Kampala mes a mes
Con unos 1.264 mm al año y una temperatura que apenas varía dos grados entre meses, aquí el calendario se mide en milímetros, no en termómetro.
01 Un termómetro que no se mueve
La capital está prácticamente sobre el ecuador, a más de 1.100 metros de altitud, y esa combinación produce un clima extraordinariamente estable. Las máximas medias van de 26,9 °C en julio a 29,3 °C en febrero; las mínimas se mueven entre 17,1 y 18,1 °C. En todo el año.
La altura es la que suaviza el calor ecuatorial: sin ella, esta latitud sería mucho más dura. Lo que queda, entonces, es un año sin invierno ni verano, en el que la única variable real es la lluvia.

02 Dos temporadas y dos treguas
El año se reparte en cuatro tramos. La temporada larga de lluvias va de marzo a mayo y culmina en abril con unos 169 mm y doce días de precipitación. La corta llega de septiembre a noviembre y toca techo en noviembre, con casi 149 mm.
Entre medias quedan las treguas: junio y julio, y luego enero y febrero. Conviene decir con precisión qué significa aquí «tregua»: julio, el mes con menos días de lluvia del año, todavía registra unos 63 mm en unos cinco días. No es un mes seco; es un mes en el que la lluvia no organiza la jornada.

03 Qué cambia para el viajero
La lluvia ecuatorial no suele durar todo el día: llega en chubascos intensos, casi siempre por la tarde, y descarga mucha agua en poco tiempo. El problema no es mojarse, sino lo que ocurre después: valles anegados, tierra roja convertida en barro y un tráfico que ya es difícil en seco.
Eso pesa aún más si la capital es tu punto de partida hacia el resto del país. En temporada de lluvias, las pistas hacia los parques del oeste y del suroeste se degradan, los trayectos se alargan y la previsión horaria pierde fiabilidad.

Los momentos clave de un vistazo
Menos días de lluvia que ningún otro mes y temperaturas suaves.
Poca lluvia acumulada, aunque son los meses más calurosos.
Abril concentra el pico: 169 mm y doce días de lluvia.
Casi 290 mm entre los dos meses y caminos difíciles.
04 Veredicto
Ve en junio o julio si puedes elegir. Es la tregua más fiable, coincide con la mejor época para el resto del país y la ciudad conserva el verde que le da carácter sin el barro que lo complica todo.
Enero y febrero funcionan igual de bien, con algo más de calor. Abril, octubre y noviembre no impiden el viaje —aquí nunca llueve todo el día—, pero conviene ir con margen horario y sin planes que dependan de una carretera de tierra.






