Montevideo mes a mes, de un vistazo
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El primer reflejo al planificar un viaje es preguntar cuándo es la temporada seca. En Montevideo esa pregunta no tiene respuesta, porque no existe: llueve prácticamente lo mismo los doce meses del año.

01 La lluvia no marca temporadas
Las normales de 1991-2020 lo dejan sin discusión: el mes más seco es mayo, con 83,4 milímetros, y el más lluvioso es abril, con 111,1. Entre el mínimo y el máximo del año hay veintiocho milímetros de diferencia.
El total anual ronda los 1.143 milímetros, repartidos de forma casi plana. Ningún mes baja de ochenta ni supera los ciento veinte, así que elegir el mes por la lluvia es elegir al azar.
Lo que sí conviene asumir es que el agua puede caer en cualquier visita, en forma de chaparrón corto y a menudo con viento del estuario detrás. No es un motivo para cambiar de fecha; es un motivo para llevar chaqueta.
Los momentos clave de un vistazo
27,0 grados de máxima, agua templada y carnaval en la calle.
111,1 mm, el máximo del año, con 22,0 grados de máxima.
83,4 mm: el mínimo anual, y aun así casi tres al día.
14,7 grados de máxima media y 93,2 mm de lluvia.
02 Lo que sí cambia es la temperatura
El termómetro sí dibuja cuatro estaciones bien separadas. Enero es el mes más caluroso, con 27,8 grados de máxima media y 18,8 de mínima; julio es el más frío, con 14,7 y 7,3. Trece grados separan el techo del suelo del año.
La media anual queda en 21,4 grados de máxima y 13,1 de mínima. Es un clima sin extremos: ni el calor de enero ni el frío de julio obligan a nada, pero la diferencia decide si el plan del día está dentro o fuera.
La luz separa el año todavía más que el termómetro. Enero acumula 294,5 horas de sol y junio apenas 126: menos de la mitad. Eso, en una ciudad cuyo espacio público principal es una avenida costera, cambia el viaje entero.
03 El verano y el agua
De diciembre a marzo la ciudad se traslada al borde. Las playas urbanas se usan de verdad, la rambla se llena por la tarde y el agua del estuario alcanza su punto más templado en febrero y marzo, cuando el aire ya ha dejado de apretar.
En enero hay un efecto que conviene conocer: mucha gente de la ciudad se marcha a la costa del este, y Montevideo se queda a media máquina. Es cómodo para recorrerla y algo más apagado para salir por la noche.
El carnaval ocupa buena parte de ese periodo: arranca a mediados de enero y se extiende hasta finales de febrero, con unos cuarenta días de duración. Hay un desfile inaugural, el desfile de llamadas con sus cuerdas de tambores y los tablados repartidos por los barrios. Si vas por eso, febrero es el mes.

04 El invierno se pasa dentro
De junio a agosto no hace un frío severo —la máxima media nunca baja de 14,7 grados—, pero se junta todo lo demás: poca luz, humedad alta y viento del río. La sensación térmica es peor que el número.
Esos meses la ciudad se repliega a los interiores: mercados techados, cafés, teatros, museos. Es la temporada en que Montevideo se parece más a una capital europea de invierno y menos a una ciudad de playa.
Tiene una ventaja clara: no hay nadie. Los precios bajan, los alojamientos del centro se consiguen sin reservar con meses y la rambla, con abrigo, se sigue caminando igual de bien. Es el viaje barato de esta ciudad.

05 Qué llevar y en resumen
Lleva siempre capa impermeable ligera y algo cortaviento, vayas en el mes que vayas: no hay mes seco y el viento del estuario es constante. En invierno, añade abrigo de verdad; en verano, protección solar y algo de manga larga para la noche.
Si quieres el mejor equilibrio, ve entre octubre y diciembre o en marzo: temperaturas de 20 a 26 grados, días largos y la ciudad funcionando a ritmo normal. Si vas por el carnaval, febrero. Si vas buscando el mes seco, no existe: elige por temperatura.



