La ciudad está sobre quince metros de sedimento suelto.
Taskent se levanta sobre depósitos aluviales de hasta quince metros de espesor, en una zona tectónicamente activa. Ese suelo es la razón de que la ciudad tenga agua, árboles y canales en mitad de Asia Central —y también de que en 1966 un terremoto dejara sin casa a más de trescientas mil personas—. Todo aquí sale de lo mismo.

01 El suelo manda
El aluvión es tierra fértil y permeable, buena para cultivar y fácil de canalizar. Pero un suelo blando y profundo amplifica las ondas sísmicas en lugar de disiparlas, y la ciudad está, además, en una zona tectónicamente activa que sufre temblores frecuentes y terremotos ocasionales. Los dos hechos son inseparables.
La escala del sitio: 455 metros de altitud, 631,29 kilómetros cuadrados de superficie municipal, unos 25 kilómetros de largo por 30 de ancho, y 3.164.030 habitantes a 1 de octubre de 2025. Es, con diferencia, la ciudad más poblada de Asia Central.
02 De dónde viene el agua
Taskent está en la confluencia del río Chirchiq con varios de sus afluentes, sobre una llanura bien regada. Pero el agua que ves dentro de la ciudad no es la del río: es un sistema de canales abiertos que la atraviesan de punta a punta y que llevan siglos funcionando.

Esa red es lo que permite que una ciudad de tres millones de habitantes tenga arbolado denso en una latitud donde en agosto caen dos milímetros de lluvia. Sin canales no habría árboles, y sin árboles el verano de Taskent sería directamente inhabitable.

03 26 de abril de 1966
El 26 de abril de 1966, un terremoto sacudió la ciudad. Se destruyeron unas 78.000 viviendas mal construidas —sobre todo adobe de la ciudad vieja— y más de 300.000 personas se quedaron sin casa. La combinación de construcción tradicional pesada y un subsuelo de sedimento blando fue exactamente la peor posible.
Lo que se levantó después está pensado desde el sismo: bloques bajos y separados, calles anchas, mucho espacio libre entre edificios. No es una estética; es una decisión estructural. Cuando recorras la ciudad y te parezca que todo está demasiado espaciado, ese es el motivo.
04 Una ciudad de árboles
Vista desde arriba, Taskent es más verde que gris. El arbolado sigue las avenidas y los canales, y en verano forma un techo continuo sobre buena parte de las calles del centro. Es la infraestructura más útil que tiene la ciudad y la menos visible como tal.

El nombre de la ciudad, por cierto, no tiene nada que ver con el agua ni con los árboles: viene del turco tash, «piedra», y del persa kent, «ciudad». Piedra. Aunque hay etimologías anteriores que la relacionan con el antiguo topónimo Chach, documentado también en fuentes chinas.
05 Cómo recorrerla
No busques un casco antiguo compacto: apenas queda. Lo que hay es una ciudad de piezas separadas, y el modo de coserlas es el metro, que además es una de las cosas que más merecen la pena aquí. Está pensado, precisamente, para aguantar lo que pasó en 1966.
Y camina siguiendo el agua. El canal Anhor atraviesa la ciudad y tiene tramos con paseo arbolado a los dos lados: es la manera más agradable de moverse entre barrios y, de paso, la que mejor explica por qué la ciudad está donde está.
Un apunte demográfico que ayuda a entender lo que vas a oír por la calle: según los datos de 2021, el 84,4% de la población es uzbeka, el 4,9% tayika, el 2,4% kazaja, el 2,2% karakalpaka y el 2,1% rusa. Vas a oír uzbeko y ruso a partes desiguales, y a veces en la misma conversación.




