Vientián no tiene cuatro estaciones ni tres: tiene dos, y el paso de una a otra es tan brusco que casi no hay transición. La diferencia entre el mes más seco y el más lluvioso no se mide en porcentajes, sino en órdenes de magnitud.

01 Cinco milímetros contra trescientos cuarenta y uno

Las normales de 1991-2020 dejan poco margen a la duda. De noviembre a febrero la ciudad acumula 44,6 milímetros en total, repartidos en siete días de lluvia. De mayo a septiembre acumula 1.395, en noventa y un días. Sumando los doce meses, el año ronda los 1.660 milímetros, y el ochenta y cuatro por ciento cae en esos cinco meses.

02 La trampa se llama abril

El río en aguas muy bajas al atardecer: el cauce se ha reducido a un canal estrecho y el resto es una extensión de arena y limo húmedo, con charcas aisladas reflejando el sol; sobre el lecho descubierto se ven puestos, vehículos y numerosas figuras pequeñas, y al fondo la ribera opuesta bajo un cielo bruñido de calima.
Estación seca llevada al extremo: el agua se ha retirado y el lecho queda transitable. La foto está fechada en abril, el punto más bajo del río y también el mes más caluroso del año.Siren-Com / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

Si solo se mira la columna de la lluvia, abril parece razonable: 89,4 milímetros, todavía lejos de los doscientos y pico del verano. Es la lectura que arruina más viajes. Abril es el mes más caluroso del año con diferencia, con 34,8 °C de máxima media y 24,2 de mínima, y el récord absoluto de la serie está precisamente aquí: 42,6 °C.

El problema no es solo el número. En abril las mínimas ya no bajan de 24 grados, así que la noche deja de dar tregua, y la humedad empieza a subir mientras el cielo todavía está despejado. Es decir: se acumula el calor de la estación seca con la carga de humedad de la que viene. Marzo tiene el mismo defecto en menor grado.

03 El río cambia de tamaño, no solo de caudal

El río crecido al anochecer: el agua ha rebasado el murete del paseo y cubre la vegetación de la ribera, dejando asomar solo las puntas de las matas; las farolas y una barandilla metálica quedan con el pie sumergido, y en primer plano un talud plantado de flores amarillas desciende hacia el agua.
La misma orilla en agosto. El agua ha subido por encima del murete y la vegetación de la ribera está sumergida. La foto está fechada el 23 de agosto de 2018, dentro del mes más lluvioso.Christophe95 / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

El efecto más visible del calendario no está en el cielo sino en el agua. En la estación seca el Mekong se retira y deja al descubierto bancos de arena que la gente cruza a pie; en la húmeda sube hasta cubrir el talud del paseo y la vegetación de la orilla. No es una crecida excepcional: es lo que hace todos los años.

Conviene saberlo porque cambia qué se puede hacer. Entre diciembre y marzo la orilla es un espacio practicable, con arena a la vista y sitio de sobra; entre julio y septiembre el borde del agua está pegado al muro y ese espacio simplemente no existe. Ninguna de las dos versiones es la equivocada, pero son distintas.

En diciembre llueve un día. En agosto llueve veintiuno. Es el mismo sitio y no lo parece.

04 Qué es de verdad la estación húmeda

Paseo fluvial pavimentado con adoquín, muy ancho y prácticamente vacío, con bolardos pintados de amarillo alineados a un lado y algunos puestos de mercado con toldos rojos y azules montándose al fondo; sobre todo ello, un banco de cúmulos blancos de gran desarrollo vertical recortado contra un cielo azul intenso.
Cúmulos de gran desarrollo sobre el paseo del río a media tarde. Es la forma característica del cielo cuando entra la estación húmeda: sol por la mañana y torres de nube creciendo a partir del mediodía.Stefan Fussan / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

La estación húmeda de Vientián no es lluvia continua. Es una rutina bastante fija: mañanas practicables, nubes creciendo a partir del mediodía y descargas fuertes por la tarde o por la noche. Julio se queda en 116 horas de sol al mes y agosto en 124, frente a las 225 de noviembre, pero eso no significa que no se vea el sol.

Lo que sí cambia es la sensación. Con humedades medias del 82 al 84 por ciento entre junio y septiembre y mínimas que no bajan de 25 grados, el aire no seca en ningún momento del día. Y hay una compensación real: es la época en que el país está verde y el río lleno, que es cuando mejor se ve.

05 Veredicto: diciembre

Diciembre gana sin discusión y por dos motivos a la vez. Es el mes más seco del año con 5,0 milímetros en un solo día de lluvia, y es también el más fresco, con 28,9 °C de máxima media y 19,2 de mínima. A eso se le suman 225 horas de sol y la humedad más baja del calendario, un 70 por ciento.

Enero es prácticamente igual de bueno y tiene la mínima media más baja del año, 18,2 grados. Noviembre es la tercera opción y la mejor si además se quiere el río todavía alto. Conviene saber que la serie larga, que arranca en 1907, registra una mínima absoluta de 2,4 °C en enero: es un valor histórico y excepcional, no algo para lo que haya que hacer la maleta, pero explica que alguna madrugada de diciembre o enero sorprenda por fresca.

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Ana Larrea

Editora de When To Go · Flowtravel

Ana convierte datos de clima y calendarios locales en decisiones de viaje.