Antananarivo mes a mes — de un vistazo
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01 Cincuenta y ocho veces
Los momentos clave de un vistazo
7,5 mm en un día de lluvia, 249,5 horas de sol y 23,9 °C de máxima.
251 horas de sol, el máximo del año, con solo 39,3 mm de lluvia.
El mes más seco: 5,4 mm y 1,1 días de lluvia en todo el mes.
312,3 mm en casi 17 días de lluvia. El pico de la temporada húmeda.
El año se organiza en dos bloques bien definidos. La temporada húmeda ocupa de noviembre a marzo, con 117,1, 226,0, 312,3, 236,6 y 156,2 milímetros: entre los cinco suman más del noventa por ciento del total anual, que son 1.171,4 milímetros. La seca ocupa de abril a octubre, y dentro de ella hay cuatro meses casi sin lluvia.
Los días de lluvia lo cuentan todavía mejor que los milímetros. Julio registra 0,9 días de lluvia al mes; agosto, 1,1; septiembre, 1,0. Es decir, un día de lluvia al mes. Enero registra 16,8 y febrero 14,3. El total anual es de 79,8 días, prácticamente todos concentrados en cinco meses.
02 El sol casi no se entera
La lluvia varía cincuenta y ocho veces entre meses. El sol varía menos de una vez y media. Aquí la única variable que importa es el agua.
Esto es lo que hace singular a esta ciudad frente a otras capitales tropicales. La insolación media va de 178 horas en febrero a 251 en octubre, y el año suma 2.626 horas de sol. Incluso en pleno pico de lluvias, enero llega a 210,5 horas: más que muchos meses de verano europeo.
La explicación está en la forma de la lluvia. Son tormentas convectivas de tarde, que se montan sobre las Tierras Altas, descargan con fuerza durante un rato y se deshacen. La mañana suele estar despejada incluso en enero. No es un cielo cerrado durante semanas, es un cielo que se rompe a diario a una hora bastante predecible.

03 Las noches de la estación seca
Hay una contrapartida en la temporada seca que conviene tener en cuenta al hacer la maleta, y es la única complicación real de este calendario. La ciudad está a 1.280 metros, y en los meses secos las noches se enfrían de verdad: la mínima media es de 11,6 grados en junio, 10,7 en julio y 10,9 en agosto.
De día no hay problema: la máxima media se mantiene entre 20,4 y 21,6 grados en ese mismo trimestre, y sube a 23,9 y 26,0 en septiembre y octubre. El asunto es la amplitud, que ronda los diez grados diarios, y el amanecer, que en pleno invierno austral se pasa fresco de verdad.

La humedad relativa acompaña al calendario y ayuda a la sensación: baja al 69 % en octubre y al 70 % en septiembre, frente al 80 % de febrero. Los meses secos no solo tienen menos agua, también se respiran mejor.
04 Qué mes elegir
Septiembre y octubre son los dos mejores meses, y no está reñido. Septiembre: 7,5 milímetros, un día de lluvia, 249,5 horas de sol y 23,9 grados de máxima. Octubre: 39,3 milímetros, 251 horas de sol —el máximo del año— y 26,0 grados, con las noches ya recuperadas hasta los 14,3.
Abril y mayo son la otra buena ventana, al otro lado del invierno: 44,6 y 14,7 milímetros, con máximas de 25,5 y 23,5 grados y noches de 15,9 y 14,0. Agosto es igual de seco que septiembre pero con las noches tres grados más frías; si no te importa madrugar con abrigo, funciona perfectamente.

Los meses a evitar son diciembre, enero y febrero: 226,0, 312,3 y 236,6 milímetros, entre 13,6 y 16,8 días de lluvia al mes, y febrero además con el mínimo anual de sol. Marzo ya es transitable con 156,2 milímetros, pero sigue lloviendo un día de cada tres. Y noviembre es el mes bisagra: 117,1 milímetros pero todavía 232,7 horas de sol, así que puede salir bien.
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