El año en Fez-Mequinez, mes a mes
Las cifras son del observatorio del aeropuerto de Fez, a 579 metros de altitud, serie 1991–2020: 487,7 milímetros al año repartidos en 54,7 días de lluvia y 3.100,8 horas de sol. La puntuación cruza lluvia, días de lluvia, insolación, temperatura y humedad.
La mayoría de los climas que llamamos secos tienen un verano de poca lluvia. Aquí la cifra es de otra categoría: un milímetro en treinta y un días, con menos de medio día de lluvia de media en todo el mes.
Eso cambia la manera de planificar. No hay que preocuparse por si llueve; hay que preocuparse por la hora a la que vas a estar en la calle.
01 Un milímetro en todo el mes
El observatorio del aeropuerto de Fez, a 579 metros, registra 1,1 milímetros de media en julio y 4,9 en agosto. Entre junio y septiembre, los cuatro meses suman 39,2 milímetros: un 8 por ciento del total anual.
La cuenta de días es todavía más elocuente. En julio se cuentan 0,4 días de lluvia y en agosto 1,0, frente a los 6,9 de marzo. En todo el año hay 54,7 días con precipitación, o sea que en tres de cada cuatro días del año no cae nada.
Conviene entender lo que significa un dato así en un sitio de agricultura antigua: todo el año agrícola depende de lo que llueva en el otro semestre. Por eso el paisaje que verás en marzo y el que verás en agosto no se parecen en nada.
Cuatro décimas de día de lluvia en julio. No es que llueva poco: es que no llueve.
02 El agua se concentra en siete meses
De octubre a abril caen 410,3 de los 487,7 milímetros anuales, un 84 por ciento del total. Y el mes más lluvioso no es ninguno de los que se asocian al invierno profundo: es noviembre, con 66,1 milímetros.
Detrás van diciembre con 62,0 y enero con 60,1. Es una distribución mediterránea de manual, pero con una entrada temprana: la temporada húmeda arranca en octubre y ya en ese mes deja 53,9 milímetros.
La humedad acompaña. En diciembre se llega al 79,0 por ciento y en enero al 78,3, frente al 55,4 de julio. Un invierno de 16 grados de máxima con esa humedad se siente más frío de lo que dice el termómetro, sobre todo dentro de casas de muro grueso y sin calefacción.
03 Treinta y cinco grados y sin sombra
Julio y agosto comparten la misma máxima media, 35,1 grados, y el récord absoluto de la serie está en 46,7. No es el calor húmedo de una costa: es calor continental de interior, con la humedad en el 55 por ciento y una oscilación diaria enorme.
Esa oscilación es la buena noticia. Las mínimas de julio y agosto están en 17,9 y 18,3 grados, así que la primera hora de la mañana es perfectamente utilizable y la noche es agradable. El problema es la franja entre las doce y las seis.
En el otro extremo, el invierno hiela. El récord de enero es de 8,2 grados bajo cero y la media de las noches más frías del mes ronda los 0,3. Cae algo de nieve, muy poca, y basta para recordar que esto no es una ciudad de clima suave.
04 La otra mitad de la región está a mil seiscientos metros
Todo lo anterior vale para la llanura. La región incluye también una franja de mesetas calizas del Atlas Medio que reciben del orden de 1.100 a 1.200 milímetros al año, más del doble que la ciudad, y donde la nieve empieza a veces en octubre y dura hasta bien entrada la primavera.

Ahí está el dato que descoloca a cualquiera: la temperatura más baja jamás registrada en África se midió en esa zona, a 1.665 metros, el 11 de febrero de 1935, y fue de 23,9 grados bajo cero. En la misma región donde el termómetro llega a 46,7 en verano.
Para planificar, eso significa que tienes dos calendarios a una hora de distancia. En julio, subir a la montaña resta diez grados largos y añade cedros y sombra; en enero, subir cambia el viaje entero y puede exigir cadenas.
05 Tres mil cien horas de sol

El año acumula 3.100,8 horas de sol, una cifra alta incluso para la cuenca mediterránea. El máximo está en julio, con 350,3 horas, más de once al día; el mínimo, en febrero, con 187,6.
Lo interesante es que el suelo del reparto es alto. Ningún mes baja de 187 horas, así que incluso en pleno invierno hay unas seis horas de sol al día de media. Para un viaje de ciudad, eso convierte diciembre y enero en meses perfectamente utilizables.
Y explica un detalle de arquitectura. En una ciudad con este sol, la calle estrecha y el patio interior no son una rareza pintoresca: son el sistema de refrigeración. La sombra se fabrica con la propia planta del edificio.
06 Cómo elegir el mes
Si puedes elegir, marzo, abril, mayo y octubre. Los cuatro combinan máximas de 19,9 a 26,4 grados con 244,9 a 300,7 horas de sol, y la lluvia se queda entre 38,2 y 59,2 milímetros en seis o siete días como mucho.
Si el viaje es en verano, acepta el trato: madrugar de verdad, comer y dormir a cubierto en las horas centrales y volver a salir a partir de las seis. Con 0,4 días de lluvia en julio, lo único que hay que esquivar es el sol, y se esquiva con el reloj.
Y si solo puedes ir en invierno, no lo descartes por la lluvia, que son 60,1 milímetros en 6,7 días. Descártalo, si acaso, por el frío nocturno y por la humedad del 78 por ciento, que es lo que de verdad se nota dentro de una casa de muro grueso.
Los cuatro tramos del año
De 38,2 a 59,2 milímetros al mes en 4,7 a 6,9 días, con 244,9 a 300,7 horas de sol y máximas de 19,9 a 26,4 grados. El campo está verde y la ciudad todavía se camina entera a mediodía.
39,2 milímetros entre los cuatro meses, con 1,1 en julio. Máximas de 30,3 a 35,1 grados, récord de 46,7 y hasta 350,3 horas de sol al mes. Solo sirven las primeras y las últimas horas del día.
53,9 milímetros en 5,1 días, 244,9 horas de sol y máximas de 26,1 grados con mínimas de 12,6. La primera lluvia asienta el polvo y el calor ya ha aflojado.
De 54,3 a 66,1 milímetros al mes en unos 6,5 días, con 187,6 a 201,0 horas de sol. Máximas de 16,0 a 20,2 grados, mínimas de 3,7 a 8,1 y humedad de hasta el 79 por ciento.





