Lusaka mes a mes
De los unos 757 mm que caen al año, casi el noventa por ciento se concentra entre noviembre y marzo. Julio y agosto se quedan en cero.
01 Tres estaciones, no dos
El calendario local no habla de verano e invierno, sino de tres tramos. La temporada de lluvias va de noviembre a abril; la fría y seca, de mayo a agosto; y la calurosa y seca, en septiembre y octubre. Cada una cambia la ciudad de una manera distinta.
Los números lo dejan claro. Según las normales de 1991-2020 del aeropuerto de la ciudad, enero recibe unos 210 mm y diciembre unos 179, mientras que julio y agosto se quedan en cero. El total anual ronda los 757 mm, concentrados casi por completo en cinco meses.

02 El invierno seco es el bueno
De mayo a agosto no llueve prácticamente nada, y la altitud —unos 1.279 metros— hace el resto. Junio y julio registran mínimas de 10 u 11 °C, que en una ciudad tropical se notan mucho: conviene llevar algo de abrigo para primera hora y para la noche.
Las máximas de esos meses van de 23,6 a 29,8 °C, con cielos despejados casi permanentes. Es también la temporada en la que el resto del país funciona mejor: las pistas de los parques están firmes y la fauna se concentra alrededor del agua que queda.

03 Octubre, el mes duro
Antes de que lleguen las lluvias hay un tramo que la gente del lugar menciona sin cariño. Septiembre y octubre alcanzan los 31,5 °C de máxima media con apenas unos milímetros de lluvia, y el aire se llena de polvo y de humo de quemas agrícolas.
No es un mes imposible, pero sí el peor para caminar la ciudad o para pasar horas fuera. Las primeras tormentas de noviembre rompen esa tensión de golpe: bajan la temperatura, limpian el aire y ponen verde la meseta en cuestión de días.

Los momentos clave de un vistazo
Sin lluvia, cielos limpios y noches de 10 a 11 °C.
Casi sin lluvia, con la meseta todavía verde o ya dorada.
31,5 °C de máxima y aire cargado antes de las lluvias.
Más de 550 mm entre los tres meses y caminos difíciles.
04 Veredicto
Ve entre mayo y agosto. Es la única franja en la que el clima no condiciona el día, y coincide además con la mejor época para el resto de Zambia, que es la razón por la que la mayoría de los viajeros aterrizan aquí.
Marzo y abril son una alternativa razonable si quieres paisaje verde y menos gente. Deja fuera octubre por calor y diciembre y enero por lluvia, salvo que tu plan sea urbano y de interiores.






