01 Nueve distritos y 204 khoroo

La ciudad se divide administrativamente en nueve distritos, los düüreg, y estos a su vez en 204 khoroo, que se subdividen en kheseg. Esa cadena no es solo burocracia: es el lenguaje con el que la gente localiza las cosas. Cuando alguien te dice dónde vive, lo primero que oyes es el distrito y el khoroo, no una calle.

La razón es sencilla y se ve desde el primer paseo. Buena parte del tejido urbano no está organizado en manzanas con fachadas a la calle, sino en conjuntos de bloques separados por espacios abiertos, aparcamientos y patios interiores. Un bloque puede tener seis portales y ninguno de ellos da a la vía con nombre: dan al patio.

Callejón interior entre un bloque antiguo de fachada clara desconchada y árboles, con coches aparcados a un lado y una torre acristalada asomando al fondo.
Un pasaje interior típico: los portales dan a este espacio, no a la avenida con nombre que queda a dos manzanas.Jonashtand / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

02 Cómo se lee una dirección de verdad

Las capas de una dirección, de fuera hacia dentro
  1. El distrito (düüreg)
    Nueve en total. Es lo primero que se dice y ya reduce la ciudad a una zona reconocible.
    capa 1
  2. El khoroo
    El subdistrito, identificado por número. Hay 204 en la ciudad y funcionan como el barrio administrativo de referencia.
    capa 2
  3. El complejo o el edificio
    Los conjuntos residenciales tienen nombre propio y se usa más que cualquier calle. Después va el número de edificio.
    capa 3
  4. El portal, la planta y la puerta
    Aquí es donde se resuelve. Un mismo edificio tiene varias entradas numeradas; sin ese número no llegas, aunque estés delante.
    capa 4
  5. El punto de referencia
    No es oficial, pero es la capa que de verdad usa un conductor: «detrás del centro comercial tal», «junto a la universidad».
    capa 5
Calle residencial de Ulán Bator con un bloque alto de fachada verde y blanca, locales comerciales en la planta baja con rótulos y escaleras exteriores propias, y coches aparcados en la acera.
Cada local y cada portal tienen su propia escalera exterior. Encontrar un sitio aquí es encontrar la escalera correcta, no el número correcto.Jonashtand / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

03 El país adoptó tres palabras

En 2016, el servicio postal nacional dio un paso que en su momento dio la vuelta al mundo: adoptó como sistema de direcciones del país una cuadrícula global que divide el planeta en cuadrados de tres metros por tres, cada uno con una combinación fija de tres palabras. En lugar de una calle y un número, una dirección puede ser tres palabras concretas, disponibles también en mongol.

El cartero recibe el envío con esas tres palabras, el sistema las convierte en coordenadas y la entrega se hace sobre el mapa. No necesita que exista un callejero, ni que la casa tenga número, ni siquiera que la vivienda estuviera ahí el año pasado.

Un callejero supone que las casas se quedan quietas. Aquí esa suposición nunca fue segura.

04 Por qué un callejero nunca bastó

Mongolia tiene 3.591.120 habitantes repartidos a 2,24 personas por kilómetro cuadrado, la densidad más baja de cualquier país soberano, y alrededor de un 30 % de esa población es nómada o seminómada. Un sistema de direcciones basado en calles con nombre y portales numerados presupone un territorio construido y estable: exactamente lo que aquí no hay fuera del centro de las ciudades.

Y dentro de la capital ocurre algo parecido por otro motivo. Los barrios de parcelas cercadas crecieron deprisa y sin trazado previo, así que muchas de esas viviendas nunca llegaron a tener una dirección postal en el sentido clásico. La cuadrícula de tres palabras resuelve los dos problemas con la misma herramienta.

05 Qué hacer tú, en la práctica

Lo primero: no intentes memorizar una dirección larga. Pídesela por escrito a tu alojamiento, mejor en mongol, y llévala como captura de pantalla junto con el punto en el mapa. Enseñar la pantalla resuelve en cinco segundos lo que leer en voz alta no resuelve nunca. Segundo: aprende de memoria un punto de referencia grande cerca de donde duermes; la plaza central y los edificios altos que la rodean son la referencia que todo el mundo conoce.

La gran explanada pavimentada de la plaza central de Ulán Bator, casi vacía, con una torre de oficinas oscura en el centro, un edificio bajo de columnas rojas a la izquierda y un rascacielos curvo de cristal a la derecha bajo nubes.
La plaza central y los edificios que la rodean: el punto de referencia que sirve para explicar dónde está cualquier otra cosa de la ciudad.Bernard Gagnon / Wikimedia Commons / CC0·CC0 1.0

Vale la pena entenderlo antes de llegar porque no es un defecto que alguien esté a punto de arreglar: es un sistema coherente con un país donde la vivienda se ha movido durante siglos y donde media capital se levantó sin plano previo. Aquí no se pregunta en qué calle vives. Se pregunta en qué khoroo, y luego se busca la puerta.

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LM

Lucía Montes

Editora de Worth Knowing — Significados y Contexto Cultural · Flowtravel

Lucía interpreta los significados culturales que dan sentido a una experiencia de viaje.