Maseru mes a mes — de un vistazo
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01 Menos uno de media
Los momentos clave de un vistazo
22,1 °C de día, 7,6 °C de noche y solo 56 mm en cinco días.
25,5 °C, 61 mm y las noches ya en 9,8 °C, antes de las tormentas.
−1,0 °C de mínima media y 16,8 °C de máxima. El mes más seco: 12 mm.
28,3 °C, el máximo del año, y 147 mm repartidos en 11 días.
La amplitud diaria es la característica que lo explica casi todo. En julio la máxima media es de 16,8 grados y la mínima de −1,0: casi dieciocho grados de diferencia dentro del mismo día. A mediodía puedes estar cómodo en manga larga; al amanecer hay escarcha en el suelo. No es un clima frío, es un clima de contrastes muy abiertos.
El aire seco y la altitud son los responsables. A 1.600 metros y con muy poca humedad, el calor acumulado durante el día se pierde por radiación en cuanto se pone el sol, y no hay masa de vapor de agua que lo retenga. En verano ocurre lo mismo en menor escala: enero llega a 28,3 grados de máxima pero baja a 14,7 de mínima.
02 El agua viene con el calor
El calendario de lluvias de Maseru es exactamente el contrario del que espera un viajero europeo. Aquí llueve en verano, no en invierno. Enero suma 147 milímetros en 11 días, diciembre 106 y febrero 121. El total anual son unos 786 milímetros repartidos en algo más de 73 días de lluvia.

La forma de esa lluvia importa tanto como la cantidad. Son tormentas de tarde, convectivas, que se montan sobre las montañas y descargan con fuerza durante un rato. No es lluvia fina de todo el día: la mañana suele estar despejada y el agua llega cuando el terreno ya ha calentado. Once días de lluvia en enero significan once tardes interrumpidas, no once días perdidos.
03 Por qué el invierno seco engaña
Julio es el mes más seco del año, con 12 milímetros. También es el único con la media de las mínimas en negativo. Seco no significa cómodo.
Un vistazo rápido a la tabla de precipitaciones lleva a la conclusión equivocada. De mayo a septiembre llueve muy poco —28, 19, 12, 17 y 27 milímetros—, con uno o dos días de lluvia al mes. Sobre el papel, es la temporada perfecta. En la práctica, es cuando el termómetro nocturno cruza el cero y el amanecer trae escarcha.

Hay además un detalle de altitud que conviene tener claro. Maseru, a 1.600 metros, es de los puntos más bajos del país. Cualquier excursión hacia el interior gana varios centenares de metros, y con ellos el termómetro baja aún más. Si en la ciudad la media de las mínimas de julio es de −1,0, en las cotas altas la nieve es un fenómeno habitual, no una rareza.
04 Qué mes elegir
Abril es el mejor mes del año y por un margen razonable: 22,1 grados de máxima, 7,6 de mínima y 56 milímetros en cinco días de lluvia. El verano ya ha aflojado, el invierno todavía no ha llegado y las tormentas de tarde han dejado de organizarse. Marzo es el segundo, con 25,4 grados y 98 milímetros.
Octubre es la otra buena ventana: 25,5 grados, 61 milímetros y las noches recuperadas hasta 9,8. Septiembre funciona si no te importa que de madrugada haya 6,9 grados, porque a cambio apenas caen 27 milímetros y los días llegan a 24.

Los meses que conviene esquivar dependen de qué te moleste más. Si es el agua, evita diciembre, enero y febrero, con 106, 147 y 121 milímetros. Si es el frío, evita junio, julio y agosto, con mínimas medias de −0,4, −1,0 y 2,4 grados. Y si vienes en esos tres meses de todas formas, la recomendación es de manual: capas, y ropa de abrigo de verdad para la primera hora.



