Basseterre mes a mes, de un vistazo
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Casi todo el Caribe celebra su carnaval antes de la cuaresma, entre febrero y marzo. San Cristóbal y Nieves, no: aquí la fiesta grande arranca a mediados de diciembre y termina el 2 de enero, y eso desplaza el mejor momento del año a un sitio inesperado del calendario.

01 Una capital sorprendentemente seca
El primer dato desmonta la idea de isla tropical empapada: Basseterre acumula unos 900 milímetros de lluvia al año y su clima se clasifica como semiárido. Está en la cara de sotavento, protegida por la montaña, y eso la deja mucho más seca que las laderas de barlovento de la misma isla.
La estación seca va de diciembre a abril. Febrero y marzo cierran con 40 milímetros y menos de dos días de lluvia cada uno; enero suma 50 milímetros en poco más de dos días. Son cifras de zona árida, no de selva.
La temperatura, como siempre en estas latitudes, casi no se mueve: máximas medias de 28,7 grados en enero y de 31,2 en agosto y octubre. Lo que cambia de un mes a otro es la humedad y el número de chubascos.
Los momentos clave de un vistazo
Arranca el carnaval nacional y el tiempo ya ha entrado en estación seca.
40 milímetros en 1,8 días de lluvia, con máximas suaves de 28,8 grados.
El mes más caluroso, con 100 milímetros y siete días de lluvia.
120 milímetros y el tramo más activo de la temporada de huracanes.
El carnaval nacional se llama Sugar Mas y ocupa las tres últimas semanas de diciembre y los dos primeros días de enero. El desfile grande es el 1 de enero y el cierre, el Last Lap, el día 2.
El nombre no es casual: viene de la zafra. Cuando la isla vivía del azúcar, la pausa antes del corte caía en estas fechas, y la fiesta se instaló ahí y se quedó incluso después de que la industria cerrara en 2005.
Para el viajero eso significa que las dos cosas coinciden: la mejor época meteorológica del año y la semana en que la capital está más viva. También significa precios de temporada alta y alojamiento escaso, así que hay que reservar con mucha antelación.
03 Junio a noviembre, con septiembre marcado
La temporada de huracanes del Atlántico va del 1 de junio al 30 de noviembre y estas islas están en pleno arco. Los meses de más agua son septiembre, con 120 milímetros, y octubre, con 115, repartidos en ocho días de lluvia cada uno.
No es que llueva todo el día: son chubascos que pasan. El problema del tramo agosto-octubre no es la lluvia media, es la probabilidad de que un sistema tropical reorganice vuelos, ferris y excursiones con muy poco aviso.
La compensación es visual. En esos meses la isla está en su punto más verde y las laderas que en marzo se ven pajizas aparecen cubiertas de hierba alta. Si te interesa el paisaje más que la agenda, ese es el trato.

04 Abril y mayo, la bisagra
Abril todavía cuenta como estación seca, con 55 milímetros, pero ya sube la temperatura: 30,1 grados de máxima media, frente a los 28,7 de enero. Mayo marca el cambio con 75 milímetros y casi seis días de lluvia.
Esas dos semanas de transición son, para mucha gente, el mejor compromiso del año: la isla empieza a verdear, los precios han bajado desde el pico de enero y todavía no ha entrado la temporada de huracanes.
Aquí el carnaval no marca la entrada de la primavera: marca el final del año seco y el principio del siguiente.

05 Cómo elegir
Si quieres el mejor tiempo posible y no te importa el gentío, ve entre mediados de diciembre y principios de enero: coincides con la estación seca y con el carnaval. Si prefieres la misma meteorología sin la fiesta, febrero y marzo son casi perfectos y bastante más tranquilos.
Si buscas la isla verde y precios bajos, apunta a mayo o junio. Y si tu única ventana es de agosto a octubre, viaja igualmente, pero deja margen en los traslados y no encadenes excursiones que dependan del mar.




