Libreville mes a mes — de un vistazo
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01 Seco no quiere decir soleado
Los momentos clave de un vistazo
5 mm y un día de lluvia, pero solo 93 horas de sol: el mes más oscuro.
De 246 mm en mayo a 15 en junio. El agua desaparece en cuatro semanas.
162 horas de sol, el máximo del año, pero con 344 mm en 18,8 días.
464 mm en 23,1 días de lluvia: el mes más húmedo del calendario.
La razón está en la latitud y en el mar. Libreville se sitúa prácticamente sobre el ecuador, a menos de medio grado al norte, y frente a una corriente fría que en el invierno austral enfría el aire por debajo y lo cubre de una capa baja de estratos. Esa capa impide la lluvia, porque no deja que el aire suba, y a la vez tapa el sol de forma continua.
El total anual ayuda a situar la escala: 2.840,4 milímetros de lluvia en unos 162 días, y solo 1.643,5 horas de sol. Para comparar: es más del doble de agua que en muchas capitales tropicales y bastante menos sol que en la mayoría. Libreville es una ciudad húmeda y, buena parte del año, una ciudad gris.
02 Cinco milímetros en julio
La sequía del invierno austral es casi absoluta. Junio deja 15 milímetros en 1,8 días de lluvia; julio, 5 milímetros en un solo día; agosto, 18 en 2,5. Es decir, tres meses seguidos que entre los tres no llegan a los 40 milímetros. En noviembre, uno solo trae 464.
Julio, el mes en el que casi no llueve, es también el mes con menos sol del año. Aquí lo seco y lo luminoso no van juntos: van en direcciones contrarias.
También es la parte más fresca del año, dentro de lo que cabe. La máxima media baja a 27,8 grados en julio y la mínima, a 21,7, frente a los 31,1 y 23,9 de marzo. No es una diferencia grande —tres grados—, pero con una humedad tan alta y sin sol directo, la sensación cambia bastante.

03 El otro extremo: noviembre
En el lado opuesto del calendario está el bloque de octubre a diciembre. Octubre trae 419 milímetros en 22,4 días; noviembre, 464 en 23,1; diciembre, 298 en 18. Son tres meses en los que llueve tres de cada cuatro días y el agua total supera los 1.180 milímetros: más de lo que caen en un año entero en muchas ciudades europeas.
Con una diferencia importante respecto a otros trópicos: aquí, en la temporada húmeda, sí hay sol. Abril alcanza 162 horas y marzo 158, los dos máximos del año, porque la lluvia llega en forma de chaparrones intensos y cortos que se abren después. Se moja uno, pero también se ve el cielo.

04 Qué mes elegir
Si lo que quieres es moverte —costa, pistas, parques, barco—, el bloque de junio a agosto es el bueno, y no por el sol sino por el suelo. Con 5 a 18 milímetros al mes, los caminos están firmes, los ríos bajos y las salidas son previsibles. Agosto añade además la temporada de ballenas frente a la costa.
Pero hay que ir sabiendo lo que se compra: cielo cubierto casi todos los días, mar gris y fotografía sin contraste. Quien viaje buscando playa de postal y luz tropical se va a llevar un chasco con la temporada supuestamente buena, y le conviene más mayo, con 155 horas de sol y la lluvia ya bajando.
De marzo a mayo es el compromiso más equilibrado: mucha agua, sí, pero en chaparrones, con las temperaturas más altas del año —31,1 grados de máxima media— y con la luz máxima del calendario. Y de octubre a diciembre es cuando conviene pensárselo dos veces, salvo que vengas por algo que solo ocurra entonces.




