Belmopán mes a mes
Con unos 1.930 mm anuales según las normales de 1991-2020, aquí lo excepcional no es que llueva: es que haya tres meses en los que no lo hace.
01 Una ventana seca muy corta
Las normales de 1991-2020 del servicio meteorológico nacional dan un total anual cercano a los 1.930 mm. De esa cifra, febrero, marzo y abril suman apenas 141 mm entre los tres: menos de lo que cae en cualquier mes suelto del verano.
La temperatura acompaña de forma desigual. Enero y febrero son los meses menos calurosos, con máximas de 28 y 30 °C; abril y mayo, en cambio, llegan a 33,5 y 34,1 °C. Marzo queda justo en medio y por eso suele ser el mes más agradable del año.

02 La temporada que fundó la ciudad
La temporada de huracanes del Atlántico va del 1 de junio al 30 de noviembre, y aquí no es un dato meteorológico más: es el motivo por el que existe esta capital. En 1961, el huracán Hattie destruyó alrededor del 75 % de las casas de Belize City, en la costa, y ese desastre desencadenó el traslado del gobierno tierra adentro.
Belmopán está a unos ochenta kilómetros del mar y a 76 metros de altitud, fuera del alcance de una marea de tormenta. Eso no la libra de la lluvia ni del viento, pero sí del mecanismo que arrasó la ciudad anterior. Es una diferencia que conviene entender antes de elegir fechas.

03 Qué cambia sobre el terreno
La lluvia importa poco dentro de la capital, que es pequeña y se recorre en coche, y muchísimo fuera. Casi todo lo que justifica venir a esta zona está en pista de tierra, en río o bajo tierra: yacimientos mayas, cuevas y cauces que en temporada húmeda cambian de carácter o se cierran.
En seco, esas mismas rutas son sencillas y previsibles. En húmedo, los accesos se embarran, los ríos suben y las visitas a cuevas dependen del caudal. No es una cuestión de comodidad: es de acceso.
Los momentos clave de un vistazo
Poca lluvia, calor moderado y accesos en buen estado.
El mes con menos agua del año, pero ya con 33,5 °C.
Llueve mucho, aunque suele haber pausas aprovechables.
Máxima lluvia y el tramo más activo de la temporada ciclónica.
04 Veredicto
Ve en febrero o marzo. Es cuando la comarca entera —cuevas, ríos y yacimientos— está accesible sin depender del parte, y cuando el calor todavía no aprieta como en abril y mayo.
Julio y agosto son viables si aceptas organizar el día por la mañana y perder alguna tarde. Septiembre y octubre solo compensan con reserva flexible: concentran la lluvia máxima y el tramo más activo de la temporada de huracanes.






