Castries mes a mes, de un vistazo
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En 1999 el comité organizador del carnaval de Santa Lucía tomó una decisión poco intuitiva: trasladarlo de febrero a julio. La razón fue de mercado, no de meteorología, y conviene saberlo antes de reservar, porque julio es el mes con más días de lluvia del año.

01 Aquí no hay estación seca, hay estación menos húmeda
El clima de Castries se clasifica como selva tropical, y las cifras lo confirman: la ciudad recibe más de 1.800 milímetros de lluvia al año. Incluso el mes más seco, marzo, suma 66 milímetros repartidos en 11,7 días de lluvia.
Es decir: en el mejor mes del año llueve uno de cada tres días. Lo que cambia no es si va a llover, sino cuánto cae y durante cuánto rato. En marzo son chubascos breves; en octubre, con 251 milímetros, son tardes enteras.
La temperatura, en cambio, es casi una constante: máximas medias entre 29 grados en enero y 31,5 en septiembre. Nadie viaja aquí por el termómetro; se viaja por el reparto de la lluvia.
Los momentos clave de un vistazo
66 milímetros en 11,7 días, el mínimo del año en cantidad de agua.
11,1 días de lluvia, el mejor reparto del calendario.
El mes de la fiesta grande y también el de más días de lluvia: 20,4.
250,9 milímetros, con la temporada de huracanes aún abierta.
02 Por qué el carnaval se mudó a julio
Hasta 1998 el carnaval se celebraba antes de la cuaresma, como en casi todo el Caribe. El problema era la competencia: coincidir con el carnaval de Trinidad significaba perder músicos, público y atención internacional.
El traslado a julio buscaba justo lo contrario: una fecha propia, sin solapamientos, y coincidir con las vacaciones de verano del hemisferio norte. Es una decisión de calendario turístico, y ha funcionado.
Lo que no cambió fue el clima. Julio acumula 199 milímetros repartidos en 20,4 días de lluvia, el número más alto del año. La fiesta se celebra igualmente, pero conviene ir preparado para que llueva sobre el desfile.

03 La temporada de huracanes ocupa medio año
La temporada atlántica va del 1 de junio al 30 de noviembre y coincide casi exactamente con la mitad húmeda del año. Agosto, septiembre, octubre y noviembre superan todos los 200 milímetros mensuales.
En esos meses el problema práctico no es la lluvia diaria, que suele pasar rápido, sino la posibilidad de que un sistema tropical cierre el aeropuerto o suspenda las salidas de barco durante un par de días.
A cambio, la isla está espectacular. Con este régimen de lluvias el bosque no descansa nunca, y en septiembre y octubre las laderas del interior están tan verdes que parecen otra isla.

04 Un calendario lleno fuera del carnaval
Julio no es la única fecha marcada. La última semana de octubre se celebra el día del criollo, con jornadas de cocina, música y lengua repartidas por los pueblos de la isla, y es probablemente el momento más interesante del año para quien viaja por cultura.
Además hay dos fiestas de las flores con fecha fija, el 30 de agosto y el 17 de octubre, que enfrentan de forma amistosa a dos sociedades tradicionales con más de dos siglos de historia y que se celebran sobre todo en las comunidades rurales.
Y en enero, la ciudad dedica varios días a sus dos premios Nobel, con conferencias y actos repartidos por Castries. Es un mes con lluvia moderada y mucha actividad, y bastante menos concurrido que julio.
Aquí la pregunta no es si va a llover, sino cuántos días y durante cuánto rato.

05 Cómo elegir
Si quieres el mejor tiempo, la ventana es de febrero a abril, con abril como el mes de menos días de lluvia y marzo como el de menos agua acumulada. Es también cuando el mar está más tranquilo para navegar entre bahías.
Si vienes por el carnaval, ve en julio y asume el trato: fiesta grande, alojamiento caro y veinte días de lluvia en el mes. Y si te interesa la cultura criolla más que el desfile, la última semana de octubre te da mucho más por bastante menos.



