Victoria mes a mes — de un vistazo

IdealTemporada bajaEvitar

Pasa el cursor sobre cada mes para ver el resumen. Haz clic para fijarlo.

Jan
Feb
Mar
Apr
May
Jun
Jul
Aug
Sep
Oct
Nov
Dec

01 Dos vientos, no dos estaciones

Los momentos clave de un vistazo

AbrLa calma entre monzones

8 horas de sol, mar a 30 °C y viento flojo: el mejor mes para meterse en el agua.

JulEl más seco

90 mm, la cifra más baja del año, con 28,7 °C y aire menos húmedo.

OctLa segunda calma

180 mm de lluvia, pero el viento afloja y el mar se queda plano otra vez.

Ene405 milímetros

El pico de lluvia del año, con el cielo cerrado y 5 horas de sol al día.

La lectura habitual del clima —temporada seca y temporada de lluvias— aquí no sirve. En Victoria llueve todo el año, y llueve en chaparrones cortos y fuertes que se van tan rápido como llegan. Un mes de 200 milímetros no significa un mes gris: significa media hora de agua al día y sol el resto.

Lo que sí marca el calendario es el régimen de vientos. De mayo a septiembre dominan los alisios del sureste: menos lluvia, aire más seco, temperaturas algo más bajas y mar movido. De diciembre a marzo entra el monzón del noroeste: más calor, más humedad, más agua y viento generalmente flojo. Abril y octubre son los meses bisagra, cuando ninguno de los dos manda.

02 La costa que se pone a resguardo

En un archipiélago pequeño, cambiar de bahía equivale a cambiar de estación.

Con los alisios del sureste, entre mayo y septiembre, las costas orientadas al sureste reciben oleaje y algas: el sargazo se acumula en las playas expuestas y el agua pierde transparencia. Al mismo tiempo, el norte y el noroeste de Mahé quedan a sotavento, con el mar liso y la arena limpia.

De octubre a abril ocurre lo contrario. El viento gira al noroeste y son las playas del norte —Beau Vallon la primera— las que reciben olas, corrientes y arrastre de arena, mientras la costa sureste se queda en calma. No es una teoría: en Beau Vallon se ve el efecto acumulado en la propia orilla, con árboles descalzados y estructuras al descubierto.

Franja de arena junto a una arboleda en un día de luz plana y sin sombras marcadas: en primer término, arena clara removida y cubierta de restos vegetales oscuros, ramas partidas y hojas secas; en el centro del encuadre, una losa larga de hormigón gris queda al descubierto sobre la arena, con el borde inferior socavado; a la izquierda, un amasijo de raíces y troncos secos amontonados; detrás, una hilera de árboles de tronco fino e inclinado con las raíces en parte al aire; al fondo, bajo la sombra de los árboles, se distinguen toldos y sombrillas de colores azul, rojo y morado y unas sillas de plástico blancas de un puesto cerrado; no hay personas en la imagen.
Beau Vallon, en la costa norte de Mahé: la orilla erosionada y la arena removida que deja el oleaje del noroeste.Climate Change Division / Wikimedia Commons / CC BY 4.0·CC BY 4.0

La consecuencia práctica es sencilla: en Mahé casi siempre hay una costa buena, y de Victoria a cualquiera de las dos se llega en menos de una hora de autobús. Merece la pena no fijar el alojamiento a ciegas y elegir el lado según el mes.

03 El agua, mes a mes

La temperatura del mar se mueve entre 26,5 grados en julio y agosto y 30 en abril. Es decir, se puede nadar cualquier día del año; lo que cambia es lo que se ve debajo. En los meses de alisios el agua arrastra sedimento y la visibilidad cae; en abril y octubre, con el mar quieto, es cuando mejor se bucea y mejor se hace el esnórquel.

El viento tiene su público. En julio y agosto los alisios soplan con rachas de 50 a 60 kilómetros por hora, y eso, que estropea el baño en las bahías expuestas, es justo lo que buscan quienes navegan a vela o hacen kitesurf. Son también los meses de aire menos pesado, los más cómodos para caminar por el interior de la isla.

Playa pequeña fotografiada desde la orilla bajo un cielo azul intenso y despejado: en la mitad derecha, el agua entra en franjas de color, verde muy claro en la zona somera y azul turquesa mar adentro, sin apenas oleaje, con solo una línea fina de espuma; en el centro y la izquierda, una lengua estrecha de arena dorada bordeada por grandes bloques de granito redondeado de tono gris y ocre que se adentran en el agua; detrás de la arena, una masa densa de vegetación tropical con cocoteros inclinados, hojas anchas y arbustos que trepa por la ladera hasta el fondo del encuadre; en primer término, a la izquierda, ramas y hojas grandes recortadas contra la escena; no hay personas.
Anse Royale, en la costa sureste de Mahé, con el mar en calma: el lado resguardado durante el monzón del noroeste.NorbertNagel / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

04 Qué mes elegir

Si el viaje gira en torno al agua —bucear, hacer esnórquel, cruzar en ferry a Praslin sin sobresaltos—, apunta a abril o a octubre. Son los meses de transición: mar plano, visibilidad alta, el agua en su punto más cálido y el viento en su mínimo. Llueve, sí, pero llueve poco rato.

Si buscas el aire más seco y los días más luminosos, junio, julio y agosto. Julio es el mes con menos lluvia del año y agosto el más ventoso: cuenta con playas del norte tranquilas, algo de resaca en el sureste y noches sorprendentemente frescas para estar a cuatro grados del ecuador.

Diciembre y enero son los meses que conviene esquivar si puedes elegir. No por el calor, que es el mismo de siempre, sino por la cantidad de agua: 305 y 405 milímetros, con el cielo tapado buena parte del día. Una tranquilidad: el archipiélago queda fuera del cinturón de ciclones —solo las islas exteriores del sur se acercan a él—, así que el riesgo de temporal tropical severo es muy bajo.

Amanecer sobre el mar fotografiado a contraluz desde la orilla: la mitad superior del encuadre es un cielo en degradado que pasa del azul oscuro arriba al naranja y al amarillo junto al horizonte, con bandas de nubes finas y, a la derecha, una nube grande de forma redondeada teñida de gris y rosa; el sol aún no ha salido y la línea del horizonte queda marcada por una franja luminosa; el mar, en la parte inferior, aparece oscuro y liso, con un par de embarcaciones pequeñas reducidas a puntos negros; en primer término, la silueta completamente negra de un cocotero cargado de cocos ocupa el lado izquierdo, con las hojas abiertas sobre el cielo, y una masa de vegetación baja recorta el borde inferior.
Amanecer en la costa sureste de Mahé: el sol sale por el lado del archipiélago que mira a los alisios.NorbertNagel / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0·CC BY-SA 4.0

Evalua este articulo

Tu voto ayuda a priorizar que historias editar despues.

Sin votos todavia
AL

Ana Larrea

Editora de Cuándo Ir · Flowtravel

Ana lee los calendarios y los datos climáticos antes que las guías.