01 Cincuenta y tres días
Los datos son de la Agencia Estatal de Meteorología, normales de 1991 a 2020. El total anual de precipitación es de 337,3 milímetros, la media anual de 16,2 °C y las horas de sol, 3.014 al año. Es un clima mediterráneo continentalizado de manual: seco, extremo y muy luminoso.
Tres mil catorce horas de sol y un casco antiguo de piedra sin apenas arbolado. La sombra aquí la dan los edificios, y solo a ciertas horas.

02 El verano, en serio
Julio tiene una máxima media de 35,1 °C y agosto de 34,5. El récord absoluto de la serie es de 44,2 °C, medido el 13 de agosto de 2021, y hay registros por encima de 42 en junio y julio. En esos dos meses la humedad relativa baja al 34% y al 37%: calor seco, que engaña y deshidrata.
Y llueve prácticamente nada: 5,7 milímetros en julio y 8,6 en agosto, con un día de lluvia en julio y uno y medio en agosto. Julio suma además 391 horas de sol, la cifra más alta del año, más de doce diarias.
El problema específico de Toledo con ese calor es la topografía. El casco está en la cima de un cerro y todas sus calles suben o bajan; caminar aquí no es caminar en llano. A 35 grados, una cuesta de doscientos metros deja de ser un paseo.

03 El invierno también cuenta
El otro extremo sorprende más, porque nadie asocia el centro de España con el frío duro. Enero tiene 6,8 °C de media y mínimas medias de 1,7, y el récord de la serie es de −13,4 °C, medido el 12 de enero de 2021. Diciembre y febrero tienen mínimas medias de 2,5 y 2,6.
Y hay poca luz: diciembre tiene 136 horas de sol y enero 152, frente a las 391 de julio. Con la humedad relativa en el 77% de diciembre, las mañanas son húmedas y frías de una manera que no cuadra con la idea que uno trae de Castilla.
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04 Los cuatro meses buenos
Abril, mayo, septiembre y octubre. Esos cuatro y ninguno más si puedes elegir. Mayo tiene 18,4 °C de media, máximas de 25,2 y 298 horas de sol: es la mejor combinación del año, con el campo de alrededor todavía verde antes de que se seque.
Septiembre le va a la zaga con 22,1 °C de media y 273 horas de sol, y tiene la ventaja de una luz más baja, que a una ciudad de piedra dorada le sienta mejor que el sol vertical de junio. Octubre baja a 16,6 pero es el mes más lluvioso del año —48,7 milímetros en 6,5 días—, lo cual sigue siendo poquísimo.
Si tienes que venir en verano, hazlo como se hace aquí: fuera a primera hora, dentro entre la una y las seis, y otra vez fuera al caer el día. Con 391 horas de sol en julio, la ciudad no se recorre a mediodía; se soporta.





