Port Vila mes a mes, de un vistazo
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En Port Vila la temperatura no decide nada. La máxima media más baja del año es de 26,4 grados, en julio; la más alta, de 31,3, en enero. Menos de cinco grados de recorrido en doce meses. Las mínimas se mueven entre 18,0 y 23,0. Con esos números, cualquier mes es «buen tiempo» y ninguno lo es del todo: el calendario de esta ciudad lo escriben el agua que cae y el viento que puede llegar.

01 De 320 milímetros a 87
La lluvia sí se mueve, y mucho. Marzo deja 320,9 milímetros repartidos en 18,5 días de lluvia. Septiembre deja 87,3 en 8,1 días. Es casi cuatro veces menos agua en menos de la mitad de días. Entre uno y otro hay un descenso continuo que empieza en abril y toca fondo a finales de agosto.
El total del año es de 2.338,9 milímetros en 153,7 días de lluvia: llueve, de media, más de cuatro días de cada diez. Ese dato importa más que la media mensual, porque en los meses húmedos la lluvia no es un chaparrón de la tarde sino un régimen: en marzo hay agua tres de cada cinco días.
La humedad acompaña. Abril es el mes más cargado, con un 87 % de media; septiembre, el más respirable, con un 80 %. Siete puntos no parecen mucho escritos, pero con treinta grados constantes son la diferencia entre caminar por la ciudad a mediodía y no querer hacerlo.
02 El mes más cerrado no es el más lluvioso
Aquí hay una asimetría que conviene conocer. El mes con menos horas de sol no es marzo, el más lluvioso, sino febrero: 155,4 horas frente a las 220,1 de enero. Es decir, un mes de nubes bajas y persistentes más que de aguaceros, con poco más de cinco horas de sol al día.
Octubre es el reverso: 198,4 horas de sol con solo 8,4 días de lluvia. Enero registra más horas de sol que octubre, pero también 316 milímetros de agua y 15,4 días de lluvia; el sol de enero se cobra caro. Si lo que se busca es luz sin agua, el mes es octubre.

03 Del 1 de noviembre al 30 de abril
Vanuatu tiene temporada de ciclones oficial y va de noviembre a abril. En la zona —tierra y mar— se forman o pasan de media dos o tres ciclones tropicales por temporada, con la mayor frecuencia en enero y febrero. En el largo plazo, entre veinte y treinta por década, de los cuales entre tres y cinco causan daños graves.
No es una estadística abstracta. El 13 de marzo de 2015 el ciclón Pam, de categoría 5, pasó con la pared de su ojo justo al este de Port Vila. En 1987 fue el ciclón Uma. El departamento de meteorología publica el aviso de ciclón tropical dos veces al día, a las seis de la mañana y a las seis de la tarde, durante toda la temporada.
Lo razonable no es descartar esos seis meses, porque también son los meses en que la ciudad está más verde y más barata. Lo razonable es contratar un seguro que cubra la cancelación por meteorología, no encadenar vuelos con conexiones ajustadas y aceptar que en enero o febrero un día del viaje puede irse entero.
Los momentos clave de un vistazo
87,3 mm en 8,1 días de lluvia y la humedad más baja del año, 80 %.
198,4 horas de sol, 8,4 días de lluvia y el festival Fest'Napuan.
155,4 horas de sol, la mitad que en enero, y plena temporada de ciclones.
320,9 mm en 18,5 días. El ciclón Pam pasó un 13 de marzo.
04 Septiembre y octubre, si se puede elegir
Julio y agosto ya son secos: 94,4 y 87,4 milímetros. Pero julio trae también las mínimas más bajas del año, 18,2 grados, y noches en las que un chubasquero es más útil que un bañador. Septiembre mantiene la sequedad —87,3 milímetros—, baja la humedad al mínimo anual y sube algo la temperatura. Octubre añade sol.
A octubre se le suma un argumento que no está en la tabla climática: el Fest'Napuan, el mayor festival de música del país, se celebra ese mes en el parque Saralana, junto al paseo marítimo, y la entrada es gratuita. Existe desde 1996 y programa a músicos de Vanuatu y del resto del Pacífico durante varias noches seguidas. Las fechas exactas cambian cada año, así que conviene confirmarlas antes de cerrar los vuelos.
Aquí no se elige entre frío y calor. Se elige entre ochenta y siete milímetros de agua y trescientos veinte.
05 Lo que se ve en el mercado
El mercado municipal es el sitio donde el calendario se vuelve visible. Los tubérculos —ñame, taro, boniato— están todo el año, porque son la base alimentaria del país y no dependen de la estación. Lo que cambia son las frutas: los mangos llegan en noviembre y la fruta de la pasión se concentra entre marzo y mayo, es decir, en plena temporada húmeda.

El edificio quedó muy dañado por el terremoto del 17 de diciembre de 2024 y estuvo cerrado más de siete meses. Se reparó y volvió a abrir el 28 de julio de 2025, con unas treinta o cuarenta vendedoras de vuelta; la sección de comida preparada tardó algo más por las reparaciones que necesitaba. Durante el cierre, buena parte de las vendedoras se trasladó al mercado de Seaside.

06 El resumen honesto
Si el viaje se puede colocar donde uno quiera, va entre finales de agosto y finales de octubre: seco, luminoso, fuera de temporada de ciclones y con el festival al final. Si solo se puede viajar en el verano austral, el destino sigue funcionando —hace calor, todo está verde, hay menos gente— a cambio de aceptar lluvia frecuente, cielos cerrados en febrero y un riesgo real de ciclón entre enero y marzo.
Lo que no tiene sentido es elegir el mes por la temperatura. En Port Vila, doce meses seguidos son el mismo día templado y húmedo repetido; lo único que de verdad cambia es cuánta agua cae encima.





