Canberra mes a mes, de un vistazo

IdealTemporada bajaEvitar

Pasa el cursor por cada mes para ver el resumen. Haz clic para fijarlo.

Jan
Feb
Mar
Apr
May
Jun
Jul
Aug
Sep
Oct
Nov
Dec

Casi todo lo que se sabe del clima australiano viene de sus ciudades costeras. Canberra no es una de ellas: está a unos 580 metros de altitud, a más de cien kilómetros del mar y rodeada de sierras. El resultado es un clima que sorprende a quien llega desde Sídney.

Lago en calma bajo un cielo azul despejado, con árboles pelados en la orilla del fondo y una sierra con manchas de nieve en el horizonte.
El extremo oeste del lago en invierno: árboles sin hoja y nieve en las sierras del fondo.Thennicke / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

01 Un clima de interior, no de costa

Las normales del aeropuerto, tomadas entre 1939 y 2010, dan cuatro estaciones muy marcadas. Enero es el mes más caluroso, con 28,0 grados de máxima media y 13,2 de mínima; julio es el más frío, con 11,4 y −0,1. Diecisiete grados separan las máximas de un extremo y otro.

La lluvia, en cambio, apenas dibuja estaciones: 616 milímetros al año repartidos en unos 106 días, con un mínimo de 40,4 milímetros en junio y un máximo de 64,4 en noviembre. Ningún mes es seco y ninguno es de monzón.

La distancia entre récords da la medida del sitio: 42,2 grados el 1 de febrero de 1968 y −10,0 el 11 de julio de 1971. Cincuenta y dos grados de recorrido en la misma estación meteorológica.

Los momentos clave de un vistazo

OctEl mes más completo

19,4 grados, días largos y el festival de flores en el parque.

AbrEl otoño

20,0 grados de máxima y el arbolado caduco en color.

JulEl fondo del año

11,4 de máxima y −0,1 de mínima media, con helada casi diaria.

EneCalor seco

28,0 grados y solo 58,5 mm; media ciudad está de vacaciones.

02 Las heladas, en números

Noventa y nueve días de helada al año significa que hiela, de media, algo más de uno de cada cuatro días. La concentración está entre abril y octubre, con julio como mes crítico: la mínima media queda justo por debajo de cero.

En la práctica, el invierno aquí es de mañanas muy frías y tardes suaves. La máxima media de julio, 11,4 grados, es perfectamente caminable; el problema es la primera hora, cuando el suelo está blanco y la niebla tarda en levantar.

Nieva poco en la ciudad, pero sí en las sierras que la rodean, que superan los 1.500 metros. Desde el lago se ven blancas varias veces al año, y son la excursión invernal más obvia.

Copa de un árbol vista desde abajo con las hojas en rojo, naranja, amarillo y verde a la vez, y trozos de cielo azul entre las ramas.
El otoño de la ciudad viene de su arbolado plantado: casi todo el color es de especies de hoja caduca.Sheba_Also 43,000 photos / CC BY-SA 2.0·CC BY-SA 2.0

03 Primavera y otoño, los dos meses buenos

Marzo y abril son la mejor apuesta si buscas temperatura amable: 24,5 y 20,0 grados de máxima, aire seco y el arbolado urbano cambiando de color. Es una ciudad plantada casi entera en el siglo XX, y buena parte de sus árboles son de hoja caduca, así que el otoño se nota mucho más que en el resto del país.

La otra ventana es octubre y noviembre. Las máximas se mueven entre 19 y 23 grados, los días son largos y el parque junto al lago concentra el festival de primavera, que va de mediados de septiembre a mediados de octubre.

Ese festival planta más de un millón de bulbos y plantas de temporada sobre unas 4,2 hectáreas. Es el único momento del año en que la ciudad tiene una densidad de visitantes comparable a la de una capital turística.

Grandes parterres de tulipanes rojos, blancos, amarillos y naranjas dispuestos en bandas curvas, con casetas blancas y eucaliptos altos al fondo.
Los parterres del festival de primavera junto al lago: más de un millón de bulbos plantados cada año.Grahamec / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

04 El verano: calor seco y humo

De diciembre a febrero las máximas medias van de 26 a 28 grados, con picos bastante más altos y muy poca humedad. Es un calor llevadero a la sombra y duro al sol, y las noches refrescan de verdad: la mínima media de enero es de 13,2 grados.

El factor que conviene tener en cuenta es otro: entre octubre y febrero aumenta el riesgo de incendios forestales en la región, y en los episodios malos la calidad del aire de la ciudad se resiente durante días. No es un motivo para descartar el verano, pero sí para consultar los avisos antes de fijar fechas.

Enero tiene además un efecto de calendario: es el mes de vacaciones australiano, muchas instituciones reducen actividad y la ciudad se queda tranquila. Bueno si vas a ver colecciones sin colas; menos bueno si buscas ambiente.

Colina boscosa coronada por una torre de telecomunicaciones blanca y esbelta, vista desde la otra orilla de un lago liso que la refleja, bajo cielo despejado.
La montaña Negra desde el lago en un día de verano: aire seco y cielo limpio.Bidgee / CC BY-SA 3.0·CC BY-SA 3.0

05 Qué llevar y en resumen

En invierno, abrigo de verdad, guantes y algo para la mañana helada; la tarde suele pedir menos ropa de la que uno esperaba. En verano, gorro, protección solar y una capa fina para la noche, porque el salto térmico diario es grande todo el año.

Si puedes elegir, ve en marzo o abril, cuando el arbolado está en color y la temperatura es la más amable del año, o entre octubre y noviembre, con los días largos y la floración. Evita junio, julio y agosto salvo que vayas por las sierras nevadas, y toma enero con la ciudad a medio gas.

Evalua este articulo

Tu voto ayuda a priorizar que historias editar despues.

Sin votos todavia
AL

Ana Larrea

Editora de When To Go · Flowtravel

Ana Larrea lee el calendario de cada destino con los datos delante: qué mes sirve, cuál no y por qué.