El dato se repite tanto en la isla que uno llega a sospechar de él, y sin embargo se comprueba fácil. Dos personas nacidas en la misma pequeña ciudad portuaria, con quince años de diferencia, exactamente el mismo día del calendario, y las dos acabaron en Estocolmo.
01 Quiénes son
Arthur Lewis, nacido en 1915, recibió el premio de economía en 1979 por su trabajo sobre el desarrollo económico, y en concreto por sus modelos sobre cómo se mueven la mano de obra y la producción en economías con dos sectores muy distintos.
Derek Walcott, nacido en 1930, recibió el de literatura en 1992. Escribió poesía y teatro sobre el Caribe sin folclorizarlo, con la lengua y la geografía de estas islas como material central y no como decorado.
Los dos crecieron en el mismo casco urbano, que entonces era una ciudad de casas de madera de un par de miles de habitantes. Los dos salieron a estudiar fuera y los dos volvieron a escribir sobre el sitio del que salieron.

02 Por qué el 23 de enero es una fecha nacional
La coincidencia de fechas dio pie a algo práctico: en lugar de dos aniversarios sueltos, el país concentra en enero una semana de actos alrededor del 23, con conferencias, lecturas, actividades escolares y una ceremonia de homenaje.
El nombre que se usa es semana de los laureados, y su función no es solo conmemorativa. Sirve para lo que en una isla pequeña es difícil de sostener: mantener viva una conversación pública sobre literatura y economía fuera de la universidad.
Para el viajero, enero deja de ser solo un mes de buen tiempo relativo. Es el mes en que la ciudad habla de sí misma, y la programación es abierta y en su mayor parte gratuita.

03 Una plaza que cambió de nombre
El espacio central de la ciudad se llamó durante décadas Columbus Square. El 23 de enero de 1993, un año después del Nobel de literatura y en el aniversario compartido, pasó a llamarse Derek Walcott Square, con el escritor todavía vivo.
El cambio no es un detalle administrativo. Sustituir el nombre de un navegante europeo por el de un poeta nacido a dos calles de allí resume bastante bien qué decidió contar de sí mismo el país después de la independencia.
En la plaza sigue en pie el árbol de samán que sobrevivió al incendio de 1948, con una copa que cubre casi todo el césped. Es el punto de referencia físico de esta historia: el escritor lo tenía a la vuelta de la esquina cuando era niño.

04 El fuego que los dos vieron
Hay un hecho que conecta a los dos laureados con la ciudad de una forma muy concreta: el incendio del 19 de junio de 1948, que arrasó cuatro quintas partes de Castries. Walcott tenía dieciocho años y escribió sobre él uno de sus primeros poemas conocidos.
Esa es la clave para entender por qué el centro que ves no coincide con el que ellos conocieron. La ciudad de madera de su infancia desapareció en una noche, y la de hormigón que la sustituyó es la que sigue en pie.
Por eso el árbol, la plaza y el mercado pesan tanto aquí. Son casi los únicos objetos físicos que unen la ciudad de 1930 con la de hoy, y por tanto los únicos testigos comunes de las dos biografías.

05 Lo que se entiende después
La cifra que circula por la isla es que ningún otro país tiene tantos premios Nobel por habitante. Es un titular, y como todos los titulares hay que tomárselo con cuidado, pero apunta a algo real: dos figuras de ese nivel salidas de una ciudad de unos pocos miles de personas.
Lo interesante no es el récord, sino lo que explica del sitio. Aquí la literatura y la economía no son asuntos de importación: tienen nombres locales, una fecha en el calendario y una plaza con el nombre de uno de ellos en la puerta.


