Yaundé mes a mes — de un vistazo

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Jul
Aug
Sep
Oct
Nov
Dec

01 Seco no quiere decir despejado

Los momentos clave de un vistazo

DicEl mes más luminoso

189,1 horas de sol y 26,5 mm en 2,4 días de lluvia.

EneEl mes más seco

21 mm en todo el mes, 2,1 días de lluvia y 186 horas de sol.

JulLa trampa

Poca lluvia, 60,1 mm, y el cielo más cerrado del año: 3,1 horas de sol al día.

Oct294 milímetros

21,3 días de lluvia sobre una ciudad de fondos encharcados.

Traducido: en julio no te vas a mojar mucho, pero vas a estar once días de doce bajo un cielo blanco y cerrado, con un 83,5 % de humedad. Si vienes por el paisaje —y en una ciudad de colinas e inselbergs el paisaje es casi todo—, esa es la peor combinación posible.

Diciembre suma 189,1 horas de sol y julio, 96,1. El doble de luz en el mes que casi nadie elige y la mitad en el que recomiendan las guías.

02 Dos temporadas de lluvia y una pausa

El calendario real tiene cuatro tramos, no dos. La estación seca va de diciembre a febrero. La primera temporada de lluvias, de marzo a junio, con el pico en mayo: 198,5 milímetros en 15,5 días. Después llega la pausa nublada de julio y agosto. Y a partir de septiembre arranca la segunda temporada, que es la fuerte.

Octubre es el mes más lluvioso con diferencia: 294,1 milímetros repartidos en 21,3 días. Dos de cada tres días de octubre llueve. En una ciudad cuyos fondos son élobis encharcados y cuyas laderas son de tierra roja, eso no es una molestia menor: cambia lo que se puede hacer.

Anochecer sobre la ciudad visto desde una altura: en primer plano y a la izquierda, la silueta negra de un árbol de copa abierta; en el centro, una torre de telecomunicaciones reticulada con una antena muy alta encima; al fondo, dos colinas oscuras recortadas contra un cielo que pasa del azul al malva y al crema, con una franja de nube baja; entre ellas y abajo, líneas dispersas de luces amarillas de la ciudad.
El final del día sobre las colinas. En temporada seca el cielo se abre así; en julio la nube baja no se levanta.Anne Emma POKA / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

03 Diciembre y enero

La respuesta es corta. Diciembre y enero, y en ese orden. Diciembre suma 189,1 horas de sol, el mejor registro del año, con 26,5 milímetros de lluvia en 2,4 días. Enero es todavía más seco —21 milímetros en 2,1 días— y aporta 186 horas de sol. Entre los dos concentran todo lo bueno que este clima puede dar.

Febrero funciona casi igual de bien —47,4 milímetros, 179,2 horas de sol— y añade el título de mes más cálido del año, con 31,7 grados de máxima media. Si tu tolerancia al calor es alta y prefieres los días largos y despejados, febrero es una alternativa perfectamente razonable.

Orilla de un lago urbano vista a ras del agua: en primer plano, hierba y juncos altos y una alfombra de plantas acuáticas de hoja pequeña cubriendo la superficie cerca de la ribera; en el centro, la lámina de agua gris refleja las nubes; al fondo, una hilera de árboles y edificios bajos de tejado rojo y blanco al borde del lago, y sobre ellos, un cielo cargado de nubes blancas y grises.
El lago municipal con el cielo cargado. Con 1.508 milímetros anuales, el agua es el material dominante de esta ciudad.Kondah / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

04 La temperatura no vota

Lo que no interviene en la decisión es el termómetro, y conviene decirlo para que nadie pierda el tiempo mirándolo. La mínima media va de 18,9 grados en julio y agosto a 19,8 en cuatro meses distintos: nueve décimas de recorrido en todo el año. Es una de las series de mínimas más planas que se pueden encontrar.

Las máximas se mueven algo más, de 27,4 grados en julio y agosto a 31,7 en febrero, pero cuatro grados no cambian la maleta de nadie. La media anual son 24,4 grados, y eso a menos de cuatro grados del ecuador: el mérito es de los 750 metros de altitud.

Franja panorámica de un descampado en el borde de la ciudad: a la izquierda y en el centro, un maizal ya seco con las cañas amarillas y las hojas colgando; entre ellas asoma la estructura sin terminar de una casa de bloque de hormigón; a la derecha, un muro encalado de una parcela, un poste de electricidad y un cobertizo bajo; y ocupando todo el fondo, una pared continua de selva de copas cerradas bajo un cielo blanco y sin sol.
El borde de la ciudad: maizal, obra a medias y detrás, la selva. Ese cielo blanco es el de julio y agosto.Tfrpifr1 / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Resumido en una frase: ven en diciembre o enero, acepta febrero si no puedes, y desconfía de cualquiera que te venda julio y agosto como «la estación seca». Lo son sobre el papel. En el cielo no lo parecen.

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AL

Ana Larrea

Editora de Cuándo Ir · Flowtravel

Ana lee los calendarios y los datos climáticos antes que las guías.