01 Cuatro estaciones de verdad
Los datos son de la estación del Instituto de Ciencia y Tecnología de la Construcción de Vietnam, para el centro de la ciudad. La media anual es de 23,9 °C, con 1.670,1 milímetros de lluvia repartidos en casi 148 días, una humedad relativa media del 80,7% y 1.488,5 horas de sol al año.
Ese último dato es el que hay que retener: 1.488 horas de sol al año son muy pocas para esta latitud. Para hacerte una idea, es menos de la mitad de lo que recibe una capital del Golfo. Y no están repartidas de forma pareja, ni de lejos.
02 La primavera sin luz
Marzo tiene 45,5 horas de sol en todo el mes. Febrero, 48,1. Entre los dos suman 93,6 horas, es decir, poco más de una hora y media diaria de media. La descripción oficial de la primavera —marzo y abril— habla de «algo de llovizna y menos sol», y se queda corta.
No es que llueva mucho: marzo deja 47 milímetros. Es que llueve poco durante muchos días seguidos y el cielo no se abre.
Los números lo dicen bien: marzo tiene 15,9 días con precipitación pero solo 47 milímetros, lo que da unos tres milímetros por día de lluvia. Eso es llovizna persistente, no chaparrón. Y la humedad relativa llega al 84,5% en marzo y al 84,7% en abril, las cifras más altas del año.

03 El verano monzónico
De mayo a septiembre llega lo contrario: calor, humedad y lluvia de verdad. Agosto es el mes más lluvioso con 309,4 milímetros en 16,5 días; julio le sigue con 280,1 y junio con 253,3. Los cinco meses de mayo a septiembre suman 1.256,5 milímetros, el 75% de todo el año.
La temperatura acompaña: julio tiene 29,4 °C de media y 33,4 de máxima, y junio prácticamente lo mismo. El récord absoluto de la serie es de 42,8 °C, medido en mayo de 1926. Con esa temperatura y una humedad por encima del 80%, cualquier plan al aire libre entre las once y las cinco es discutible.

04 El otoño, y punto
La ventana buena es de octubre a diciembre, y no admite mucha discusión. Noviembre es el mejor mes del año: 21,9 °C de media, 66,7 milímetros en 6,8 días de lluvia y una humedad relativa del 77,1%, la segunda más baja de los doce meses.
Diciembre es el más seco de todos —20,2 milímetros en 5,2 días— y el más fresco de la ventana, con 18,3 °C de media y mínimas de 15,8. Octubre es algo más cálido y bastante más húmedo, con 140,7 milímetros, pero tiene 150,3 horas de sol, el doble que enero.

Enero merece una mención aparte, porque engaña. Es fresco (16,6 °C de media, el mes más frío) y seco (22,5 milímetros), lo que sobre el papel suena perfecto. Pero solo tiene 68,7 horas de sol, y el récord de mínima de la ciudad está aquí: 2,7 °C, medidos el 12 de enero de 1955. Trae una capa.
Resumido en una línea: ven en noviembre. Y si no puedes, en diciembre o en octubre. Lo que hay que evitar por encima de todo no es el calor de julio, que se soporta organizándose, sino la primavera: dos meses seguidos sin ver el sol arruinan una ciudad que se mira sobre todo desde la calle.


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