Adís Abeba mes a mes — de un vistazo

IdealShoulderAvoid

Pasa el cursor sobre cada mes para ver el resumen. Haz clic para fijarlo.

Jan
Feb
Mar
Apr
May
Jun
Jul
Aug
Sep
Oct
Nov
Dec

01 Un calendario que sigue al cielo

Los momentos clave de un vistazo

NovUn día de lluvia

5,3 mm en todo el mes y 267 horas de sol. El mes más seco del calendario.

OctEl mes que abre

De 18 días de lluvia en septiembre a 4, y el paisaje todavía verde.

MarEl más cálido

25,8 °C de máxima, la más alta del año, con 66,3 mm en 7 días.

JulVeintisiete días

238,3 mm y 112 horas de sol: llueve nueve de cada diez días.

Conviene entender que la temperatura aquí casi no interviene. A 2.355 metros, la máxima media va de 20,9 grados en agosto a 25,8 en marzo: cinco grados de recorrido en doce meses. La mínima se mueve entre 7,5 y 12,2. Ningún mes es caluroso y ninguno es frío de día. Lo único que cambia de verdad es cuánta agua cae.

Y ahí la variación es enorme. El año suma 1.056,4 milímetros en unos 132 días de lluvia, pero repartidos de forma muy desigual: noviembre deja 5,3 milímetros en un solo día de agua y agosto, 241,8 en veintiséis. Entre esos dos extremos hay un factor de cuarenta y cinco.

02 Veintisiete días de lluvia

La temporada larga ocupa de junio a septiembre y es de las más concentradas que se pueden encontrar. Junio trae 118,9 milímetros en 20 días; julio, 238,3 en 27; agosto, 241,8 en 26; septiembre, 132,2 en 18. Entre los cuatro suman 731 de los 1.056 milímetros del año: el sesenta y nueve por ciento.

Veintisiete días de lluvia sobre treinta y uno. En julio, la pregunta no es si va a llover: es a qué hora.

El sol acompaña esa curva en sentido inverso y con la misma brusquedad. En julio se registran 111,6 horas de sol en todo el mes —tres horas y media al día— y en agosto, 133,3. En diciembre son 288,3, más del doble. De las 2.547 horas de sol del año, apenas una décima parte cae en julio y agosto juntos.

Vista de la ciudad tomada a través del cristal de una ventana durante un aguacero: el vidrio está cubierto por una lámina de agua y decenas de regueros verticales que deforman por completo la imagen, de modo que los edificios blancos y rosados del fondo, los tejados y una torre alta a la izquierda aparecen ondulados y desdibujados; en el primer plano, las copas de varios árboles verdes y amarillentos se ven emborronadas por el agua, y abajo se distingue un coche azul aparcado junto a un muro; el cielo, arriba, es una franja blanca y lechosa sin ningún detalle.
La primera lluvia de la temporada húmeda, vista desde una ventana. A partir de junio esto se repite prácticamente a diario.Jean Rebiffé / Wikimedia Commons / CC BY 2.0·CC BY 2.0

03 La puerta de octubre

El corte es de los más limpios que se ven en una tabla climática. De los 132,2 milímetros de septiembre se pasa a 32,2 en octubre; de 18 días de lluvia a 4; de 162 horas de sol a 248. En cuatro semanas el país cambia de régimen, y el calendario etíope coloca ahí, justo en la bisagra, el comienzo del año.

Ese momento tiene además una ventaja que no aparece en los números: el paisaje. Después de cuatro meses de agua, el campo alrededor de la ciudad está en su punto más verde justo cuando el cielo se despeja. Octubre combina las dos cosas —tierra mojada y sol— durante unas pocas semanas al año.

Vista aérea oblicua de la periferia de la ciudad en la estación seca: el suelo entre las manzanas es de un ocre pajizo, sin hierba verde, atravesado por decenas de caminos de tierra clara que serpentean entre parcelas; a la izquierda se alinean bloques de viviendas de cuatro y cinco plantas de color salmón y crema con cubiertas rojas, dispuestos en filas paralelas; en el centro y a la derecha, un tejido muy denso de casas bajas con techos de chapa gris y plateada, con algún grupo de eucaliptos oscuros; al fondo, el terreno se aclara en una llanura desnuda y todo queda velado por una calima parda.
La periferia en plena estación seca, con el suelo pajizo y la calima. Entre noviembre y febrero el paisaje pierde el verde que dejaron las lluvias.Francisco Anzola / Wikimedia Commons / CC BY 2.0·CC BY 2.0

04 Qué mes elegir

El bloque bueno va de octubre a febrero, y dentro de él octubre y noviembre son los dos mejores. Octubre por el verde recién lavado y noviembre por las cifras puras: 5,3 milímetros, un día de lluvia y 267 horas de sol. Diciembre y enero mantienen el cielo abierto —288 y 267 horas de sol— a cambio de las noches más frías del año, con 7,5 y 8,6 grados de mínima media.

Marzo, abril y mayo son la temporada corta de lluvias y funcionan mejor de lo que su fama sugiere: entre 66 y 91 milímetros al mes, repartidos en 7 a 10 días, y con 210 a 242 horas de sol. Llueve por la tarde y las mañanas suelen salvarse. Marzo, además, es el mes más cálido del año.

Carretera asfaltada estrecha que sube en curva por una ladera cubierta de bosque, vista desde el borde del camino: a la derecha, un talud con eucaliptos altos y delgados y un poste de hormigón con cables; a la izquierda, un árbol de hojas rojizas y verdes en primer término y, más abajo, la ladera opuesta completamente cubierta por una masa continua de eucaliptos de tonos verdes y azulados que se pierde en la bruma; sobre el asfalto hay un todoterreno blanco aparcado de espaldas; el cielo está encapotado, gris y uniforme, sin sol.
Cielo cerrado y bruma sobre las laderas de Entoto. Así se ven las montañas de la ciudad durante buena parte de la temporada de lluvias.Richard Mortel / Wikimedia Commons / CC BY 2.0·CC BY 2.0

Y junio, julio y agosto son los tres meses que conviene evitar. No por frío ni por calor —la temperatura sigue siendo la de siempre—, sino porque llueve entre veinte y veintisiete días de cada treinta, el sol se reduce a la tercera parte y las montañas que rodean la ciudad desaparecen detrás de la nube. Todo lo que hace atractivo estar a 2.355 metros deja de verse.

Rate this article

Your vote helps prioritize what we edit next.

No votes yet
AL

Ana Larrea

Editora de Cuándo Ir · Flowtravel

Ana lee los calendarios y los datos climáticos antes que las guías.