (274,8 milímetros en 28,6 días). La puntuación cruza lluvia, humedad, calor y practicabilidad de los caminos.
Hay destinos en los que elegir el mes es afinar. En el norte del Territorio del Norte no lo es: la diferencia entre dos mitades del año es la diferencia entre poder circular y no poder.
01 Un calendario binario
Las cifras de Darwin son de las más asimétricas que se pueden encontrar en una serie climática. En enero caen 470,7 milímetros en 19,6 días; en agosto, 0,8 milímetros en 0,2 días. La proporción entre los dos meses es de casi seiscientos a uno.
Agrupado por trimestres queda todavía más claro. Diciembre, enero y febrero suman 1.162,4 milímetros, más de un metro de agua. Junio, julio y agosto suman 3,8 milímetros en 0,5 días de lluvia entre los tres.
Por eso aquí nadie habla de invierno y verano. Se habla de la húmeda y la seca, y son dos regímenes distintos con dos paisajes distintos, no dos grados de la misma cosa.
Un metro y medio de agua en tres meses y cuatro milímetros en los tres siguientes: el año no se gradúa, se parte.
02 El termómetro, que no dice nada

Lo que hace singular este calendario es lo que no cambia. La máxima media de Darwin va de 31,1 grados en junio y julio a 33,8 en octubre: 2,7 grados de recorrido en todo el año. La mínima media se mueve algo más, de 19,3 a 25,5.
Es decir: un pronóstico de temperatura no sirve para saber en qué mes estás. Si alguien te dice que en Darwin hace treinta y dos grados, no has aprendido nada sobre la fecha.
Lo que sí distingue las estaciones, aparte de la lluvia, es la humedad. En la seca la humedad de tarde baja al 36 por ciento y en la húmeda sube al 74. Con la misma temperatura, esos treinta y dos grados se llevan de manera completamente distinta.
Y el sol acompaña. Febrero tiene 162,4 horas de sol y agosto 325,5: el doble exacto. La estación húmeda no es solo mojada, es oscura.
03 El mes peor del año no es el más lluvioso
Entre las dos estaciones hay un tramo que los residentes distinguen con nombre propio y que conviene conocer antes de reservar: septiembre, octubre y noviembre.
En ese tramo la humedad sube del 47 al 58 por ciento, las máximas alcanzan los 33,8 grados de octubre, las más altas del año, y la lluvia todavía no llega en serio: 14,3 milímetros en septiembre y 68,9 en octubre.
Es la combinación peor: calor máximo, humedad alta y ninguna tormenta que la descargue. Los meses de más agua son incómodos por otras razones, pero al menos llueve.
04 Y en el centro, justo lo contrario

A unos 1.500 kilómetros al sur, en el centro del territorio, el patrón se invierte punto por punto. Alice Springs recibe 274,8 milímetros al año en 28,6 días, sin estación húmeda que valga: la lluvia está repartida y es poca en cualquier mes.
Lo que allí sí varía es la temperatura, y de forma brutal. La máxima media va de 37,1 grados en enero a 20,1 en junio: 17 grados de recorrido, seis veces el de Darwin. Y la mínima media de julio es de 3,9 grados, con un récord absoluto de −7,5.
De ahí una advertencia que sorprende a mucha gente: en el centro de Australia se pasa frío. Quien acampa cerca de Uluru en julio necesita saco de verdad, y el récord de calor de Alice Springs, 47,5 grados, es de diciembre.
05 Lo que la estación cierra y lo que abre

La consecuencia práctica más dura es de accesos. En la estación húmeda, buena parte de las pistas sin asfaltar del norte quedan cortadas, los cauces se desbordan y hay zonas de parques nacionales que sencillamente no abren durante meses.
La contrapartida es que la estación húmeda es cuando el paisaje funciona. Las cascadas llevan agua, las llanuras de inundación se llenan y el norte está verde, que es exactamente lo que nadie ve si solo viaja en la seca.
Y hay un momento intermedio que compensa: el final de la húmeda y el principio de la seca, entre abril y mayo. El agua sigue en las llanuras, los caminos ya han abierto y la fauna se concentra en las charcas que quedan.
06 Cómo elegir el mes
Si vas al norte, de mayo a agosto y sin discusión. Son los cuatro meses de 0,8 a 20,7 milímetros, con la humedad entre el 36 y el 41 por ciento y hasta 325,5 horas de sol. Todo lo demás del año es una excepción que hay que justificar.
Si vas al centro, la ventana es parecida pero por otro motivo: de mayo a agosto las máximas de Alice Springs van de 20,1 a 23,6 grados en lugar de los 37,1 de enero. El precio son las noches, que bajan a 3,9.
Y si buscas el norte con agua, abril. Es el mes en que la lluvia se desploma de 313,7 a 105,1 milímetros y los días de lluvia de 16,8 a 7,6, con las llanuras todavía inundadas. Es el único punto del calendario en que se ven las dos cosas a la vez.
Los cuatro tramos del año
De 279,3 a 470,7 milímetros al mes en Darwin, en 15,0 a 19,6 días, con la humedad de tarde entre el 66 y el 74 por ciento y el sol en su mínimo anual. Muchas pistas del norte quedan cortadas.
La lluvia pasa de 313,7 a 105,1 milímetros y los días de 16,8 a 7,6 en un solo mes. El agua sigue en las llanuras pero el cielo se abre: 264,0 horas de sol frente a las 213,9 de marzo.
De 0,8 a 20,7 milímetros al mes en Darwin, en 0,1 a 1,7 días. Máximas de 31,1 a 32,3 grados, humedad del 36 al 41 por ciento y hasta 325,5 horas de sol. Es la temporada, sin discusión.
Las máximas de Darwin suben a 33,8 grados, la humedad del 47 al 58 por ciento y la lluvia de 14,3 a 143,5 milímetros. Es el tramo más incómodo del año: ya hace bochorno y todavía no llueve de verdad.



