Kampala mes a mes

IdealTemporada bajaEvitar

Con unos 1.264 mm al año y una temperatura que apenas varía dos grados entre meses, aquí el calendario se mide en milímetros, no en termómetro.

Jan
Feb
Mar
Apr
May
Jun
Jul
Aug
Sep
Oct
Nov
Dec

01 Un termómetro que no se mueve

La capital está prácticamente sobre el ecuador, a más de 1.100 metros de altitud, y esa combinación produce un clima extraordinariamente estable. Las máximas medias van de 26,9 °C en julio a 29,3 °C en febrero; las mínimas se mueven entre 17,1 y 18,1 °C. En todo el año.

La altura es la que suaviza el calor ecuatorial: sin ella, esta latitud sería mucho más dura. Lo que queda, entonces, es un año sin invierno ni verano, en el que la única variable real es la lluvia.

Grupo de árboles altos junto a un edificio de viviendas en Kampala, con cielo nublado.
La vegetación de la ciudad no se seca en ningún momento del año: no hay una estación que la apague.Sandra Aceng / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

02 Dos temporadas y dos treguas

El año se reparte en cuatro tramos. La temporada larga de lluvias va de marzo a mayo y culmina en abril con unos 169 mm y doce días de precipitación. La corta llega de septiembre a noviembre y toca techo en noviembre, con casi 149 mm.

Entre medias quedan las treguas: junio y julio, y luego enero y febrero. Conviene decir con precisión qué significa aquí «tregua»: julio, el mes con menos días de lluvia del año, todavía registra unos 63 mm en unos cinco días. No es un mes seco; es un mes en el que la lluvia no organiza la jornada.

Orilla herbosa del lago Victoria con la lámina de agua al fondo bajo un cielo encapotado.
La orilla del lago, al sur de la ciudad: el agua alimenta las tormentas que suben por la tarde.Allan Twinamasiko / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

03 Qué cambia para el viajero

La lluvia ecuatorial no suele durar todo el día: llega en chubascos intensos, casi siempre por la tarde, y descarga mucha agua en poco tiempo. El problema no es mojarse, sino lo que ocurre después: valles anegados, tierra roja convertida en barro y un tráfico que ya es difícil en seco.

Eso pesa aún más si la capital es tu punto de partida hacia el resto del país. En temporada de lluvias, las pistas hacia los parques del oeste y del suroeste se degradan, los trayectos se alargan y la previsión horaria pierde fiabilidad.

Orilla de arena en Katosi, junto al lago Victoria, con barcas al atardecer y nubes bajas.
Katosi, en la orilla del lago: las salidas al agua dependen del cielo más que del calendario.Nshemeire Addah / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Los momentos clave de un vistazo

Junio-julioLa mejor tregua

Menos días de lluvia que ningún otro mes y temperaturas suaves.

Enero-febreroLa segunda ventana

Poca lluvia acumulada, aunque son los meses más calurosos.

Marzo-mayoLa temporada larga

Abril concentra el pico: 169 mm y doce días de lluvia.

Octubre-noviembreLa temporada corta

Casi 290 mm entre los dos meses y caminos difíciles.

04 Veredicto

Ve en junio o julio si puedes elegir. Es la tregua más fiable, coincide con la mejor época para el resto del país y la ciudad conserva el verde que le da carácter sin el barro que lo complica todo.

Enero y febrero funcionan igual de bien, con algo más de calor. Abril, octubre y noviembre no impiden el viaje —aquí nunca llueve todo el día—, pero conviene ir con margen horario y sin planes que dependan de una carretera de tierra.

Amanecer sobre una avenida de Kampala, con el sol bajo entre edificios y tráfico ligero.
Primera hora en la capital: la mañana es el tramo del día más fiable durante todo el año.Pine12k / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Evalua este articulo

Tu voto ayuda a priorizar que historias editar despues.

Sin votos todavia
AL

Ana Larrea

Editora de When To Go — Ritmos y Transformaciones Estacionales · Flowtravel

Ana Larrea observa cómo cambian los destinos a lo largo del año para explicar cuándo se entienden mejor.