Esto importa en la práctica, no solo en la historia. Delante de un lineal de vinos toscanos, la diferencia entre dos botellas que dicen «Chianti» puede ser de cincuenta kilómetros, de dos suelos distintos y de dos reglamentos distintos. Y hay una forma de distinguirlas de un vistazo.

Contrapicado de una cepa vieja con varios racimos de uva tinta muy oscura, casi negra, colgando entre hojas verdes y sarmientos, recortados contra un cielo azul con nubes finas.
Sangiovese. La norma exige un mínimo del 80 % de esta uva en cualquier Chianti Classico.Francesco Sgroi / CC BY 2.0·CC BY 2.0

01 24 de septiembre de 1716

Ese día, en Florencia, el gran duque Cosme III de Médici firmó un bando titulado, más o menos, «sobre la declaración de los confines de las cuatro regiones Chianti, Pomino, Carmignano y Valdarno de Arriba». Lo que hacía era simple y sin precedentes: dibujar sobre el mapa los límites exactos dentro de los cuales podía producirse cada uno de esos vinos.

El bando no se quedaba en la línea. Creaba además una congregación encargada de vigilar la producción, los envíos, el fraude y el comercio de esos vinos, es decir, el antepasado directo de lo que hoy es un consejo regulador.

Ese es el principio que sostiene cualquier denominación de origen moderna: que un nombre corresponde a un territorio delimitado y no a un estilo ni a una marca. En 1716 no existía la expresión, pero la idea ya estaba escrita y firmada.

Viñedo joven en mayo visto desde arriba de la ladera, con las hileras de cepas recién brotadas sobre suelo pedregoso claro y, al fondo, colinas boscosas y un pueblo pequeño entre la bruma.
Suelo pedregoso y ladera: el terreno que el edicto de 1716 se molestó en delimitar.Matthew Hutchinson / CC BY 2.0·CC BY 2.0

02 El gallo negro no es un logotipo comercial

El 14 de mayo de 1924, treinta y tres productores se reunieron en Radda y fundaron el primer consorcio vinícola de Italia, con el gallo negro como emblema. Era una respuesta a un problema muy concreto: el nombre Chianti se estaba usando fuera de la zona y no había manera de distinguir el origen.

Hoy ese gallo es el dato más útil de la etiqueta. Desde 2005 aparece obligatoriamente en el cuello de todas las botellas de Chianti Classico DOCG, con la leyenda «dal 1716». Si está, el vino viene de la zona histórica entre Florencia y Siena. Si no está, viene de otro sitio.

03 1932: el nombre se estira

El punto de inflexión llegó con un decreto ministerial de 1932 que delimitó oficialmente la zona de producción del Chianti sobre un mapa mucho más grande que el de 1716, e introdujo la palabra «Classico» para el territorio histórico entre las provincias de Florencia y Siena.

Aquello resolvió un conflicto comercial y creó una confusión que dura noventa años. El nombre corto y famoso, Chianti, quedó para el área amplia; y la zona que lo había inventado tuvo que identificarse con un adjetivo añadido que, leído hoy, suena a categoría de calidad. No lo es: es una indicación geográfica.

Viñedo en primer plano con postes de madera y cepas cargadas de hoja, y detrás un mosaico de colinas bajas con más viñas, olivares, bosquetes y caseríos dispersos bajo un cielo azul intenso.
La zona histórica entre Florencia y Siena: viña, olivo y bosque mezclados en la misma ladera.Francesco Sgroi / CC BY 2.0·CC BY 2.0

04 1996: dejan de ser lo mismo

El Chianti pasó a denominación de origen controlada en 1967 y a controlada y garantizada en 1984. Pero la separación formal llegó en 1996, cuando el Chianti Classico fue reconocido como denominación independiente y dejó de ser jurídicamente una subzona del Chianti.

Desde entonces cada una tiene su propio reglamento. El del Chianti Classico exige un mínimo del 80 % de sangiovese, y en 2005 prohibió la uva blanca en la mezcla, algo que la fórmula histórica de la casa admitía. Sobre esa base se levantó una escalera de tres peldaños: Annata, Riserva y, desde 2014, Gran Selezione, reservada a vino de uva de la propia finca con un envejecimiento mínimo de treinta meses.

El último escalón se añadió el 16 de junio de 2021, con la adopción de once unidades geográficas dentro de la denominación —nombres de pueblos como Radda, Gaiole, Panzano o Castellina— que pueden figurar en la etiqueta de las Gran Selezione. Es el mismo movimiento de 1716, trescientos años después: afinar la línea sobre el mapa.

Hileras de viña en primer plano sobre suelo claro, una fila de cipreses jóvenes detrás y, al fondo, una colina redondeada cubierta de bosque con parcelas de viña y olivar en la ladera.
Casi la mitad de la superficie de la denominación es bosque, no viña. Eso también está en la norma.Ian McKellar / CC BY-SA 2.0·CC BY-SA 2.0

05 Qué hacer con todo esto delante de una estantería

Nada de esto significa que el Chianti sin apellido sea peor vino. Significa que son dos zonas distintas, con suelos y altitudes distintos, y que el precio suele reflejar más la denominación que la calidad de la botella concreta. Un Chianti Rufina de un buen productor puede costar la mitad que un Chianti Classico mediocre y darte más.

Cómo se lee la etiqueta en treinta segundos
  1. Busca el gallo en el cuello
    Un sello con un gallo negro sobre fondo claro y la leyenda «dal 1716» significa Chianti Classico: la zona histórica entre Florencia y Siena. Es obligatorio en todas sus botellas desde 2005.
    gallo negro
  2. Sin gallo, es otra denominación
    «Chianti DOCG» a secas es una zona mucho más amplia, con varias subzonas propias como Rufina o Colli Senesi. No es peor por definición: es otro sitio.
    otra zona
  3. Annata, Riserva, Gran Selezione
    Son los tres escalones del Chianti Classico, de menor a mayor crianza. Gran Selezione, creada en 2014, exige uva de la propia finca y un envejecimiento mínimo de treinta meses.
    tres escalones
  4. Un nombre de pueblo en la etiqueta
    Desde 2021 hay once unidades geográficas dentro de la denominación —Radda, Gaiole, Panzano, Castellina…— que pueden aparecer en las botellas de Gran Selezione. Indican de qué parte de la zona viene el vino.
    desde 2021

Lo que sí conviene es saber qué se está comprando. El gallo del cuello no es una medalla: es un mapa comprimido en un sello de tres centímetros, y lleva impresa la fecha en que se dibujó ese mapa por primera vez.

Evalua este articulo

Tu voto ayuda a priorizar que historias editar despues.

Sin votos todavia
LM

Lucía Montes

Editora de Worth Knowing · Flowtravel

Lucía Montes persigue el dato que cambia la forma de mirar un lugar y lo explica hasta el final.