Cualquiera que pase unos días recorriendo la isla nota que los nombres suenan distintos a los del resto de Japón: Wakkanai, Noboribetsu, Otoineppu, Kamuikotan, Shumarinai, Rumoi, Tomakomai. No son palabras japonesas, y por eso no se parecen a Kanazawa, Nagoya o Yokohama.
01 Ocho de cada diez nombres
La isla se anexionó, colonizó y rebautizó como Hokkaido en 1869. Hasta entonces se la conocía como Ezo, y quienes vivían en ella eran los ainus, que llevaban siglos con su propio mapa: cada río, cada cabo, cada valle tenía nombre.
Cuando llegaron los colonos, no rebautizaron el territorio: se quedaron con los nombres que ya existían y los pasaron a la escritura japonesa. Ese es el motivo por el que la toponimia sobrevivió casi entera mientras la lengua se perdía. Hoy el ainu tiene muy pocos hablantes; el mapa, en cambio, sigue en ainu.
02 Dos terminaciones que explican casi todo
La primera es «-betsu», del ainu «pet», que significa río. Aparece por todas partes: Noboribetsu, Monbetsu, Bekkai, Shibetsu, Furubira. Si un topónimo de Hokkaido termina en «-betsu», casi con seguridad hay un curso de agua.
La segunda es «-nai», del ainu «nay», que designa un arroyo o un valle por el que corre agua. Wakkanai, Shumarinai, Soeushinai, Horonai, Otoineppu, Osamunai. Igual que la anterior, es una marca hidrográfica: el pueblo está donde está porque allí había agua.
Con esas dos palabras se puede leer el mapa como lo que es: un inventario de cursos de agua hecho por gente que se movía por los ríos, no por las carreteras. Y explica algo que si no resulta desconcertante: por qué tantos pueblos de la isla están en sitios que hoy parecen arbitrarios.

03 Los caracteres no significan lo que parece
Aquí está el detalle que convierte esto en algo útil y no en una curiosidad. Al escribir esos nombres, se eligieron caracteres por su lectura, no por su sentido. Es lo que en japonés se llama ateji: caracteres prestados por el sonido.
Así, «-betsu» se escribe habitualmente con 別, que en japonés significa «separado», «aparte». Y «-nai» con 内, que significa «dentro», «interior». Ninguno de los dos tiene la menor relación con un río. Alguien que sepa japonés y lea el kanji entiende algo que no está ahí; alguien que lea la transcripción latina de debajo del cartel se acerca mucho más al sentido original.
Por eso la regla práctica es contraintuitiva: en Hokkaido, para entender un nombre conviene mirar el renglón en alfabeto latino y no los caracteres.
04 Cuatro nombres para comprobarlo
Sapporo viene de «sat poro pet», que se traduce como «río grande y seco», en referencia al río Toyohira, que atraviesa la ciudad. La capital de la isla lleva el nombre de un río al que ya casi nadie mira.
Wakkanai, el asentamiento más al norte de Japón, viene de «yam wakka nay»: arroyo de agua fría. Kamuikotan, un desfiladero del río Ishikari, significa «aldea de los kamuy», las entidades del mundo natural en la cultura ainu. Y Shiretoko, la península del extremo nororiental, viene de «sir etok»: el fin de la tierra.

05 Por qué esto cambia el viaje
Por dos motivos, uno práctico y otro no. El práctico: los nombres son información geográfica. Saber que un «-nai» o un «-betsu» significa agua permite anticipar el terreno, los puentes y hasta dónde estará el pueblo cuando se conduce por una comarcal sin cobertura.
El otro es de lectura. Hokkaido se presenta a sí misma como la parte moderna, planificada y reciente de Japón, y en su arquitectura y su agricultura lo es. Pero cada señal de tráfico repite, en voz baja y en otra lengua, que este mapa lo nombró alguien antes.
- Termina en «-betsu»: hay un ríoViene de «pet», río en ainu. Se escribe casi siempre con el carácter 別, que en japonés significa «separado» y no tiene nada que ver.別
- Termina en «-nai»: hay un arroyoViene de «nay», arroyo o valle con agua. Se escribe con 内, que en japonés significa «dentro». Tampoco tiene relación.内
- Fíjate en el rótulo latino, no en el kanjiLos rótulos de estación llevan el nombre en alfabeto latino debajo. Esa línea conserva el sonido ainu original; los caracteres, no.la clave
- Un nombre no es una traducciónNinguno de estos topónimos se tradujo al japonés: se transcribió su sonido. Por eso el significado solo aparece si se vuelve al ainu.sonido, no sentido



