Conakri mes a mes — de un vistazo
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01 Mil ciento cuarenta y dos milímetros
Los momentos clave de un vistazo
1,4 mm en todo el mes y 224 horas de sol. Prácticamente cero agua.
251 horas de sol, el máximo del año, con solo 3,4 mm de lluvia.
De 293 mm en octubre a 80, y de 17 días de lluvia a poco más de cinco.
1.142,1 mm en 28,2 días y 87 horas de sol en todo el mes.
El total anual son 3.729,9 milímetros repartidos en unos 131 días de lluvia, lo que convierte a Conakri en una de las capitales más lluviosas del planeta. Pero el dato que de verdad describe el año no es el total: es cómo está repartido. Junio, julio, agosto y septiembre suman 3.213,5 milímetros, el ochenta y seis por ciento de todo.
La temperatura, en cambio, casi no participa. La máxima media va de 28,4 grados en agosto a 32,3 en abril, y la mínima se mueve entre 22,3 y 24,6 durante todo el año. Como en tantas ciudades de esta latitud, aquí el calendario no lo escribe el termómetro sino el pluviómetro.
02 Y en febrero, uno coma cuatro
El otro extremo del calendario es igual de rotundo. Enero deja 2,5 milímetros; febrero, 1,4; marzo, 3,4; diciembre, 5,5. Sumados, esos cuatro meses no llegan a los 13 milímetros, y los días de lluvia se cuentan en décimas: 0,3, 0,2, 0,5 y 0,4.
Mil ciento cuarenta y dos milímetros en agosto; uno coma cuatro en febrero. La misma ciudad, el mismo año, y una diferencia de ochocientas veces.
El sol acompaña esa curva en sentido inverso, y con la misma brusquedad. De las 87 horas de agosto se pasa a 251 en marzo, casi el triple. En total, el año suma 2.222 horas de sol, y más de la mitad se concentran en los cinco meses secos.

03 Lo que hace el agua con el país
Esos casi cuatro metros de lluvia no se quedan en la costa. El agua que cae sobre Guinea entre junio y septiembre es la que llena, río abajo, buena parte de la red hidrográfica de África occidental, y es la razón por la que este país funciona como el depósito de sus vecinos.
Para el viajero, la consecuencia práctica es que la temporada húmeda no solo moja: bloquea. Las pistas del interior se vuelven intransitables, los ríos crecen y los desplazamientos por carretera pasan de largos a imposibles. No es cuestión de llevar chubasquero: es cuestión de que no se puede llegar.

04 Qué mes elegir
La respuesta es de las más fáciles de dar de todo el continente: de diciembre a abril, y punto. Son cinco meses con entre 1,4 y 17,9 milímetros de lluvia al mes y entre 214 y 251 horas de sol. Dentro de ese bloque, febrero y marzo son los mejores: el más seco y el más luminoso.
Abril es el mes más caluroso del año, con 32,3 grados de máxima media, y ya trae las primeras nubes; sigue siendo perfectamente viable. Noviembre es la puerta de entrada por el otro lado: 80 milímetros en poco más de cinco días, con la lluvia ya en retirada y el campo todavía verde de la temporada.

Y de junio a octubre no se trata de que llueva mucho: se trata de que llueve entre 293 y 1.142 milímetros al mes, entre 17 y 28 días de cada treinta, con el sol reducido a la tercera parte. Es una de las temporadas húmedas más intensas del mundo, y viajar dentro de ella significa renunciar a casi todo lo que hay fuera de la ciudad.



