01 Un jardín en el centro

El Jardín Botánico de Roseau ocupa una superficie considerable justo al pie del Morne Bruce, al este del centro. En una capital de treinta hectáreas construidas, es el único espacio abierto grande, y funciona a la vez como parque, campo de deportes y colección botánica.

Entre sus ejemplares había un baobab africano, una especie que no es de aquí y que se planta por curiosidad: tronco enorme, ramas cortas y una silueta que no se parece a nada del bosque dominiqués.

Tronco grueso y ramas desnudas de un baobab africano en un jardín tropical.
El baobab africano: tronco desproporcionado y ramas cortas, una forma ajena al bosque de la isla.David Stanley / CC BY 2.0·CC BY 2.0

02 El 29 de agosto de 1979

El huracán David cruzó Dominica a finales de agosto de 1979 como uno de los ciclones más destructivos que ha recibido la isla. Arrasó cultivos, dejó a una gran parte de la población sin techo y transformó el paisaje vegetal del país.

En el jardín botánico, el viento tumbó el baobab. El árbol cayó exactamente sobre un autobús escolar que estaba aparcado debajo. El vehículo quedó aplastado bajo el tronco; nadie iba dentro en ese momento.

03 La decisión de no retirarlo

Lo interesante viene después. Con la isla entera por reconstruir, retirar un tronco de esas dimensiones y una carrocería aplastada no era prioritario. Pero pasaron los años y siguió sin retirarse, y en algún momento dejó de ser un pendiente y pasó a ser una decisión.

Hoy el conjunto está integrado en el recorrido del jardín, con cartel explicativo, y es la parada obligada de cualquier visita. Es la memoria del huracán contada sin retórica: un árbol enorme y un autobús debajo.

Esquina de Old Street con Ship Street en Roseau, con edificios de galería y chapa.
El centro de Roseau se ha rehecho muchas veces tras los ciclones, con el mismo tipo constructivo.giggel / CC BY 3.0·CC BY 3.0

04 El árbol que volvió

El detalle que se cuenta menos es el mejor. El baobab no murió al caer: desde las ramas laterales que quedaron en contacto con el suelo brotaron nuevos crecimientos verticales, y el árbol siguió creciendo tumbado, con un tronco nuevo levantándose del viejo.

Por eso lo que se ve hoy no es un tronco muerto sobre chatarra, sino un árbol vivo en horizontal. Es un comportamiento propio de la especie, que rebrota con facilidad, pero aquí produce una imagen difícil de olvidar.

05 Cómo verlo

El jardín está a diez minutos andando del centro y no hace falta ni guía ni entrada. Reserva media hora: además del baobab hay una colección de árboles etiquetados y una jaula de reproducción del sisserou, el loro endémico de la isla.

Si tienes otra media hora, sube por Jack's Walk hasta el mirador del Morne Bruce. Desde arriba se ve Roseau entera, el muelle y la costa, y se entiende la escala real de la capital.

Sendero de escaleras entre vegetación densa en la subida al Morne Bruce.
Jack's Walk: la subida escalonada que sale del jardín botánico hacia el mirador.David Stanley / CC BY 2.0·CC BY 2.0
Vista de Roseau desde alto, con los tejados de la ciudad y el mar al fondo.
Lo que se ve desde arriba: la franja construida entre la ladera y el Caribe.XeresNelro / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

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LM

Lucía Montes

Editora de Worth Knowing · Flowtravel

Lucía Montes rastrea los detalles que explican un lugar mejor que su descripción oficial.